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jueves, 21 de octubre de 2021

VISITA A LA CIUDAD ROMANA DE ITÁLICA Y TEATRO ROMANO (SANTIPONCE-SEVILLA) (15 OCT 2021)

Itálica es una antigua ciudad romana situada al norte de la localidad de Santiponce, a 7 km de Sevilla. Tras esta visita nos desplazaremos para ver el Teatro Romano sito en una parcela relativamente cerca del yacimiento pero fuera de las instalaciones del complejo.
 
Los orígenes de Itálica se remontan al año 206 a.C., cuando el general Publio Cornelio Escipión, en el contexto de la segunda Guerra Púnica, derrotó a los cartagineses en la Batalla de Ilipa y estableció un destacamento de legionarios en el Cerro de San Antonio, lugar donde ya existía una población turdetana desde el siglo IV a.C. Si bien al principio ambas comunidades convivieron en este espacio próximo al Guadalquivir, pronto el elemento romano impuso sus modos sociales y políticos. En la segunda mitad del siglo I a.C. la ciudad adquiere el estatuto municipal y, pasado el tiempo, durante el gobierno del emperador Adriano (117-138 d.C.), el de colonia, con lo que se equipara administrativamente a la metrópoli. 
 
Fue cuna de los emperadores Trajano y Adriano, y punto de origen de buena parte de los senadores de la época. Actualmente, el yacimiento es denominado "Conjunto Arqueológico de Itálica" y muestra al visitante un espléndido anfiteatro romano y la posibilidad de pasear por el trazado de lo que fueron sus calles, así como de conocer las casas, edificios públicos, objetos de arte y utensilios de la vida cotidiana utilizados por sus habitantes. Aún así, el 50% del yacimiento sigue sin excavar así que no sabemos que otros secretos oculta.
 
Lo que os muestro en el blog es solo una parte de este magnífico Complejo Arqueológico.
 
Dejamos el coche en: 37°26.367'N -  6°02.429'W
Distancia: 5,8 kilómetros.
Tiempo en movimiento: 1 hora 41 minutos.
Dificultad: Fácil. 
 
Dejamos el coche en un aparcamiento en el centro de Santiponce. Desde la propia entrada al yacimiento existen numerosas plazas de aparcamiento pero como nuestra intención es visitar posteriormente el Teatro Romano pues este lugar nos viene ideal para la ruta programada.

SALA DE AUDIOVISUALES
Tras pasar el control de entrada lo primero que encontramos es una pequeña sala donde proyectan un video explicativo de lo que veremos y que nos dará una idea de como pudo ser esta ciudad en su máximo de esplendor.
 
 En ella también se exponen algunas reproducciones de esculturas conocidas, tales como una del emperador Trajano, Adriano o de la diosa Venus.
 
 

ANFITEATRO
Tras zamparnos el audivisual vamos directamente al Anfiteatro, sin dudas lo más impactante de todo el yacimiento. En el centro de la arena podemos ver la Fossa Bestiaria, espacio que albergaba la tramoya por la que salían a la arena las bestias y los gladiadores que participaban en el espectáculos de cacería o combate.
 
Parece ser que su construcción se debe al emperador Adriano. El anfiteatro de Itálica se encuentra al norte de la ciudad aprovechando la vaguada natural que existía. Se le supone una capacidad de unas 25000 espectadores Y su estructura de hormigón fue completada con sillares y placas de mármol. El anfiteatro se utilizaba para los llamados espectáculos "de sangre": combates entre gladiadores, escenificaciones "a muerte" de episodios bélicos históricos, cacerías y enfrentamientos entre animales diferentes.
 
 El acceso principal era la puerta Triumphalis (de los vencedores), que forma eje con la puerta Libitinaria (de los muertos y vencidos).

En el suelo del pasillo de acceso a la puerta Triumphalis podemos ver placas votivas reproduciendo plantas de pies, ofrecidas a la diosa Cibeles, cuyo santuario se encuentra en la estancia de la derecha.
 
MURALLAS, CLOACAS Y TRAZADO URBANO
Las murallas de Itálica llegaron a alcanzar una superficie de más de 50 hectáreas y fueron construidas en diferentes fases. La que vemos aquí está fechada en la época del emperador Adriano y tuvo una función más simbólica que defensiva. Su trazado está marcado actualmente con una línea de cipresas. El grosor de la muralla era de 1,5 metros y se erigía con un revestimiento de sillares sobre núcleo de hormigón. Cada 20 metros se levantaba una torre de planta cuadrada de 5 metros de anchura.
 
 
Todas las calles disponían de aceras porticadas y mantenían unas dimensiones inusuales para las ciudades romanas del entorno, alcanzando en algunos lugares los 16 metros de anchura.
 
Para abastecer de agua a la población se construyó un acueducto desde las fuentes del rio Guadiamar, aunque fue en época Adrianea cuando se implantó una nueva red de abastecimiento proveniente de unos manantiales próximos a Tejada (Huelva). El agua se canalizaba principalmente hacia las fuentes públicas y las termas a través de un sistema de tuberías de plomo, siendo la función principal de las cloacas evacuar las aguas sobrantes y los excedentes de consumo fuera del perímetro urbano.
 
En este tramo también podemos ver el edificio de La Exedra, uno de los de mayor superficie de Itálica. Tanto por su tamaño como por la presencia de determinados ámbitos como la palestra, exedra o letrinas colectivas, se piensa que podría tratarse de un edificio de uso multitudinario o sede de alguna asociación. 
Su distribución interna consta de un vestíbulo a través del que se accedía al patio de distribución del edificio o peristilo, de planta rectangular y presidido por una fuente de líneas curvas y alargada.
La exedra era su estancia más relevante, cubierta de una bóveda de gran altura, se encontraba destinada a reuniones y banquetes. Este edificio cuanta también con un área termal, letrina y una gran palestra para la práctica deportiva de ejercicio físico.

 
En esta dependencia se conservan los restos de una letrina colectiva, vemos un banco corrido adosado a un muro, construido en piedra con orificios para su uso como retrete que discurre sobre una canalización de agua corriente para evacuación de resíduos.
 
Decora esta estancia un pavimento de mosaico con escenas cómicas de pigmeos luchando con grullas.

CAÑADA HONDA
Es uno de los puntos más altos de la ciudad, siendo visible el emplazamiento que ocuparía la antigua Itálica o vetus urbs, actualmente oculta bajo la ciudad de Santiponce. Cañada Honda habría sido una de las vías de mayor tránsito de la ciudad pudiéndose observar desde ella la construcción de mayor importancia de Itálica, el Traianeum, situado a la derecha.

LAS DOMUS
En el gran esplendor que gozaba Itálica en la época de Adriano, se construyeron en la ciudad nueva grandes casas que pertenecían a las familias más importantes y ricas de la zona. Estas casas respetaban la estructura tradicional de las casas romanas, con sus patios interiores.
Aquí veremos algunos restos de varias de estas viviendas. 
 
CASA DE CAÑADA HONDA.- Ubicada en una zona privilegiada ya se que se asienta en una calle que desemboca directamente al Traianeum. Su esquema constructivo es el habitual en las viviendas de Itálica organizada interiormente en torno al peristilo central.
 
CASA DE HYLAS.- Recibe su nombre por el motivo central que decora uno de sus mosaicos más destacados, hoy conservado en el Museo de Sevilla. Su representación principal se basa en una temática helenística procedente de los versos de Apolonio de Rodas, acerca de la expedición de los Argonautas en busca del "Vellocino de oro" y en la que Hylas queda atrapado por unas ninfas al recoger agua de un manantial sin que su compañero, Hércules, pueda hacer nada por él.
 
 Parte central del mosaico y que se conserva en el Museo Arqueológico de Sevilla.

CASA DEL PATIO RODIO.- Tiene la particularidad de que sus galerías se encuentran a distinta altura de ahí la interpretación como "Patio Rodio", la edificación presentan diferentes Tabernae con acceso directo a la calle., así como un patio pequeño, estancias decoradas con mosaicos y dependencias de uso privado. Sus pavimentos y paredes estaban decorados con mármoles de distinto origen y una serie de piletas que podrían haber sido usadas en algún tipo de factoría.

CASA DE LOS PÁJAROS.- Se construye en tiempos de Adriano. Era una de las mansiones destinadas exclusivamente a los notables de Itálica con una ubicación privilegiada, disponían de gran calidad en la construcción y lujo de sus acabados. Presenta una cisterna en el subsuelo del peristilo, donde se almacenaba el agua pluvial. Una serie de salas y distribuidores, alrededor del peristilo, facilitaban las tareas diarias del señor de la casa. Una de ellas está pavimentada con el mosaico que da nombre al inmueble y al que también le falta su parte central, en el mosaico se representan 33 especies diferentes de pájaros

EDIFICIO DE NEPTUNO.- Contaba con sus propias termas, además de varios e importantes mosaicos, principalmente el de Neptuno, rodeado de criaturas marinas. Estuvo en uso a partir de la época de Adriano y hasta los momentos en que se inició el abandono de esta zona de la ciudad. Ocupa una manzana de 6.000 metros cuadrados de superficie. Le viene el nombre de uno de sus mosaicos en las que el dios del mar Neptuno aparece sobre un carro tirado por caballos de mar y rodeado de figuras mitológicas marinas.

En esta casa se encuentran algunos de los mosaicos mejor conservados de Itálica. Destacan el mosaico de Teseo y el laberinto, en cuyo centro, también perdido, se representaba al héroe ateniense rodeado por el trazado del laberinto del Minotauro y el mosaico de Baco (también desaparecido el centro) rodeado por una serie de cuadros en los que aparecían figuras de ménades danzantes, sátiros, centauros y tigres, que son los personajes típicos del cortejo "báquico".

CASA DEL PLANETARIO.- Recibe su nombre de los mosaicos que tiene en los que se ven las divinidades planetarias que en el calendario romano nombran a cada uno de los días de la semana. Fue una de las mansiones destinadas exclusivamente a los notables de Itálica.

TERMAS MAYORES.
En Itálica se han constatado dos conjuntos termales, uno en la vetus urbs y otras termas en la novus urbs. Disponían de gimnasio de tipología helenística y edificio balneario, compuesto a su vez por: área de acceso y servicios; "frigidarium" caracterizado por una gran piscina o "natatio"; "tepidarium"; y "caldarium",). Las termas mayores de la época de Adriano ocupaban una gran manzana en la ciudad nueva. Se conserva la estructura y distribución de las piscinas y hornos. El edificio era grande, de aproximadamente 32.000 metros cuadrados. Llegó a tener biblioteca, una sala de masajes, sauna y vestuarios. Desgraciadamente es de lo peor conservado del yacimiento.

Salimos del yacimiento y ponemos camino al Teatro que se encuentra ubicado enmedio del pueblo y a un kilómetro escaso. Desgraciadamente está cerrado a cal y canto y nos tenemos que conformar con verlo desde fuera, parece que aquí prima el interés por usarlo como escenario y almacén de material para las diversas actuaciones que allí se organizan y no podemos hacer nada.

El teatro de Itálica comenzó su construcción en la época de Cesar o Augusto prolongándose durante casi un siglo. Con una capacidad de unas 3000 personas, se aprovechó el desnivel del terreno para la construcción de la cavea, graderío. Se encuentra en la llamada vetus urbs, donde se localizó en los años 30 aunque no empezó su estudio arqueológico hasta los años 70 del siglo pasado.
 
Fue entonces cuando quedó al descubierto los usos tan peregrinos que llegó a tener tras su abandono, como almacén, corral, cementerio, algo que ha cambiado poco hoy día, donde los usos siguen siendo tan peregrinos como almacén o escenario para actuaciones musicale.

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
BIBLIOGRAFÍA:
Wikipedia.
https://www.italicasevilla.org/
https://www.juntadeandalucia.es/cultura/agendaculturaldeandalucia/evento/italica-visitas
 
VISITA COMPLEMENTARIA:
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

viernes, 17 de enero de 2020

EL LENTISCAL-BAELO CLAUDIA-DUNA DE BOLONIA (TARIFA) (12ENE2020)

Saliendo desde el barrio de El Lentiscal en Bolonia (Tarifa), esta ruta nos llevará hasta el Complejo Arqueológico de Baelo Claudia, el cual visitaremos, continuaremos por la carretera CA-8202 hasta aproximadamente el kilómetro 9,5, lugar donde dejaremos la carretera para entrar el el pinar del monte Camarinal en busca de la zona alta de la duna de Bolonia, regresando al punto de partida por la Playa de Bolonia.
 
 Esta ruta conforma la etapa 27 del periplo "La Costa de Cádiz".

Dejamos el coche en: 36°04.882'N - 5°45.655'W
Distancia: 9,41 kilómetros.
Tiempo: 3 horas 43 minutos.
Dificultad: Fácil.

El coche se queda en la explanada existente en las inmediaciones del Bar El Tucán, en la barriada de El Lentiscal.

 Y por la carretera nos dirigimos hacia el núcleo central de Bolonia.

Casi a nuestro frente vemos la sierra de la Plata (visitada en octubre de 2018).

Este lugar que ahora respira tranquilidad es un hervidero en los meses de verano, así que podemos disfrutar del agradable paseo.

A lo lejos vemos la Punta de Camarinal (visitada en octubre de 2017) y a su derecha la Duna de Bolonia, declarada monumento natural en 2001.

A nuestra derecha encontramos la entrada al Complejo Arqueológico de Baelo Claudia, al cual rendiremos la visita que detallo en: Visita a la ciudad romana de Baelo Claudia.

Desde allí tenemos unas vistas de este magnífico lugar. Una visitado el complejo, volvemos a la carretera por la que deberemos caminar hasta llegar al kilómetro 9,5 aproximadamente.

En las estribaciones de la sierra de la Plata y marcado con el círculo naranja, vemos la Cueva del Moro, Está situada sobre una laja de arenisca que en su base conserva los restos de un antiguo alcornocal. Se trata de un abrigo de grandes dimensiones que consta de dos pisos superpuestos y está formado por la erosión eólica y por corrosión, lo característico para las areniscas silíceas de las sierras del Campo de Gibraltar (Areniscas del Aljibe). Esta cueva es el Santuario Paleolítico más meridional del continente europeo.


Tras la casa que encontraremos a nuestra izquierda justo en la curva, tenemos un paso por la alambrada que nos permitirá entrar en el pinar de Camarinal.

Tras caminar unos cuatrocientos metros por el pinar llegamos a la trasera de la duna que subimos sin demasiada dificultad.
 
Se trata de una acumulación de arena formada por los vientos dominantes de levante al chocar frontalmente con el final de la ensenada. La línea de costa de la Playa de Bolonia tiene una orientación sureste-noroeste y el viento de levante eleva y proyecta una corriente de arena fina que barre la superficie de la playa hasta llegar al final de la ensenada, donde esta corriente choca con el cierre de la ensenada, casi perpendicular.

Sorprende ver los grandes huecos existentes en la duna, la última vez que estuvimos por aquí tenía mucha más arena.

El final de la ensenada tiene un pequeño sustrato de roca, más visible hacia el oeste, y vegetación de pino y sotobosque, todo lo cual frena la arena y provoca la formación de la duna, de más de 30 metros de altura y más de 200 metros tierra adentro, en una anchura de unos 500 metros.

La parte alta de la duna es más o menos estable, en continua lucha entre los pinos por crecer y la arena por avanzar, pero no avanza continuamente, ya que la altura de la duna sobrepasa la de los árboles y el fuerte viento lleva la arena sobrante lejos de la duna.

Sin más dilación bajamos a la playa. Está limitada al oeste por punta Camarinal y al este por punta Paloma; en el interior está bordeada por la sierra de La Plata, la sierra de la Higuera y la loma San Bartolomé (visitada en octubre de 2018).

Cuenta con una longitud de 3800 metros y una anchura media de 70 metros. Es una de las pocas playas vírgenes que se pueden encontrar en el sur de la península ibérica. La escasa ocupación humana del área circundante ha propiciado su conservación, pues sólo existe un pequeño núcleo poblacional, aunque en verano aquí encontraremos de todo, excepto tranquilidad.

En su extremo oriental se encuentran unas piscinas naturales a las que solo se puede llegar a pie, son los conocidos como Baños de Claudia (visitados en octubre de 2017), pero quedan fuera de nuestra ruta de hoy. Foto de archivo y con la marea casi en pleamar, cuando está vacía este pasillo entre piedras es una auténtica piscina, de ahí su nombre.


Nos agrada las tranquilas aguas de la laguna natural que forma el arroyo del Alpariate y sus constantes cambios de fisonomía.

Allí cerca vemos el chiringuito El Tucán, señal inequívoca de que nuestro recorrido se acaba. Como telón de fondo, la siempre atractiva sierra de San Bartolomé que tantos secretos oculta.

Podéis descargaros el track, clicando en la siguiente imagen:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/el-lentiscal-baelo-claudia-duna-bolonia-tarifa-12ene2020-45598913
 
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros. 

lunes, 4 de noviembre de 2019

VISITA A LA IGLESIA RUPESTRE MOZÁRABE DE BOBASTRO (ARDALES-MÁLAGA) (5MAY2013)

Bobastro es el complejo rupestre del siglo IX más importante de Málaga. A pocos metros de lo que fue la fortaleza, se encuentran los restos de una iglesia rupestre mozárabe que es lo que veremos hoy. Una casi basílica donde todos sus elementos están tallados en roca viva, transformando una elevación rocosa en una obra única en España.

Dejamos el coche en: 36° 53.979'N - 4° 46.829'W
Distancia: 1 kilómetro.
Tiempo: 1 hora.
Dificultad: Fácil.

Para conocer la Iglesia Mozárabe de Bobastro es necesario conocer algo de la vida de su constructor, el muladí Omar ibn Hafsún. Se denominaba muladíes a la población de origen hispanorromano y visigodo que adoptó la religión, la lengua y las costumbres del Islam para disfrutar de los mismos derechos que los musulmanes tras la formación de Al-Ándalus.

Omar ibn Hafsún protagonizó la revuelta más importante con la que tuvo que enfrentarse el emirato de Córdoba en los finales del siglo IX y principios del X. Era el último intento por mantener privilegios de tipo feudal por parte de la aristocracia de origen visigodo. Parauta (Valle del Genal-Málaga), es casi con seguridad el lugar de nacimiento de Omar, descendiente de una familia visigoda convertida al islam (muladíes). 

Una riña acabada en muerte, hizo que Omar tuviera que huir a Tahert, en la actual Argelia, donde trabajó como aprendiz de sastre. Dice la leyenda que visitó su taller un anciano procedente de Al- Ándalus que se postró a sus pies le profetizó que gobernaría un gran reino. De regreso a su tierra, en 880, aglutinó en torno a él a los descontentos con los impuestos que Córdoba imponía a los muladíes. Reunió una partida de seguidores con los que se fortificó en Bobastro, auténtico baluarte desde el que tuvo en jaque al poder cordobés. Al principio, los omeyas lo ven como un simple bandolero, pero pronto comprendieron que iba a ser algo más.

Tan bien le van las cosas que el emir de Córdoba, Muhammad I, envía un fuerte contingente y Omar se rinde pactando entrar al servicio del emir con sus hombres, (año 883), y dentro del ejército omeya participa en una campaña por tierras de Álava. Pero apenas dos años después regresa a su vida rebelde y a Bobastro, donde reúne a cientos de partidarios mozárabes, muladíes e incluso bereberes unidos contra la aristocracia cordobesa de origen árabe.

Hafsún llegó a crear un estado alternativo al califato, un estado embrionario que buscó la legitimación del poder y el reconocimiento exterior. En su máximo apogeo, llegó a dominar los territorios de las actuales provincias de Cádiz (donde hoy día aún se conservan los restos de un castillo, el Castillo de Matrera, que visitamos en octubre de 2019), Sevilla, Córdoba, Jaén, Granada, Almería, Murcia y, especialmente, la de Málaga, donde tuvo su cuartel general en Bobastro (Ardales), con los altibajos provocados por la lucha constante contra el poder cordobés.

Durante el dominio islámico de la Península Ibérica, los mozárabes (cristianos que viven en zona musulmana) tienen prohibido edificar nuevos templos. Las iglesias rupestres son una forma de burlar esta prohibición. La existencia de una iglesia cristiana se explica por la conversión al cristianismo de ibn Hafsún hacia el año 898 y aunque con este gesto se ganó la adhesión de la población de la montaña malagueña, mayoritariamente cristiana, perdió el apoyo de muchos de sus seguidores.

Y esto es lo que veremos hoy, la Iglesia Rupestre de Bobastro construida o al menos mandada construir y amparada por Omar ibn Hafsún, en lugar aislado y oculto a la vista de curiosos.

La visita es guiada previo pago de su importe. El acceso se realiza desde la carretera Álora-Ardales, unos dos kilómetros al norte de El Chorro y del lado sur del Desfiladero de los Gaitanes. Desde aquí, una pista asfaltada sube al cerro de Las Mesas de Villaverde, pero a medio camino está el acceso peatonal a parte de las ruinas de Bobastro.Al margen de la carretera MA-448 que es donde dejamos el coche, existe una caseta de control donde se pueden sacar las entradas.
Imagen obtenida de: http://www.malaga.es/es/turismo/patrimonio/lis_cd-5083/basilica-mozarabe-ruinas-bobastro-ardales-rincon-singular

Bobastro es un conjunto arqueológico medieval que data de los siglos noveno y décimo entre los que destaca la iglesia rupestre mozárabe, de planta basilical con tres naves y arcos de herradura, toda ella excavada en la roca y anexa a un complejo eremítico conventual, construida en torno al año 917 después de Cristo. Cuando nos aproximamos a ella, no vemos nada, salgo una afloración rocosa como otras muchas del lugar.

Aunque el templo es la parte más conocida y quizá la más espectacular, el yacimiento ocupa lo que es todo el entorno de “Las mesas de Villaverde”, que es como se conoce este lugar. El yacimiento engloba el templo rupestre y una pequeña cantera situada junto a éste, todo ubicado en el lugar donde se encuentra el templo.


Desde la parte visible al exterior no se ve nada, sólo una mole de piedra sin más, en cambio, visto desde dentro podemos ver como se trabajó la piedra para tallar en su interior la basilica. Esa parte oscura que parece un agujero es donde se ubicaba el "Sancta Sanctorum".

Aquí los famosos arcos de herradura, tallados en la roca viva y de una sola pieza.

Es la única basílica de origen mozárabe que se conoce de Al-Andalus. Fue destruida por Abderramán III, cuando, después de resistir como territorio independiente durante más de 50 años a los intentos cordobeses, fue conquistada el 19 de enero de 928.

Excavada en roca arenosa, es de planta basilical, con tres naves separadas por arcos de herradura, transepto y cabecera de tres ábsides, el central en arco de herradura y los laterales rectangulares.

Perfectamente orientada al este, tiene una longitud aproximada de 16,50 m de largo por 10,30 m de ancho. En la zona se encuentran restos de otros edificios que pertenecieron a otros habitantes que se refugiaron allí.

Y la Andarina, como siempre, haciendo de la suyas, aquí protegiendo la entrada cual bravo y apresto vigilante.

En la cima del cerro, desde donde se disfrutan muy buenas vistas del entorno, encontramos los restos de una fortificación. Sorprende encontrarse con un embalse de agua en lo más alto, al que se bombea agua de noche para conseguir electricidad durante el día.




Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.