viernes, 4 de diciembre de 2020

SALINA DE LA CALAVERA (SAN FERNANDO) (3 DIC 2020)

En esta ruta vamos a conocer la Salina de la Calavera, llamada así por hallarse lindando al caño de igual nombre. Se encuentra en la zona sur de San Fernando coincidiendo con la última pista de la playa de Camposoto y sus terrenos también están incluidos en el Parque Natural de la Bahía de Cádiz. Esta salina tiene unos tres kilómetros de vuelta afuera y que como es costumbre en nuestros paseos, será lo que intentemos recorrer. Tras abandonarse la explotación salinera aquí fue instalada una piscifactoria que también fue abandonada, estado en el que se encuentra hoy día.
 
Sabemos por la prensa que parte del muro de contención de la vuelta de afuera está deteriorado, así que vamos sobre aviso.
  
Distancia: 3,96 kilómetros.
Tiempo: 1 hora 15 minutos.
Dificultad: Fácil.
 
Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:

El aparcamiento lógico y más cómodo para dejar el coche es el de la última pista de la playa de Camposoto, pasa que ahora el tramo está cerrado por obras, aunque no haya nadie trabajando, situación que he vuelto a comprobar hoy.
 
Justo al lado y paralelo a la plataforma peatonal, tenemos la continuación del caño "Pan de mis hijos", que fue dragado y abierto en su momento y que da un toque agradable a la zona. Este canal tiene carácter inundable y la entrada de agua se regulaba mediante una pequeña compuerta que aún se conserva y que podemos ver justo a nuestras espaldas.

Tras cruzar una cancela que siempre está abierta, giramos a nuestra izquierda en busca de una vereda que nos llevará al camino principal de entrada a la instalación. La flecha magenta indica el lugar por donde deberíamos volver.

Este es el camino principal de entrada a la salina que aunque abandona, sigue disponiendo de una verja cerrada que aunque fácilmente salvable no queremos "salvar", por lo que nos incorporaremos al mismo a través del camino lateral que señalo.

Nuestra primera parada la efectuaremos en una gran nave donde la factoría engordaba alevines de peces y otras especies de moluscos.
 
Estos lugares los tengo visto hasta la saciedad pero no me canso de fotografíarlos, siempre hay algo que me atrae, sea el color, sea un reflejo o simplemente el agua.

Hemos llegado a la piscifactoría y lo primero que vemos son unos grandes depósitos que pudieran ser filtros de agua.
 
En el interior vemos un gran espacio abierto y por el suelo unos canales que forman porciones rectangulares que presumiblemente estarían con una piscina o depósito grande cada una. En el exterior hemos visto varios de estos cubículos amontonados y deben ser los que estaban aquí instalados.

Por otra de las estancias también vemos otros receptáculos más pequeños que podrían ser para los alevines en sus primeras fases de vida o incluso para que las hembras reproductoras tuviesen espacio y tranquilidad suficiente para realizar una puesta segura.
 
 Y otra estancia, de mayor altura y capacidad con una pasarela para mantenimiento y control.

 Y otro tipo de tanques de engorde. Los diferentes tipos de engorde supongo irían en función de las necesidades de cada especie cultivada.
 
Tras cotillear todo lo "cotilleable" vamos en busca de la vuelta de afuera, que como todos sabemos, es el muro de contención que rodeaba una salina y por el que discurría un camino. transitable y con servidumbre de paso.

También en la vuelta de afuera se ubicaban las compuertas que permitían la entrada de agua de los canales principales. Este que vemos es el que daba nombre la instalación, el caño de la Calavera que recibía agua directamente del caño de Santi Petri.
 
Justo enfrente vemos el muro que rodeaba la salina de La Leocadia (visitada en diciembre de 2020) y la importante rotura que en esa visita nos supuso el mayor obstáculo a salvar.

La marea vacía nos permite ver la escasa profundidad del caño de Santi Petri. Al fondo vemos los mástiles de los veleros del puerto deportivo de Gallineras.
 
Rápidamente llegamos al primer contratiempo del día, la plataforma que nos permitiría continuar por la vuelta de afuera ha sido derribada y no hay posibilidad de vadeo, así que tendremos que buscar una alternativa.
 
Esta alternativa la encontramos en un muro divisorio entre dos piezas. Se conoce como "pieza" los espacios destinados a contener agua de forma permanente para uso o servicio de las salinas o esteros. Pues paralelos a la vuelta de afuera vemos un camino que además de ser viable, tiene continuidad, así que volvemos sobre nuestros pasos y nos incorporamos al mismo.

Esto nos permite tener algunas vistas con ángulos diferentes y que desde la vuelta afuera no eran tan "disfrutables".

Y también nos permite ver la gran brecha que nos impidió el paso.

Unos centenares de metros más adelante volvemos a incorporarnos al trayecto previsto, ese puente que vemos es por donde acabamos de pasar, un giro a la izquierda y de nuevo en la vuelta afuera.
 
Allí mismo encontramos varias edificaciones y este depósito, aunque desconozco para qué se utilizaba.
 

Con la marea llena la fusión cielo y mar sería perfecta.
 
En el camino nos encontramos una porción deteriorada, en poco tiempo este lugar será otro paso inundable que tendremos que vadear con marea vacía.

Aqui se frustan las intenciones de completar el sendero por la vuelta de afuera, estábamos a escasos 400 metros de culminar. Nuevamente tenemos que retroceder en busca de otra alternativa, que a estas alturas de salina, ya no será por la vuelta afuera.
 
Hemos vuelto hasta el lugar donde nos reincorporamos a la vuelta afuera, al llegar aquí giramos a la izquierda, pues al venir en sentido contrario, volvemos a girar a la izquierda (flecha magenta) y retomamos una tercera alternativa.

Estamos pasando por el centro de la explotación y esto nos permite una toma más cercana de las naves de cultivo.

A escasos metros del final volvemos a conectar con la ruta prevista, esa pasarela que vemos forma parte del sendero de la Punta del Boquerón (realizado en octubre de 2014).

 Esto se está acabando así que nos recreamos con algunas fotos de recuerdo.

 
Este pequeño caño tiene la particularidad de que es de arena fina y sus aguas son totalmente transparentes, la cercanía a la playa es la responsable. Unos cien metros más y estaremos en el punto de partida de este corto pero interesante sendero.

Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

jueves, 3 de diciembre de 2020

SALINA DE LA LEOCADIA (SAN FERNANDO) (2 DIC 2020)

Este sendero discurre por la salina de la Leocadia, dentro del Parque Natural de la Bahía de Cádiz en el término municipal de San Fernando, en cuyos terrenos se ubicó una granja acuícola de igual nombre que también fue abandonada. Además de la infraestructura clásica de una salina y las de una explotación acuícola, podremos ver numerosas especies de aves acuáticas y flora típica de marisma. 
 
Este recorrido vamos a realizarlo intentado seguir el camino conocido como "Vuelta de Afuera". La Vuelta de Afuera es el muro de contención que delimita la salina con el exterior y conecta con el caño de alimentación a través de las compuertas. Se conoce como "muro" a una elevación del terreno que haciendo de dique de contención permitía separar las aguas libres de las que entraban en el laberinto salinero y permanecían allí de forma controlada. Este muro siempre tenía un paso habilitado y era el recorrido que hacían los capataces de las salinas en la controlada apertura y cierre de las compuertas, una labor fundamental para la buena salud y eficacia de la salina y que por su importancia, no podía ser realizada por cualquiera, era el capataz el único responsable de estos dispositivos. Las Vueltas de Afuera eran caminos pertenecientes al dominio público marítimo terrestre con servidumbre de paso y por tanto, de libre tránsito.
 
Tras realizar el camino pude comprobar que existe una zona de la vuelta de afuera que está cortada en al menos cinco lugares, por lo que para pasar por ellos es IMPRESCINDIBLE hacerlo con la marea vacía y nos mancharemos algo de fango, así que si eres de los senderistas finolis, este sendero no está diseñado para ti.

Distancia: 6 kilómetros.
Tiempo: 2 horas 26 minutos.
Dificultad: Fácil.
 
Dejamos el coche en: 36º26.020'N - 6º13.326'W, aunque existen otras posibilidades.

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
 
El coche lo dejamos en los aparcamientos de la carretera, pero existen otras posibilidades, como esta explanada que vemos en la foto. Tras ella vemos lo que queda de la antigua instalación de la Sociedad Almadrabera Española, levantada a principios del siglo XX en los terrenos conocidos como Pozo de la Alcudia o Dehesa de la Alcudia y que se dedicaba a la salazón y conserva del atún procedente de las almadrabas y que tanta importancia e interés económico tuvo en la zona.

La sal jugaba un papel importante en esta industria por lo que la fábrica se construyó junto a las salinas de El Estanquillo y Santa Leocadia. Los barcos cargados de lata para la fabricación de los envases, carbón, sal y el preciado atún atracaban en un pequeño puerto llamado San Jeromín y que luego veremos.
 
Como es habitual en las salinas de San Fernando toda su red de aguas, caños, pozas, esteros y marismas se nutre del Caño de Santi Petri, y esta salina no iba a ser menos. El Caño de Santi Petri está rodeado de un sinfín de brazales que eran los que llevaban el agua hasta los laberintos que formaban las salinas. Aquí vemos donde muere el brazal general que aportaba agua a la antigua salina de Santa Leocadia, un caño ancho que comunica directamente con el Caño de Santi Petri.

Aún se conserva las estructuras de hormigón donde estaba la cancela que delimitaba la propiedad.

En una de ellas vemos el nombre de la instalación. Por la fecha del azulejo (1991) podrían haberlo colocado cuando la salina se convirtió en granja acuícola.

Hemos iniciado el recorrido cerca la hora de la bajamar, me consta que parte del muro de contención (Vuelta de Afuera) está en mal estado, son muros que soportan mucha presión y que deben ser mantenidos contínuamente, el abandono de las salinas a veces y en otras acciones intencionadas de los concecionarios de la explotación que intentan impedir el paso de extraños, pues hacen que en muchos casos, estos muros estén deteriorados o hayan sido cortados intencionadamente para impedir el paso.

Al lado de dentro podemos ver los distintos compartimentos donde se criaban los peces, recuerdo que hoy día se conserva la compartimentación efectuada para la cría de peces y no la de uso como salina.

Pasaremos por algunas compuertas, algunas de ellas abiertas por lo que podemos ver el sencillo sistema que permitiría la entrada o salida de agua por gravedad.


Esta esquina oscura de la derecha es lo que se conserva del embarcadero conocido como Puerto Jeromín.

A nuestras espaldas vemos las casas de La Almadraba y sobre ellas el Cerro de los Mártires.

Y más vistas de la piscifactoría.


Hemos llegado a lo que queda del Muelle de San Jerónimo, popularmente conocido como Puerto Jeromín, el embarcadero que fue pieza fundamental en el funcionamiento de la factoría conservera. Dicha factoría fue iniciativa de don Jerónimo Gómez, y sin dudas, el nombre de este embarcadero se realizó en homenaje a su precursor.

La vuelta de afuera gira bruscamente a la derecha cuando llegamos al Caño de Santi Petri. Al otro lado vemos los complejos salineros de Chiclana, por ahí están las salinas de San Ramón y La Pastorita (visitadas en mayo de 2018).

En este tramo frontal es donde encontraremos los únicos lugares que nos supondrán algo de incomodidad en el fácil paseo. Este primero que vemos se superar con facilidad y podría ser pasado incluso con media marea, para que el agua desborde tiene que subir más de un metro de altura, si no quieres llenar las botas de fango se puede ir de piedra en piedra, cuidado con los resbalones.

Aquí vemos el corte en el muro de contención pero a la izquierda vemos una hilada de piedras que serán las que nos permitan solventar este paso, que a la postre podremos comprobar que será el punto más delicado. Sin mucho convencimiento me tiro para abajo, no me molesta llenarme de barro pero hoy llevo la cámara de fotos buena y si va al agua o al fango, sería un drama. WP PASO CONFLICTIVO.

Esta foto está tomada ya pasado el trance. A pesar de que el agua habia empezado a subir pasé por donde marco, si tienes mal equilibrio o no te gusta el fango, deberías evitar este paso. las piedras resbalan mucho y en algún momento se pisa fango muy suelto, si te caes harás el resto del camino hecho un pincel, pero para tirar.


El paso efectuado. Con algo más de agua sería imposible, bueno, impossible is nothing, pero te mojarías sí o sí.


En esta zona tenemos tres vadeos más, pero ya serán muy fáciles y relativamente altos, y el camino se ensancha un poco. A la izquierda vemos unas naves que es donde estaban las piscinas de engorde de alevines y especies más sensibles, intentaremos llegar allí, algún camino debe existir.

Cuando pensaba que lo más difícil y había pasado, nuevamente el muro está roto, al menos nos libraremos de pisar fango, aunque con esas piedras llenas de "verdín", si te resbalas y caes, fijo que te lastimas, esos troncos que vemos nos permiten agarrarnos y aumentar la estabilidad. Esta zona también es inundable y con media marea no pasas.

Hemos dejado la nave detrás y a nuestro frente vemos un camino que va hacia ella, pero está cortado, mal rollo.

Para un poco para deleitarme en este caño y respirar tranquilo tras los vadeos.
 
 Hemos ido caminando paralelos al camino del que os hablaba antes y allí adelante tenemos una paso que nos permitirá tomarlo.
 
Y hasta aquí llegamos. Los cortes que vimos desde lejos impiden totalmente el paso. Tenemos que dar la vuelta sin ver las instalaciones cubiertas.

Esto será todo lo cerca que estaremos del sitio.

Este es una captura de pantalla del lugar por donde no pudimos pasar. El cuadro rojo es la instalación, la línea verde marcando el supuesto camino y las naranjas marcando el lugar por donde el muro está cortado.

El resto del camino ya es un paseo limpio.

A nuestra derecha iremos dejando algunas pasarelas que unían los esteros con el camino principal y que permitían el paso de camiones.


Un paso abierto nos introduce en el segundo gran aparcamiento de la playa de Camposoto.

Debemos ir hacia la derecha así que vamos pillando la curva.

Tenía intención de seguir por la pasarela de madera, pero la zona está otra vez en obra, y llevamos así desde 2016, para cinco años para poner unos cientos de metros de carretera y tres puñeteros bancos. Lo dicho en otras entradas, en otra vida los isleños fuimos muy malos y ahora como castigo nos han mandando al ayuntamiento a los más inútiles. CINCO AÑOS para una carretera de playa ¡por Dios!.

Aunque no se ve a nadie trabajando, el tramo está cortado así que me bajo a la playa.


Tras salir de la playa por la primera entrada y algunos metros de asfalto pillo un carril que nos lleva al centro de visitantes.

Muy grande pero aún no vi nada allí.
 
Según la propaganda de la Junta de Andalucía, este centro es un equipamiento ejemplar en cuanto a sostenibilidad. El edificio se ha diseñado siguiendo principios de arquitectura bioclimática e inspirado en los molinos de marea de la zona. Otro punto a favor es el uso de energías renovables: solar y eólica. Además, ha recuperado el espacio donde se asienta, la Salina de Leocadia, que se había convertido en un vertedero tras su abandono.
 
Tras conectar con el carril de inicio, ponemos fin al paseo, el coche lo tenemos a escasos metros.


Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.