martes, 18 de febrero de 2020

CASTILLO DE LAS AGUZADERAS (EL CORONIL) (16FEB2020)

El castillo de las Aguzaderas es una fortaleza ubicada en el municipio de El Coronil, provincia de Sevilla, de origen musulmán pero aprovechando cimentaciones anteriores. Su fundación definitiva data del siglo XIV, habiendo sido modificado en los siglos XV y XVI.

Se trata de una fortaleza tipo de las del entorno y época, pero con la peculiaridad de encontrarse situada en una vaguada en vez de en una zona elevada, debido a que su misión era defender el manantial de agua de la fuente de las Aguzaderas y no la de controlar el territorio pero a pesar de esto está considerado como una edificación encuandrada en la conocida como Banda Morisca.

 Dejamos el coche en: 37º03.139'N - 5º37.587'W. Justo en la puerta del castillo.

Lo primero que nos sorprende es su tamaño y su estado de conservación, al contrario que otros de la época que ya hemos visitado, este es grande y en un magnífico estado de presentación ya que fue restaurado profundamente por el Ministerio de Cultura en la década de los años 1960, de ahí su actual estado de conservación.

Fue declarado monumento arquitectónico-artístico el 12 de febrero de 1923 , gracias a los trabajos llevados a cabo por Feliciano Candau y el duque de Medinaceli.

Lo segundo que nos sorprende es que está abierto día y noche durante todo el año y no tiene vigilancia, a pesar de ello, luce magnífico, limpio y libre de pintadas. Según cuentan el nombre de Aguzadera proviene de que antaño los jabalíes se afilaban o aguzaban los colmillos en las rocas cercanas al manantial existente. Aunque parece más sencillo pensar de que allí acudieran los cerdos a beber agua, ya que para afilar los dientes, tienen piedras por doquier, por lo que no parece descabellado pensar que tras la ingesta de agua, quedasen por allí a retozar y acicalarse.

El origen del castillo lo tenemos en una antigua torre árabe, al parecer denominada Aznalcázar, que defendía la fuente que da nombre al lugar y que en el Repartimiento de Sevilla fue donada al Cabildo de la Catedral. Éste realizó la construcción del castillo entre 1348 y 1355, año que pasa a manos de la Corona, que a su vez lo donó en 1388 a Per Afán de Ribera. Poco después, debido a enlaces matrimoniales, dejó de ser un señorío independiente, pasando a pertenecer al señorío de El Coronil y por tanto a la Casa de Medinaceli, que llevó a cabo reformas en los siglos XV y XVI.


Decíamos al principio que era una de las construcciones de la "Banda Morisca" apelativo con que se conocía al territorio fronterizo situado entre el reino nazarí de Granada y las últimas tierras integradas en la Corona de Castilla.
La banda morisca abarcaba un amplio territorio geográfico, desde el Estrecho de Gibraltar hasta Murcia, y encontró ciertos cauces de estabilización que permitió fijar la frontera entre ambos reinos durante al menos dos siglos hasta el inicio de la Guerra de Granada.
De aquella antigua frontera nazarí todavía conservamos en nuestra toponimia actual reminiscencia de aquellos siglos a través del nombre de muchas localidades que incluyen la locución “de la Frontera”. Algunos ejemplos pueden ser: Arcos de la Frontera, Castellar de la Frontera o Chiclana de la Frontera en la provincia de Cádiz, Cortes de la Frontera en la de Málaga,  Aguilar de la Frontera en Córdoba o Morón de la Frontera en lSevilla.

Así fueron pasando los siglos para este castillo, que pasó de ser un  punto estratégico para obtener agua en plena Banda Morisca a ser una propiedad privada más de la Casa de Medinaceli, la cual se deshizo finalmente de él en el s.XIX, donándolo a la Villa de El Coronil, que es su actual propietario.
En esta foto del patio de armas se aprecian una serie de riscos que presumiblemente y en su día, albergarían el brote del manantial de Las Aguzaderas que da nombre al castillo.

Nos llama la atención las pequeñísimas aspilleras o saeteras, algunas ellas no tienen ni dos dedos de ancha, sería difícil ver al enemigo y las flechas se lanzarían muy al azar, pero prácticamente imposible sería que te alcanzara una flecha lanzada por el enemigo.  Las de este castillo son conocidas como troneras de cruz.

Las aspilleras o saeteras de cruz se combinan con otras conocidas como "Saeteras de Palo", que son simplementes aberturas rectangulaeres en los paramentos.
Siendo puristas tendriamos que diferenciar entre aspilleras o saeteras y troneras, las primeras estaban exclusivamente diseñadas para disparar con ballestas, mientras que las segunda se pensaron para disparar con armas de fuego y suelen ser redondas.

En numerosos casos ambos diseños se combinan, dando lugar a las conocidas como de "Cruz y Palo", en las que se podían disparar de forma conjunta, flechas y armas de fuego. Por el diseño del "abocinamiento", espacio donde se situaba el tirador, era fácil colocar a dos soldados, el portador del arma de fuego (arcabuz o mosquete) tiraría tumbado en el suelo del abocinamiento mientras que el ballestero lo haría de pie o con rodilla a tierra. Estas que vemos en la foto corresponden al castillo de Alcalá de Guadaíra (visitado en febrero de 2020) y responden al tipo mixto de "Cruz y Palo". Señalar que las primeras armas de fuego convivieron con las ballestas y alrededor de doscientos años por lo que tiene todo el sentido la construcción de este tipo de saeteras-troneras.


Ya sabemos que su función principal del castillo fue protectora para el manantial y es lo que motivó su curiosa ubicación en dicha vaguada, pero aun así podía mantener enlace visual con el resto de fortificaciones colindantes en la Banda Morisca en aquella época en la que la frontera requería una especial protección si se quería llegar a la reconquista del reino de Granada.


El sistema defensivo de este tramo de la frontera se completaba con las torres de Troya, del Águila, del Bollo, de Lopera (todas en el actual término de Utrera) y los castillos de Matrera en Villamartín (visitado en octubre de 2019) y Cote en Montellano (visitado en febrero de 2019).


Nos podemos preguntar como era posible que tuviese comunicación visual con otras fortalezas estando en una depresión del terreno, pues ya en la época solucionaron el inconveniente y a este castillo se le dotó de una torre vigía de tres metros de altura que asoma sobre la cubierta de la Torre del Homenaje y que vemos en la siguiente foto.

Esta atalaya carecía de escalera y para subir por ella, más bien trepar, se utilizaban unas piedras salientes que se usaban a modo de escalones. Probablemente este fuera el primer rocódromo de la historia española, por más que algunos pretendan pasar por inventores de la escalada indoor.


Mirando hacia el sur y entre las almenas podemos ver la Torre de Lopera y más a la izquierda y con el que también se mantiene contacto visual, el castillo de Matrera.

Casi todo el perímetro de las murallas es recorrido por el conocido como "Adarve" o "Camino de Ronda", un estrecho pasillo en altura que comunicaba con todas las torres principales y las semicirculares intermedias.


Mirando hacia abajo es cuando podemos percibir la considerable altura de la Torre del Homenaje.

Nos disponemos a subir a la Torre del Homenaje. Desde fuera ya se puede intuir que dispone de una planta baja, otra superior superior y la cubierta.

La subida a la Torre del Homenaje se realiza a través de una empinada, oscura y desgastada escalera ubicada en la planta inferior.


En el suelo de la primera planta podemos ver un agujero o trampilla también denominadas "matacán o buzón"que se podían abrir en caso de que el enemigo entrara a la plata baja y los defensores podían lanzar flechas y tirar piedras, agua hirviendo o arena muy caliente.


Este tipo de torre vigía cuando eran de pequeño  tamaño también se las conocía como "Escaragüaita" o por su denominación latina speculum o specula, que significa torre vigía o atalaya.

A la derecha vemos la escalera por la que se accede al adarve.

El adarve o camino de ronda recorre todo el perímetro interno del parapeto almenado.


Aunque hoy todo forma un conjunto, si vemos un plano podemos comprobar que esta torre y su puerta tapiada están fuera del recinto original, parece que si se tratara de una torre albarrana que con el paso del tiempo se amuralló y terminó formando parte de la única estructura del castillo.
Una torre albarrana es una torre que forma parte de un recinto fortificado con el que está comunicada, aunque generalmente exenta de la muralla y conectada a esta mediante un pequeño arco o puente, que pudiera ser destruido fácilmente en caso de que la torre cayese en manos del enemigo.

Salimos al exterior para perimetrar este bonito castillo que tan agradable sorpresa nos ha dado. Desde este ángulo, además de dos de las torres esquineras podemos ver la impresionante Torre del Homenaje y sobre ella, la torre vígía.

Y una de las torres semicirculares entre las torres esquineras.


De tiempos más modernos se conserva un aljibe y a escasos metros el frontal de una antigua fuente.


 En el citado frontal también podemos ver un par de arabescos, presumiblemente de reciente elaboración.

Desde los pies de la muralla y en dirección al interior del castillo discurren dos especies de túneles, tal vez alguna antigua ruta de escape o evacuación de aguas.

La más pequeña tallada a modo de aspillera, delata fehacientemente la intervención de la mano humana.

Y como cualquier castillo que se precie, este de las Aguzaderas también tiene su leyenda de fantasmas. Cuentan que las noches de luna llena puede verse una silueta oscura deambulando de torre en torre mientras un llanto desconsolado rompe el silencio de la noche. Es conocida como "La sombra del guerrero", dicen que allí habita "in secula seculorum" un antiguo soldado de la guarnición que realiza una contínua ronda de vigilancia por el adarve a la espera del regreso de su amada perdida para siempre y que no descansará en paz hasta que vuelva a reunirse con ella.


AVISO DE SEGURIDAD.- SI VAS CON NIÑOS PEQUEÑOS VÍSITALO DESDE ABAJO.
Aunque todo no es positivo, también es sorprendente la notable falta de seguridad para los visitantes, el castillo apenas dispone de barandillas protectoras y sus adarves (pasarelas elevadas que discurren entre las torres) están totalmente desprotegidos y una caída desde allí es mortal sí o sí, están al menos a ocho metros del suelo. NO ES RECOMENDABLE PARA LLEVAR A NIÑOS NI PERSONAS CON VÉRTIGO. INSISTO: UNA CAÍDA DESDE ARRIBA PODRÍA SER MORTAL Y EN EL MEJOR DE LOS CASOS, PROVOCAR GRAVES LESIONES.

También avisar que en la primera planta de la Torre del Homenaje existe un hueco, tal vez sea un matacán interior o buzón matafuegos, falto de protección, alguien que entre mirando al techo o por sus ventanales podría caer por él, y también está a una altura considerable, un niño o una persona de complexión delgada se colaría fácilmente. OJO, QUE TAMBIÉN ES PELIGROSO.

Por último, avisar de que también reviste gran peligro acercase a las esquinas desde la zona alta de la Torre del Homenaje, además de su aparente fragilidad y posibilidad de desprendimiento, las esquinas están abiertas, es muy peligroso para cualquier niño o adulto que se asome más de lo prudente, cualquier resbalón y te despeñas desde unos veinte metros de altura, y aquí no hay posibilidad de salir lesionado, te matas irremediablemente.

Vista desde abajo de las esquinas peligrosas, tiene las cuatro esquinas abiertas. Se aprecia una especie de cinturón metálico que sirve para dar consistencia a toda la línea de almenas. SI TE CAES DESDE ALLÍ, NO LO CUENTAS.

No trato de acojonar a nadie, pero sí mentalizar al visitante que este lugar no es una atracción de feria, existe un peligro real que hay que valorar adecuadamente.
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

martes, 11 de febrero de 2020

ZAHARA DE LOS ATUNES-PUNTA DE GRACIA (BARBATE-TARIFA) (9FEB2020)

Saliendo desde Zahara de los Atunes esta ruta nos llevará hasta el faro de Camarinal en la Punta de Gracia, a través de las playas de Zahara, Atlanterra, Búnker y Entre dos Torres. Tanto a la ida como a la vuelta caminaremos por tramos del Sendero Europeo del Arco Atlántico, aunque con el afán de hacer un circular lo más amplio posible pues iremos entrando y saliendo del trazado oficial del mismo que discurre en un único trazado. Una inyección de sol y mar en pleno Parque Natural del Estrecho.

Dejamos el coche en: 36° 08.256'N - 5° 50.985'W
Distancia: 16,50 kilómetros.
Tiempo: 5 horas 39 minutos.
Dificultad: Fácil.

Podéis descargaros el track, clicando en la siguiente imagen:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/zahara-de-los-atunes-punta-de-gracia-barbate-tarifa-9feb2020-46546731

El coche lo dejamos en la parte trasera de la calle Peñón en Zahara de los Atunes.

Por cuestiones mareales el trayecto de ida lo haremos por la playa y así aprovechar la arena mojada, es mucho más cómodo para andar. Estamos en la playa del Carmen.

La playa del Carmen al entrar en el término municipal de Tarifa cambia de nombre y se la conoce como la Playa de Atlanterra.  Es el nombre que recibe la continuación de la playa del Carmen o de Zahara una vez que ésta se adentra en el término municipal de Tarifa, extendiéndose hacia el este, hasta llegar al cabo de Plata. En realidad, es la playa del cabo de Plata o de Torre Plata, como también se le denomina, en alusión a una antigua torre vigía que había en el extremo del cabo. Desde los años 60 del siglo pasado también es conocida como playa de los Alemanes, en referencia a la urbanización Atlanterra o de Los Alemanes, llamada así por ser de esta nacionalidad los promotores y primeros residentes de la urbanización.

A nuestra derecha y tras las primeras edificaciones de Zahara, vemos la Sierra del Retín.

Y a nuestras espaldas y tras la bruma formada por el spray del temporal vemos Vejer de la Frontera.

En la playa del Carmen vemos el famoso barco hundido conocido como "El Vapor".  De nombre Gibralfaro, es un barco hundido el 12 de enero de 1902, cuando transportaba un cargamento de cemento. Hoy día, este barco se ha convertido en toda una seña de identidad de esta playa.

Salvo algún pescador aburrido, la playa es un auténtico desierto, se nota que esta zona es turística y pocas casas deben estar ocupadas en invierno.

Entre nubes vemos las antenas que coronan la Silla del Papa en la Sierra de la Plata (visitada en octubre de 2018).

Miro a la arena y veo esta maravillosa espontaneidad fruto del trabajo conjunto de viento, arena y agua.

Es una marea de coeficiente alto lo que se traduce en que el agua subirá rápidamente, de hecho ya empieza a tirar con fuerza.

Y nuevamente las grúas prácticamente en la orilla, de forma general la servidumbre de protección marítima son de cien metros y en este caso, si atamos un aparejo de pesca en la punta de la grúa, podríamos pescar seguro.

Hemos llegado al Cabo de la Plata, aquí el acantilado impide seguir por la playa y debemos subir para "puentearlo", pero antes pasamos de largo las escaleras de subida y vamos a ver el búnker existente. Este tramo de playa del Búnker.


Probablemente sea el de mayor tamaño de toda la costa gaditana.  Construído en los años 40. Poco después de finalizar la Guerra Civil española comienza la II Guerra Mundial. La situación estratégica de España entre Europa y Africa, hace que fuera una plaza muy deseada por las potencias aliadas, máxime después del apoyo soterrado de Franco a las potencias del Eje. Por esta razón, desde 1939, el Gobierno decide realizar un fuerte despliegue militar por la linea costera sur entre Málaga y Portugal (zona del Algarve). Temían una posible invasión anfibia en nuestras costas del ejercito aliado. Así, esta linea se dividió en sectores y fortificaciones militares, pasando Zahara a depender de la Zona militar de Vejer, que iba de Conil a la Sierra del Retín, dependiente del Campo de Gibraltar.

El búnker posee una antigua pasarela de hormigón que lo une con la costa, estaba artillado con un pequeño cañón de infantería y ametralladoras semiligeras. Era utilizado como vigía y defensa ante una posible invasión por mar. Formaba parte de un grupo de búnkeres gemelos que jalonan la costa desde Conil.

Existe un plano de ubicación de todos ellos, realizado por el teniente de artillería Alfonso Sotelo Lizasoaín, que estuvo al mando de la Tercera Batería del Regimiento de Artilleria ligera nº 14. Fue el encargado de realizar los trabajos topográficos de los mismos. La mayoria son puestos de observación más que de defensa, retranqueados en algunos casos, para albergar cañones de infantería y ametralladoras. Hoy en día se encuentra en muy mal estado de conservación.

Visitado el lugar volvemos sobre nuestros pasos y nos disponemos a subir los 125 escalones que nos llevarán a la avenida de Cabo de Plata, lugar por donde continuaremos el camino. Una baliza nos recuerda que caminamos por un tramo del GR-145 "Sendero Europeo del Arco Atlántico".

Desde el lugar que era ocupado por la antigua y desaparecida Torre de Plata tenemos unas inmejorables vistas de la playa de Atlanterra al noroeste, además de otros puntos más lejanos como pueden ser: la Torre del Tajo en el Parque Natural de la Breña, Barbate, Vejer, la sierra de la Atalaya y bajo ella, Zahara de los Atunes.

Al suroeste, Punta de Plata y el búnker.

Y al sureste y en la dirección que caminamos, la playa Entre Torres, el Faro de Camarinal y la Punta de Gracia. Bajo nuestros pies el tramo intransitable y que debemos sortear por la avenida.

Nos entretenemos un poco viendo los chalés de la zona, lugares privilegiados sin dudas.

Todo este tramo de muro en la avenida Cabo de Plata suponen un auténtico mirador al Estrecho de Gibraltar.

Rápidamente encontramos un lugar por donde volver a la playa.

 Y como seguimos con el sol de cara, pues una fotillo hacia atrás.

Y a las laderas del monte y su colmena.

La playa Entre Torres se muestra ondulada e incómoda de andar, se nota que este lugar está más desprotegido que la de Atlanterra.

 Con una rapidez inusitada y con ayuda del temporal, el agua sube ruidosa.

Metemos un poco de zoom para ver el lugar por donde deberemos subir el monte para llegar hasta el faro, al principio el paso es ancho, pero a medio monte se estrecha totalmente, afortunadamente y aunque no se aprecie desde abajo, el paso es muy claro.

 Iniciada la subida encontramos otro búnker, esta vez mucho más pequeño y sucio.

La altura es lo suficientemente aceptable para permitirnos buenas vistas del entorno y del salpicado blanco de las construcción que inundan toda la ladera del monte. Esta playa también es conocida como playa de los Alemanes.

 Y llegamos al mirador y pasarela de la Punta de Gracia.



Allí abajo unos pescadores que más que pescadores deben ser escaladores y equilibristas. ¿Como llegarán  hasta allí?

En su origen, el faro de Camarinal era una torre almenara denominada "torre Vieja" o "torre de Cabo de Gracia". Fue una de las torres de vigilancia costera construidas en el siglo XVI por orden de Felipe II para proteger la costa gaditana frente a las acciones de pillaje de los piratas berberiscos. Posteriormente, en 1990 fue restaurada y habilitada como faro.

Más al sureste vemos la Sierra de Bartolomé (visitada en octubre de 2018), y la playa del Cañuelo y Punta Camarinal (visitadas en octubre de 2017).

Efectuamos el regreso por la Avenida del Atlántico de Atlanterra.

Las habilidades de la susurradora de gatos no falla, como haya un minino por las cercanías sale como loco a buscarla.

Estos metros son el único tramo común de todo el recorrido.

Volvemos a disfrutar de las vistas.

Tras enlazar con la Avenida Cabo de Plata debemos estar atentos a este desvío a la izquierda, el cartel que indica la situación del hotel Varadero nos será de gran ayuda.

Allí volvemos a enlazar con el GR-145 que ya no dejaremos hasta llegar a Zahara de los Atunes. En la playa de Atlanterra vemos varias pasarelas que nos comunicarán con la playa con mayor comodidad, pero no debemos acceder por ellas, siempre y cuando queráis seguir mi track.

Esta primera parte del GR-145 es muy cómoda y forma parte del Sendero Europeo E9. Pasamos por la salida a playa del camping Bahía de la Plata. El sendero E-9 o del Arco Atlántico, es uno de los tres Senderos Europeos de Gran Recorrido que llega a Cádiz. Su recorrido de más de 5.000 kilómetros nace en Narva-Jõesuu, una ciudad de Estonia localizada en el extremo nororiental del país, junto a la frontera con Rusia. Así, transcurriendo desde el Mar del Norte, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Alemania, Holanda, Francia y norte de España, llega al cabo de San Vicente (Portugal),y Tarifa.

Continuamos por una vereda costera también cómoda.

En las proximidades del hotel Antonio encontramos otro búnker de características parecidas al de la Punta de Plata, aunque en este caso está semienterrado.

Y una pasarela, que sí debemos tomar que nos llevará directamente a Zahara.

A la altura de la calle Cerro Currita encontramos una de las entradas al Castillo de Zahara, también conocido como Castillo de las Almadrabas y Castillo de Jadraza o Palacio de las Pilas, se me antoja mucho nombre para un lugar tan abandonado y derruido.

Juan Alonso Pérez de Guzmán y Zuñiga, VI Duque de Medina Sidonia (1518-1558), heredó el título de Conde de Niebla del emperador Carlos V y a raíz de ahí, amplió el palacio familiar de San Lucar de Barrameda y construyó el Castillo de Zahara de los Atunes. El cuál le serviría como residencia, factoria y defensa de sus almadrabas.

Era de vital importancia dotar a la Almadraba de Zahara de los Atunes de un puesto defensivo ante los continuos ataques de los piratas berberiscos. La Almadraba de Zahara junto con la de Conil era una de las más importantes de Andalucía, teniendo enl cuenta los pingües beneficios que reportaba a la casa ducal. En la contrucción del castillo se dieron numerosos inconvenientes, el más sonado fue el pleito que interpusieron los vecinos de Vejer contra el Duque en 1567, alegando que ellos eran los propietarios de los terrenos del castillo. La Chancillería falló contra el Duque, pero una cédula de Felipe II le redimió de esta sentencia, pudiendo continuar con la obra, a cambio de no constituir un nuevo concejo, verdadero "quid" del problema, entre los vecinos de Vejer.



El castillo del siglo XVI es una construcción rectangular delimitada por murallas de cal y guijarros , con esquinas de cantería. En su origen contó con 3 torres: La de la vela, central y semicircular, donde se encontraba el campanario "para tocar los rebatos", de la que no queda ni rastro, la de poniente, actualmente muy transformada por las construcciones posteriores y la de levante, de la que se conserva solamente la sillería de arranque, ésta era de mayor altura que la torre de poniente, probablemente por estar destinada al atajador, al encargado de dirigir la vigilancia costera. Las torres de poniente y levante sobrepasan los 5 y 7 metros de altura respectivamente, de los muros, estando bastante avanzadas con respecto a éstos.

Disponía de tres puertas, dos hacia el mar y una hacia tierra. El arranque de cada una de estas puertas, en el sur, son dos machones de gran espesor hacia el interior de la fortaleza. La puerta de tierra está en el oeste y está muy cambiada por posteriores construcciones. En el siglo XX se construyó una cuarta puerta, de medio punto, de acceso norte y de mampostería de ladrillo. En su interior había un enorme salero, hoy Iglesia, donde se alamcenaba la sal que se hacía traer por mar desde el Puerto de Santa María., almacenes de pertrechos, de barcas y de maderas, carnicería, caballerizas, pozo, dependencias para el alojamiento del Duque y su séquito, hornos para amasar, piletas, etc. En la planta superior se encontraba los cuartos del capitán de la almadraba, del "veedor mayor", del tesorero, del contador y de sus respectivos ayudantes, así como el oratorio y una cocina con despensa. A pesar de la función defensiva del castillo no debemos olvidar su uso residencial, así, por ejemplo, la cuarta torre se supone que, también sirvió de vivienda habitual a los Duques de Medina Sidonia en sus cortas estancias en Zahara; mientras que las torres de levante y poniente servían, a su vez, de residencia al atajador y al casero respectivamente.

Tampoco debemos olvidar el uso industrial que se dió al Castillo y, por lo tanto, su consideración como"Chanca" con unas maravillosa instalaciones para la explotación y producción del atún. Luis Bravo de Laguna, en 1577 según José Regueira, dejó testimonio del carácter defensivo del Castillo, indicando que su muralla está cercada "de cantería en cuadro; por la parte de tierra tiene dos torres con sus trabucos y en la una dellas tiene tres piezas de bronce muy buenas y bien encabalgadas. Todas estas piezas tienen muy buen recaudo de munición de pelotas y pólvora" . Por su parte, el Teniente Coronel José de Ribas escribió en 1859 que podía ser de gran utilidad en el caso de una guerra marítima, ya que podía "servir para cuarteles de infantería y caballería, para pabellones de Sres. Oficiales, para almacenes de efectos, y para otros usos de utilidad para la guerra", ya que "los edificios que actualmente existen habitables en el castilo de Zahara prestan suficiente capacidad para alojar considerable número de tropa de infantería y caballería, y que en sus espaciosas plazas pueden formar en batalla a 3 de fondo para revista u otros actos militares de 3 a 4000 hombres de infantería y de 300 a 400 caballos.

Estas ventajosas proporciones que ofrece el castillo de Zahara le recomiendan muy particularmente para el establecimiento de la batería de dejo propuesta, y que habiendo, como hay, algunos edificios disponibles, puede efectuarse a poca costa. Esta batería podrá ser de grande utilidad, porque cruzando sus fueros con la torre de la Plata y con la que propondré establecer en el cerillo de Barbate, pondrá en completa seguridad las grandes ensenadas y fondeaderos de Zara y Barbate, y protegerá sus playas".

Tras entrar y salir por las "cuatro puertas" del castillo nos dirigimos por la calle Cachón al puente de entrada a Zahara, donde por el paseo que discurre paralelo al rio Cachón, pondremos fin a nuestra ruta.

Como curiosidad podemos contar que de este río nace una de las palabras más alegres del castellano: cachondeo. Por cachondeo se entiende guasa, broma, diversión, juerga o jolgorio. Se cree que el origen del término cachondeo parte de aquellos momentos en que los marineros de las almadrabas cruzaban el río Cachón para irse de juerga.

Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.