martes, 29 de enero de 2019

SUBIDA AL PICACHO (ALCALÁ DE LOS GAZULES) (18 ENE 2019)

El Picacho con sus 882 metros de altura, es el segundo pico más alto del Parque Natural de Los Alcornocales, está situado en la Sierra del Aljibe. La salida la efectuamos desde el Área Recreativa "El Picacho", en el kilómetro 13,5 de la carretera de Alcazá de los Gazules a Puerto Galis.
El primer tramo de sendero es compartido con la ruta de la Garganta de Puerto Oscuro y subida al Pico del Aljibe, por lo que sin dudar, debemos pillar el camino hacia el Pico del Aljibe.
A pesar de ser una ruta corta, no es fácil, ya que en los tres kilómetros y medio de contínua subida, encontraremos los mayores desniveles de todo el parque.
El recorrido se realiza a través de un bosque de ribera, alcornoques y quejigos y de una insólita laurisilva, pudiendo incluso ver algunos ejemplares del Ojaranzo, una planta relicta de los bosques de laurisilva del periodo terciario, en peligro de extinción e incluida en la Lista Roja de la Flora Vascular de Andalucía.
Desde la cumbre del Picacho tendremos unas magníficas vistas sobre los tajos, lajas, pueblos y pantanos y de una masa forestal con todas las ganas de los verdes y ocres, de esta zona del parque natural.

Distancia: 7,04 kms.
Tiempo: 4 horas 37 minutos.
Dificultad: Moderada.
Dejamos el coche en: 36º31.326'N y 5º39.018'W.

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/subida-al-picacho-alcala-de-los-gazules-18ene2019-32610641

El coche se queda en el aparcamiento del Área Recreativa el Picacho. Es un área recreativa con un alto porcentaje de sombra formada por un denso alcornocal con lentiscal húmedo asociado. Una primera entrada muy abrupta, da al área de juegos y una segunda entrada permite el acceso para personas con discapacidad.
Dispone de mesas-banco, barbacoas, aparcamiento y área de juegos Infantiles, siendo un lugar ideal para reponer fuerzas una vez finalizado el sendero.

El comienzo del recorrido lo tenemos justo enfrente, cruzando la carretera.

Rápidamente llegaremos a uno de los tesoros de esta ruta, la Laguna del Picacho, originalmente llamada Laguna del Ingeniero, una charca estacional de indudable belleza. Algo más arriba, tenemos otra laguna pero en esta ocasión se queda fuera de itinerario. Y como telón de fondo, el protagonista del día, pronto estaremos en lo más alto de ese monte piramidal.

Esta laguna, con muy poca agua en los últimos años, alberga una gran riqueza de anfibios, reptibles, insectos y plantas acuáticas que suelen colorear sus aguas. En verano suele secarse y vuelve a nacer con las lluvias del otoño, comenzando uno de los ciclos más fascinantes de la naturaleza. WP LAGUNA.

Aunque nosotros lo veamos lejano, hasta no hace mucho, dónde las comunicaciones eran deficitarias o simplemente por cuestión de distancias con núcleos urbanos, las poblaciones serreñas, formadas por casas o cortijos apartados unos de otros, tuvieron la necesidad de ser autosuficientes en aquellas necesidades básicas para la vida. Una de ellas era la elaboración de pan, y muestra de ello son los numerosos hornos que nos podemos encontrar en nuestras sierras. Este del Picacho se encuentra en muy buen estado y a menudo eran lugares de uso común, alrededor de los cuáles se hacían amistades, negocios o simplemente se socializaba mientras se horneaba el pan y otros productos. Muchos noviazgos se fraguaron entorno a un horno. WP HORNO.

En un cruce de caminos nos encontramos un poste con información variada de las diferentes opciones que podríamos tomar.

Curiosamente y a pesar de que la laguna tenía poca agua, el Arroyo de La Cierva porta un caudal aceptable de agua. WP POZA.

Debemos cruzarlo, algo muy fácil gracias a un puente de madera que da continuidad a la vereda. Desde aquí podremos ver la profundidad de los alisos en invierno desprovistos de hojas pero que aún conservan sus pequeñas piñas vacías. WP PUENTE.

En sus cerradas riberas tendremos todo un muestrario de la vegetación típica de esos lugares, todo tipo de helechos, jaras, adelfas y otras plantas riparias, junto a otras especies mayores como alisos, quejigos o almecinas, que nos darán un plus de frescor en nuestro caminar.

Y al fondo, el omnipresente Picacho. En algunos claros del bosque vemos amplias manchas negras que aún conservan restos de hollín, cenizas y carbonilla. Se tratan de antiguos alfanjes, lugares dónde se efectuaba el carboneo, otra labor ancestral para la obtención de carbón, combustible imprescindible para la vida cotidiana de antaño.

 Un paso abierto en la alambrada cinegética nos permite continuar el camino. WP PASO.

En contínua subida, cuyas peores rampas aún están por llegar, encontramos unas escaleras que nos permitirá acceder y cruzar una carretera asfaltada hoy día en desuso y convertida en parte del carril cicloturístico de Peguera-Picacho. WP CARRETERA.

Poco a poco nos vamos acercando a las rampas más empinadas del recorrido, totalmente erosionadas por las correntías de agua que por aquí fluyen cuándo llueve.

En algún tramo encontramos zonas escalonadas aseguradas con troncos lo que nos permite un más cómodo subir. WP ESCALERA.

Hace mucha niebla pero de vez en cuándo abre un poco y esto nos permite tener algunas vistas largas de nuestro entorno.

Nos apartamos un poco de la vereda para asomarnos al Mirador del Picacho. Mirador que encontraremos a nuestra izquierda en sentido ascendente. WP MIRADOR.


Desde aquí podemos ver la ruta más corta para llegar a la cima, nosotros dejaremos este trayecto para el regreso y haremos la subida a través del Puerto de las Calabazas.

La bruma no nos deja ver nada, por allí intuímos la Sierra del Pinar, lugar dónde se encuentra la mayor altura de la provincia de Cádiz, el Torreón (visitado en mayo 2014) con sus 1.654 metros. Más a su derecha y fuera de imagen podríamos ver la Sierra del Endrinal y más a la derecha aún y si la visibilidad acompañara, alcanzaríamos a ver la Sierra de las Nieves incluso distinguir La Torrecilla (visitado en abril de 2017), pero hoy, nada de eso es posible.

El Puerto de las Calabazas allí abajo, como siempre, un lugar dónde el frío y el contínuo viento nos recordará que debimos traer algo de más abrigo y la vereda que nos llevaría a Pico del Aljibe, travesía (realizada en enero de 2014).


Otro momento de aclarado nos permite ver Algar y parte del Pantano de Guadalcacín.

Nuevamente y ya desde la cumbre, el Pantano de Barbate y Alcalá de los Gazules, en la zona baja la Laguna del Picacho y el Aula de Naturaleza.

Y la clásica foto desde la rocalla más alta.

El descenso lo haremos por esa grieta que marco en naranja, mucho más segura que tirarse por la rampa hacia abajo, sobre todo si el suelo está húmedo. Desde allí abajo ya sí que conectaremos con la vereda clásica de subida.

Con esta foto retrospectiva podemos ver nuestro movimiento. En rojo, la zona que queremos evitar. En azul, la ruta de ascenso desde el Puerto de las Calabazas, aunque algo más larga, es más fácil y accederemos por la parte derecha del pico. En verde, la bajada directa por la grieta que indico, conectando con el camino de barro "colorao".


Regresamos por el mismo camino de venida, dando una última mirada a este coloso pétreo que tanto nos atrae.

Esta ruta es una repetición de la que hicimos en enero de 2014, si queréis, aquí podréis encontrar alguna información complementaria de este sendero.

Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde el humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

miércoles, 16 de enero de 2019

SENDERO DE LA MARIPOSA MONARCA (13 ENE 2019) ( CASTELLAR)

El sendero transcurre por el Parque Natural de los Alcornocales en una zona semivirgen del término municipal de Castellar de la Frontera. El recorrido oficial son 5,8 kilómetros desde el Puente de los Frailes, ubicado junto a la finca Los Cuarteles hasta el puente situado junto a la Venta Jarandilla. Esta ruta, de reciente apertura, toma el nombre de Mariposa Monarca, en reconocimiento a que en Castellar parece encontrarse la mayor población de esta especie de toda Europa.

La ruta oficial es un trayecto rectilíneo por lo que para evitar repetir camino, la alargaremos al objeto de convertirla en circular, por lo que la ida la haremos por la antigua carretera CA-5181, hoy día cerrada al tráfico, dejando para el regreso al punto de partida, el tramo que corresponde al sendero oficial.

Distancia: 13,69 kilómetros.
Tiempo: 5 horas 15 minutos.
Dificultad: Fácil.

Dejamos el coche en: 36º16.723'N - 5º25.916'W

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/sendero-de-la-mariposa-monarca-13ene2019-castellar-de-la-frontera-32239693

El coche se queda en un amplio aparcamiento en las inmediaciones de la Venta La Cantina, ubicada al margen de la carretera A-405, sobre el kilómetro 104.

Lo que otrora fue la CA-5181, hoy día es una mezcla de pista ancha de tierra con amplios tramos asfaltados que aún conservan las señales de tráfico existentes cuándo fue cerrada al tráfico de vehículos.

Justo antes del Puente de los Frailes comienza el sendero oficial, que nosotros dejaremos para la vuelta, por lo que seguiremos el trazado de la carretera CA-5181 hasta la Venta de La Jarandilla. WP PUENTE DE LOS FRAILES.

Allí mismo encontramos un cartel anunciador del sendero. Este sería el punto de inicio del sendero si queréis hacerlo al revés de como yo lo hice, pero es mejor hacer la parte más fea al principio, dejando lo mejor para el final.

El Puente de los Frailes nos permite un primer contacto con el Río Guadarranque. Su nombre procede del árabe Wadi-Ramke o Río de las Yeguas. ​ Cerca de su nacimiento se le unen los arroyos de Madre Vieja, el más importante de cuantos posee, y hacia la cuenca media los arroyos Dulce y Miraflores, entre otros afluentes de menor importancia.

En este primer tramo, la carretera se convierte en una gran pista forestal, que discurre rodeada de plantaciones de naranjas y mandarinas. Frutas que difícilmente encontraremos en el mercado y que son una auténtica delicia para el paladar.

El camino es cortado por una cancela que impide el paso de vehículos. El paso peatonal lo tenemos a la izquierda.

Un palé sirve de improvisado escalón que nos permite seguir por el camino. No podemos decir que quién lo hizo se esforzara mucho en dejar un acceso claro. Para quién no esté iniciado en el senderismo, este acceso pasaría totalmente desapercibido.

Hasta aquí llegó el presupuesto para eliminar el asfalto. A partir de este punto, caminaremos por lo que fue la antigua carretera.

A nuestra derecha, el Castellar nuevo.

 Y casi a nuestro frente, el Castillo de Castellar.

Y a su derecha, podemos ver la Sierra del Endrinal al completo. Destacan el Simancón y el Reloj, visitados en marzo de 2015. Y más a la derecha, la Sierra del Caíllo (visitada en abril de 2014).

En el margen de la carretera encontramos unas instalaciones de la Confederación Hidrográfica del Sur, se trata del Partidor Inicial.



 Encontramos otra cancela. WP CANCELA.

 A su derecha tiene un paso habilitado que nos permite traspasarla.

Un poco más adelante vemos un acceso al Campamento Jarandilla, dentro de la Finca de La Almoraima. WP ALMORAIMA. La Almoraima es una finca que fue expropiada a José María Ruiz Mateos en 1983, y que a pesar de ser una propiedad pública, está siendo utilizada de forma privativa, por una empresa privada que prohibe el paso por ella y la explota con fines lucrativos. Un claro ejemplo del chiringuito andaluz montado por la Junta de Andalucía. Un patrimonio público al servicio de unos pocos.

Y rápidamente llegamos al Puente de La Jarandilla que nos permite sobrepasar, nuevamente, el Río Guadarranque. WP PUENTE JARANDILLA.

Desde lo alto del puente y a nuestra derecha, podemos ver una vereda que será la que tengamos que tomar, y con la que comenzaremos el recorrido oficial del Sendero de la Mariposa Monarca.

Hemos llegado a las inmediaciones de la Venta la Jarandilla, de triste recuerdo para nosotros, allí nos envenenaron con un guiso de jabalí en mal estado que nos tuvo diez días fuera de combate. Encontramos un poste con carteles indicativos, que nos ponen en duda del camino a tomar, una indicación poco afortunada que nos hace perder algunos minutos hasta poder encontrar la dirección correcta.


Realmente sólo tenemos que irnos a la orilla del río y pasar el puente por debajo, aunque existe alguna senda alternativa para sortear el puente e incorporarnos directamente a la orilla del río.

 Este sería un lugar ideal de poner la indicación.

Pasamos el puente y ya estamos inmersos en la ruta oficial. WP PASO BAJO PUENTE.

Prácticamente todo el camino se desarrolla muy cercanos al cauce, lo que le da un plus de vistosidad al sendero, a pesar de las turbias aguas del Guadarranque.

 El camino está perfectamente marcado por lo que no hay lugar al error.

 Un paso adaptado nos introduce de lleno en el recorrido. WP PASO.

El Río Guadarranque lleva bastante agua, aún quedan marcas en los márgenes del nivel que ha llevado hasta hace poco, que fue bastante más.

Caminar por esta vereda es una auténtica delicia, un camino abierto y con abundante arboleda, lo que nos permite un caminar más que cómodo.

Nos sorprende la turbidez de las aguas, parece que estamos en el Guadalete.

En una de las aproximaciones a la orilla, unas huellas me llaman la atención, salvo que alguien pueda identificarlas mejor, parece que son huellas de nutrias.

Y mi compañera de caminos, llamando la atención, también quiere que la "arretrate".

Algo que nos llamó la atención, además de la gran cantidad de quejigos muertos, fueron los numerosos árboles caídos y otros con troncos algo estrafalarios y movimientos imposibles, este que cruza la vereda parece una cobra a punto de atacar.

También vemos que a lo largo del cauce, numerosas ramas forman improvisados diques causando embalsamientos espontáneos que frenan el normal discurrir del agua.

 La foto de portada del día la puso este tramo.

 Y un nuevo árbol-puente, adornando el camino.

Cosas raras que vemos. Una escalera para subir al árbol.

Cuándo empezábamos a perder la esperanza de ver a la protagonista del día, la mariposa Monarca, empezaron a aparecer, aunque de momento, sólo ejemplares aislados.

La Mariposa Monarca (Danaus plexippus), mide aproximadamente diez centímetros, pesa menos de un gramo y tiene colores vistosos, y es probablemente una de las mariposas mejor estudiadas del mundo.

Son famosas gracias a sus grandes migraciones en grupo, llegando incluso a cruzar el Atlántico, siguiendo patrones de vuelo heredados y basados en una mezcla de ritmos biológicos y la posición del sol en el cielo.

En su fase de oruga se alimenta principalmente de  la mata de la seda (Gomphocarpus fruticosus), introducida en el siglo XVIII desde Africa, y la adelfilla (Asclepias curassavica), que debió introducirse en España desde América central durante el siglo XVI, dos especies que el ganado evita por su toxicidad. 

El detalle simpático del día lo puso este ejemplar, me esmeré en meterme dentro de un lentisco, minimizando movimientos y ruídos y adopté una postura forzada que me permitiese tomarle una foto, pero cuándo llegó el momento, salió volando y se me posó en los morros, opté por un selfie, inflando los mofletes para intentar iluminar un poco la mariposa y compensar el contraluz, al final resultó que salí con cara de asustaviejas "enfurruñao".

Lejos de salir por patas, más bien por alas, el siguiente salto lo hizo hacia la mano de mi compañera de caminos que con su extraña habilidad para atraer mariposas (no sólo son los gatos), extiende la mano y como por arte de magia, allí se posan, si no fuera porque ya se lo he visto hacer en varias ocasiones, no me lo creería, aquí más que magia. hay brujería.

La mariposa monarca es un habitante relativamente nuevo en Andalucía, originalmente del norte de America, empezó a verse por Europa en los últimos años y parece haber encontrado en esta comarca de Cádiz un lugar ideal para reproducirse, zona en la que por otra parte, crece de forma abundante, la mata de seda, una planta de la que se alimenta en su fase de oruga.

Por esta zona, existen dos veredas casi paralelas, la más alta y despejada nos permitirá ver mayor número de mariposas, pero la más cercana al cauce del río, más fresca y salvaje, nos regalará magníficas instantáneas.

A lo largo del recorrido, varios árboles caídos cruzan el cauce y no hay nada mejor que entretenerse usándolos como puentes para cruzar de uno al otro lado. No te aconsejo que lo hagas, si te caes al agua, además del daño físico, estará el daño sufrido en el ego y saldrás en todas las fotos, embarrado.

Pasamos por debajo de unas canalizaciones de agua de la Confederación.

Cumplido nuestro objetivo de fotografíar a la Monarca, empezamos a prestarle más atención al entorno.



En esta explanada encontramos el lugar ideal para reponer fuerzas. WP AVITUALLAMIENTO.

Y el menú favorito de la Monarca en fase de oruga, la Mata de la Seda ( Gomphocarpus fruticosus).




Y seguimos nuestro tranquilo discurrir por este remanso de paz.

En uno de los troncos encontramos una especie de tumoración, que resulta ser un hongo, se trata del conocido como Hongo Yesquero o Casco de Caballo (Fomes fomentarius), un hongo parasitario que parece una deformación de la corteza del árbol, a la que está pegada. Crece sobre diversas especies de árboles, a los cuales infecta a través de lastimaduras de la corteza, causando decaimiento de la madera y podredumbre.


Durante siglos ha servido como materia prima para teas y elementos de encendido, por sus propiedades inflamables y de ahí le viene uno de sus nombres comunes: Hongo Yesquero.
Como dato curioso podemos decir que el cuerpo de Ötzi el hombre de hielo, la momia prehistórica encontrada en un glaciar de los Alpes y que murió de un flechazo por la espalda y de 5000 años de antigüedad, transportaba cuatro trozos de Fomes fomentarius, que se estima pudieran ser utilizados como yesca. También posee usos medicinales y otras aplicaciones
 

 Seguimos con nuestro agradable y fresco paseo.


El camino se estrecha y forma una especie de embudo, por nuestra derecha el río, por la izquierda una alambrada, llegados a este punto, otra alambrada corta el margen del Guadarranque y nos obliga a separarnos un poco de él y para continuar debemos pasar nuevamente por el espacio adaptado. WP PASO.

Y volvemos a encontrar árboles con personalidad.


Algunos con ramas inmensas que crecen paralelas al suelo.

Y otros con ramas descuajadas de golpe que se resisten a morir.

En otra vida tuve que se cabra, es superior a mis fuerzas, si veo la posiblidad subo, trepo o practico equilibrismos, cualquier cosa que no haría nadie normal es lo que me pone, sobre todo si me da algo de yuyu. De hecho, soy Aries.

A lo lejos vemos el Puente de los Frailes, señal inequívoca de que el sendero se acaba.

Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.