martes, 28 de noviembre de 2017

PTA CARNERO-PTA ACEBUCHE-TOLMO-PTA FRAILE (GETARES-ALGECIRAS) 25 NOV 2017

Divertidísimo y completo sendero, dónde además de disfrutar de la costa del Estrecho de Gibraltar y tierras africanas, así como de las numerosas aves migratorias que en su momento lo cruzan, entraremos en contacto con unas instalaciones militares, dónde en ocasiones y de forma poco reconocida, nuestros profesionales y por supuesto, el personal del reemplazo obligatorio, dejaron parte de sus vidas en mor de una España mejor y en paz. Desde aquí un sincero reconocimiento a todos aquellos que por allí pasaron y de forma general, a todos los que velan porque nosotros podamos dormir más tranquilos.

Saliendo desde Punta Carnero y subiendo por un camino que discurre paralelo al Arroyo de la Alcarracilla nos incorporaremos a la carretera de Las Pantallas, para acceder al Cerro del Jardinillo, dónde empezaremos a ver unas antiguas instalaciones militares que sirvieron hasta no hace mucho, como primera línea de vigilancia del Estrecho de Gibraltar, desde allí iremos al Cerro del Acebuche, dónde el Destacamanto de Punta Acebuche tenía el grueso de sus instalaciones, dónde veremos algunas. Desde allí continuarenos el camino que nos lleva a la Ensenada del Tolmo para visitar un antiguo fuerte, iniciando el camino de regreso por la Colada de la Costa hasta el punto de inicio.

ADVERTENCIA: Estas instalaciones que veremos están declaradas en ruinas y bajo ningún concepto debemos entrar en ellas, al menos nosotros no entramos y nos conformamos con sacar fotos desde ventanas,  puertas o huecos que han sido abiertos por, presumiblemente, amigos de lo ajeno.

Distancia: 18 kilómetros.
Tiempo: 7 horas 34 minutos.
Dificultad: Fácil, sólo podría presentar algo de dificultad por el kilometraje de la ruta.
Dejamos el coche en: 36º4.262'N - 5º25.931'W

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=21249220

Dejamos el coche en un aparcamiento justo al lado de la Asociación de Vecinos "El Faro de Punta Carnero" y tomanos el camino existente a su izquierda.

No hemos dado dos pasos y ya nos maravilla el paisaje. Últimamente no estamos teniendo suerte con las "vistas largas", las brumas, nubes y otras inclemencias nos están impidiendo buenas tomas, aunque por contra, el nublado es el mejor aliado de la fotografía cercana y todo se ve bajo un halo de misterioso que me encanta.

Yo vine por aquí hace años, cuándo practicaba la pesca submarina y no había ninguna casa, sólo una estación de bombeo de aguas residuales, hoy día todo ha cambiado y Punta Carnero va pareciéndose a la zona de Atlanterra, una pena este asalto al litoral protegido. 
Por allí enfrente, vemos algunos de los lugares por los que regresaremos.

El acceso real al sendero sería esta cancela que vemos, aquí también es posible aparcar, pero no veríamos Cala Secreta y bien merece hacer algún kilometrillo más. A pesar de lo cutre de la zona, es un auténtico paso al paraiso.

Atrás vamos dejando este descontrol urbanístico.

La bruma difumina el horizonte y da unos tonos pasteles encantadores.

De vez en cuándo sale el sol y nos acordamos de la bien que se camina con nublado. A la altura de la Cala del Peral el camino se bifurca y tomamos dirección ascendente por un camino abierto que nos llevará a conectar con la carretera de Las Pantallas. A nuestra izquierda vemos un cortijo habitado, se trata del Cortijo de Tapera.

Por allí abajo discurre el Arroyo Alcarracilla del Peral. WP VISTA25.

WP CORTIJO DE CABANILLAS. Más bien, lo que queda de él.

Este camino finaliza en esta cancela que no se abre, tiene pasos a ambos lados. Al fondo, viejos conocidos, la Sierra del Bujeo (visitada en febrero de 2014) y la del Algarrobo (visitada en diciembre de 2017). WP CANCELA30. INCORP ASFALTO. Desde aquí caminaremos por la carretera de Las Pantallas durante unos setecientos metros. Esta carretera es frecuentada por ciclitas, ojo con ellos.

A la izquierda de la Sierra del Bujeo, vemos otro clásico, el Pico del Cabrito con su instalación.

Y a nuestro frente, el Cerro del Jardinillo, primera meta volante del día.

Parece que no pero la cuesta es empinada, así que paramos para sacar una foto, con algo más de altura también podemos ver Pelayo y el Puerto de la Higuera.

Dejamos el asfalto y volvemos a un amplio camino. WP CANCELA38.

Es el camino que nos llevaría a la Torre del Fraile, aunque nosotros saldremos de él, mucho antes. WP SALIDA PISTA FRAILE.
Un giro a la derecha y a caminar por una arroyada estacional en claro ascenso. Hay que tener cuidado para no pasarse de largo.

Y otra impresionante vista africana, lástima de la bidimensionalidad fotográfica.

Y casi a nuestras espaldas, toda la Bahía de Algeciras y pueblos limítrofes, como San Roque, La Línea o Los Barrios.  En línea de horizonte, las Sierras Crestellina, de las Nieves (visitada en abril de 2017), Bermeja, el Hacho de Gaucín y el pueblo de Casares.

Esta instalación a pesar de estar algo separada de las del Cerro del Acebuche, pertenecían a la misma unidad, la Batería de Costa D-15 Punta Acebuche, dependiente del Regimiento de Artillería de Costa núm.5.

Aquí podemos ver el domo que sin dudas ocultada alguna antena de rádar. Todas las construcciones fueron debidamente protegidas y cerradas sus posibles entradas, pero los amigos de lo ajeno las han abierto todas, supongo que buscando cosas de valor. Insisto en que no debemos entrar en ninguna de ellas, están en ruinas y el peligro es patente.

Desde uno de los huecos abiertos podemos ver un cuarto interior, dónde dos pantallas, servían para controlar las señales provenientes de la antena.

Nos llama la atención la integración de piedras con objeto de mimetizar la construcción.

Y aquí una de las basadas dónde se ubicaba uno de los cañones, los cuales yo había visto "in situ" y realmente impresionaban por su tamaño y estruendo al disparar.

Uno de los accesos a los polvorines y otras dependencias.

¿Y eso que es? ¿Una habitación que sale de la piedra?

Justo al lado vemos el vértice geodésico del Cerro del Jardinillo, y una zona con una especie de chimeneas, se tratan de respiraderos de alguna construcción subterránea. Esto empieza a emocionarnos, la instalación es de mucha más envergadura de la que podríamos imaginar.

 Nos acercanos y vemos una especie de entrada en una grieta de la roca.

¡Sorpresa! Resulta que de roca, nada de nada. Todo es artificial, una auténtica obra maestra del camuflaje. Las paredes y techos parecen de cartón piedra, pero es de hierro y hormigón.

Y el acceso que daba paso al cañón correspondiente.

Un lugar perfecto para ver, sin ser vistos.

En el cuarto que vimos antes se encuentra una especie de ascensor, probablemente parte la maquinaria que servía para llevar los proyectiles hasta el montaje artillero.

Este es el aspecto por la parte exterior, nadie diría lo que oculta. A ver si sois capaces de distinguir cual es la roca verdadera y cual la falsa. Una obra maestra de la ocultación.

Sin salir de nuestro asombro, vamos pensando en continuar el camino, y allí abajo vemos la pista que nos llevará hasta la parte alta de la Punta del Acebuche.

Aquel es el Cerro del Jardinillo y ¿dónde está todo lo que acabamos de ver?

Algo apartada de la construcción militar y junto al camino, encontramos esta hornacina, bien conservada y en su interior una imagen de La Milagrosa.

Y nuevas vistas hacia Tarifa, casi imperceptible el Faro de Tarifa en la Isla de Las Palomas, por debajo la Torre del Guadalmesí, Punta de la Parra, Cala Arenillas (visitadas en octubre de 2017) y la Ensenada del Tolmo, que será nuestro siguiente objetivo una vez abandonemos el Cerro del Acebuche. 

 Y la foto de rigor en el vértice geodésico.

Y seguimos el cotilleo, esto es como un parque temático, nada tiene desperdicio. Otro pasillo con vistas.

Aunque parezca mentira bajo esa estructura se oculta una casa y con claros indicios de que la ocultación fue realizada bastante después que la edificación. Hasta el cemento tiene el mismo color que las rocas verdaderas, una auténtica obra de arte.

Y esta la vista desde fuera, nada hace presagiar lo que ocultan esas "piedras".

Hemos llegado a lo que sin dudas era la zona residencial, un gran comedor, casas individuales y algunos chalés y una garita como testigos de un pasado sin dudas, más glorioso. Estamos en el acceso norte al destacamento.

En uno los unifamiliares, además de una piscina, encontramos una gran mesa mosaico, formada con restos de cerámica. Esto era la casa del Jefe, sí o sí. ¿Cuántas tertulias habrán tenido lugar en torno a esa mesa? ¿Cuántas noches de verano oyendo el rumor del mar?

Rompe la uniformidad de todas las viviendas, esta de más reciente construcción, yo diría que excesivamente nueva, puede que sea el resultado de un gasto comprometido a sabiendas de que iban a dar carpetazo a la instalación. También con avisos de estar en ruinas, aunque en este caso, lo dudo mucho, y al igual que las demás, con señales de expolio.

Y nuevamente la cara artística de sus ocupantes, sobre una gran muro lateral de unos almacenes, el Cerro del Acebuche pintado y delante de él y cubriendo un pasillo, unas piedras simulando las afloraciones rocosas. Yo tengo visto muchos cuarteles y ninguno tan amigable y acogedor como este.

Es fácil imaginar la vida diaria, incluso a niños corriendo por sus calles, en un pueblo normal darían vueltas a una fuente, aquí lo harían dando vueltas a unas torres con dobles cañones Vickers 152, 4/50 mm. modelo V, montaje doble Mark I, una de ellas la podemos ver en Museo Naval de San Fernando.

Dependiente del Regimiento de Artillería de Costa núm.5 (RACTA 5), la batería de costa D-15 Punta Acebuche, se encuentra ubicada entre Algeciras y Tarifa y se accedía a ella, a través de una pista forestal desde la pedanía de El Pelayo, fue construida en 1941. 
En 2006 El Regimiento de Artillería de Costa número 5 desaparecía como tal, eliminándose el Mando y Plana Mayor de Mando, así como el Grupo de Artillería de Costa I5 y su coronel al mando, lo que supondría también la desaparición de las baterías de Plana Mayor en Tarifa y las de Punta Camorro y Punta Palmera en dichas localidades, además del cuartel de Punta Acebuche de Algeciras.
Imagen extraída de:  http://perso.wanadoo.es/padron/artilleria/pieza501.html.

Y otro Vicker modelo 1926 que pudimos ver en el Monte de San Pedro de La Coruña, y que también perteneció a una de las baterías de costa parecida a la que vemos aquí. Este animalito lanzaba proyectiles de 885 kilos cada uno, a más de 35 kilómetros de distancia. Monstruoso.

Estos cañones fueron construidos en la fábrica de Barrow In Furnes (Inglaterra) y desde 1947 sólo fue disparado en diez ocasiones, la última en 1977.

Ha sido el cañón más poderoso usado en España en toda nuestra historia aunque afortunadamente nunca entró en combate, aunque disuasivos sí que fueron.

Al destacamento se entra por una carretera totalmente abierta, pero para salir hacia la Ensenada del Tolmo, tendremos que pasar entre los barrotes de esa cancela.

Por fuera de la cancela vemos otra vivienda con las mismas características que las interiores y con aspecto de haber sido utilizada hasta hace muy poco.


Bueno, ya sí que vamos en busca de la Ensenada del Tolmo, nos hemos entretenido mucho y va siendo hora de un refrescante bañito y refrigerio.

Esta cuesta se hace interminable, será el "jambre". A nuestra izquierda pasamos por las ruinas del Cortijo de Marengo. WP CORTIJO MARENGO.

Damos una mirada atrás para ver las instalaciones del Destacamento de Punta del Acebuche, pero no vemos nada, a esto se llama el arte del camuflaje.

Algo más adelante y a nuestra derecha, un comedero de vacas. Esto sí que llama un restaurante con vistas al mar. ¡Menuda calidad de vida la de estas vacas!. WP COMEDERO VACAS.

Hacia la costa tenemos la Ensenada del Tolmo, Cala Arenillas, la Punta de la Parra, la del Guadalmesí, Canales y apenas visible, el Faro de Tarifa.

Otro búnker, aunque esta vez es casi inaccesible, realmente sí lo es, pero hay muchas zarzas, así que otro día será. WP BUNKER88.

Y un nuevo cortijo en ruinas. WP CORTIJO DE TOCINERO.

Ya a la vista los restos del Fuerte del Tolmo, también conocido como Castillo de El Tolmo o Tormo, era un fuerte artillado que estuvo activo durante la segunda mitad del siglo XVIII en la defensa de la costa norte del Estrecho de Gibraltar. Fue declarado Bien de Interés Cultural el 29 de junio de 1985 aunque parece que esto ha servido de poco para su conservación.

Este fuerte formaba parte del proyecto de fortificación llevado a cabo en los entornos de la Bahía de Algeciras como defensa ante las posibles incursiones británicas tras la toma del Peñón de Gibraltar en 1704, si bien en un principio no formaba parte del diseño original de Jorge Próspero de Verboom que sólo contemplaba la construcción de instalaciones artilleras en la costa de la bahía.​ Dentro de este proyecto en la década de 1720 debió construirse una primera batería militar provisional en El Tolmo que ya en  1730 contaba con una pequeña guarnición de 1 subteniente y 11 soldados pertenecientes a la compañía de Escopeteros de Getares.

La ensenada de El Tolmo se encuentra situada entre la punta de Guadalmesí y Punta Botijos, siendo un buen punto de fondeo para embarcaciones de mediano tamaño y a su vez una zona fácil de defender desde tierra y con arroyos cercanos que mantienen caudal todo el año. Aunque existen referencias a una torre almenada en la ensenada en el siglo XVI no fue hasta bien entrado el siglo XVIII cuando se construyó la fortificación.

En línea de horizonte, la Punta del Acebuche, nuestra próxima meta volante.

 Pero antes hacemos una paradita para refrescarnos y refrigerarnos y este lugar es ideal.

Estamos a finales de noviembre pero con una temperatura ideal para alargar el verano.

Después del merecido descanso nos hemos incorporado al tramo de la Colada de la Costa que discurre desdel el Cortijo de Tocinero hasta Punta Paloma. A la vista un nuevo cuartel de la Guardia Civil.

Es conocido como el Cuartel del Tolmo por su cercanía a la mencionada ensenada.


El camino es amplio y muy cómodo lo que nos permite un caminar relajado y haciendo balance de este gran día.

La bruma que parecía haber aclarado, vuelve a caer al mismo ritmo que el sol, dando un aspecto onírico a la costa africana.

El sol ya ha apostado por irse a descansar y esto nos permite bellas imágenes del ocaso.

Poco a poco vamos desgranando puntas y calas. Causa algo de pena ver la suciedad existente en todas ellas, se nota que el ayuntamiento de Algeciras no tiene mucho interés por esta zona. También podemos ver los restos de unas algas parduzcas, se trata de Dictyota pinnatifida. Es un alga invasora procedente de la América tropical, que está colonizando ambas orillas del Estrecho de Gibraltar, y desplazando a las especies autóctonas.

El ocaso ejerce una fuerza irresistible en mi y no puedo parar de "retratarlo".

Desde abajo de la Punta del Acebuche, nada hace intuir los secretos que esconde. WP PUNTA DEL ACEBUCHE.

Curiosa formación rocosa y probablemente origen de los flysch del Estrecho, unas rocas laminadas que dan el nombre a esta punta, se trata de la Punta de los Cuchillos. WP PUNTA DE LOS CUCHILLOS.


Ya tenemos a la vista la Punta del Fraile y su torre, cuándo lleguemos a ella el sendero estará prácticamente acabado.

Hemos caminado todo el tiempo por la parte alta del acantilado, pero al llegar a la Punta de los Cuchillos, bajamos a la cala, aunque pasado este paso, volveremos a subir. WP PASO132.

La zona se escarpa y nos hace presagiar que el camino ya no será tan cómodo.

Y efectivamente este tramo está muy cerrado y tendremos que caminar por auténticos pasadizos verdes, con gran encanto, por cierto.


La Torre del Fraile nos sigue pareciendo igual de lejos que antes, se nota que empezamos a estar cansados. Se trata de una torre atalaya construida en el siglo XVI como parte del sistema de torres vigías creadas en la costa del Estrecho de Gibraltar para controlar el paso de mercancías y de piratas berberiscos a través de él.
Probablemente sea la torre con más sobrenombres, también es conocida como Torre de los Canutos por los numerosos arroyos o canutos que la circundan, Torre de las Fontanillas por las fuentes de agua dulce localizadas en sus alrededores, Torre de San Diego por su proximidad al Fuerte de San Diego, o Torre de Cala Arenas por encontrarse junto a esta cala.

Al llegar a las proximidades de Cala Arenas (puro sarcasmo de nombre), el terreno se aclara y volvemos a ver la mar. A lo lejos la Punta del Chorlito y Punta Carnero, fin de trayecto.

Y nuevamente una mirada atrás para jugar con luces y sombras.

La Punta de la Tía Abelica nos dice que esto se acaba.

No sin antes hacer una paradita en otro cuartel que vivió mejores épocas. Se trata del Cuartel de la Cañada, otro punto estratégico desde dónde los antiguos Carabineros, ejercían la vigilancia de costas y fronteras, así como la represión del fraude fiscal y el contrabando. El Cuerpo de Carabineros fue creado en 1829, e integrado en la Guardia Civil en 1940.

Y una toma dedicada al mejor aliado del fotográfo de naturaleza: las nubes.

Ahora sí que se nos acaba, ya tenemos a la vista la Cala Fuerte y Cala Secreta.


Ya fuera de track, hacemos una bajada a Cala Secreta para ver que se cuece por allí, realmente bonita.


Sobre todo con los tonos dorados del tamizado sol crepuscular.

El día acaba y nos da pena, en nuestra mochila nos llevamos uno de los senderos más divertidos de los últimos tiempos.

Se nos hace de noche pero mi compañera de caminos parece resistirse al regreso, pero le digo hay que volver, que tenemos que preparar la próxima salida y con el rostro cambiado, se viene ilusionada para el coche. Sin dudas un gran día.

Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.