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lunes, 16 de enero de 2023

LLANO DE LAS MARAVILLAS, BARROSA, VEGUETAS, CHAPARRAL (CHICLANA DE LA FRONTERA) (14ENE2023)

En la ruta de hoy vamos a conocer una zona tan cercana como desconocida para mí: el Llano de las Maravillas y alrededores (Las Veguetas, Quintas Sotillo y pagos de Melilla y Chaparral), espacios que se ubican entre el Pago del Humo, Pinar de La Barrosa, Novo Sancti Petri, Campano y Pinar del Hierro.
 
Dejamos el coche en: 36°22.702'N - 6°06.896'W
Distancia: 14,42 kilómetros.
Tiempo: 3 horas 31 minutos.
Dificultad: Fácil.
 
El coche se queda aparcado en las inmediaciones de la Venta Campano. Iniciando el camino por la Colada de Recoveros. Vemos muchísimos coches, resulta que los sábados y por la parte posterior de la Venta de Campano organizan una especie de rastrillo y está lleno de puestos vendiendo artículos usados de todo tipo. Un recovero es una persona que se dedica a la "recova", compraventa de artículos (generalmente alimenticios) y aquí ponen un mercadillo de reventas, así que están en el sitio perfecto.
 
El Llano de las Maravillas es una gran extensión de terreno agrícola prácticamente rodeado de zonas residenciales.

Todo este primer tramo lo haremos por caminos asfaltados y zonas residenciales y otras fincas de usos agrícolas por lo que las únicas plantas silvestres las encontramos en los márgenes de las carreteras. Destacan abundantes colonias de narcisos (Narcissus papyraceus).

Esta ruta comienza y finaliza por la Colada de Recoveros, la cual dejamos para incorporarnos al Camino del Sarmiento.

Este primer tramo asfaltado no dispone de arcén, afortunadamente apenas se ven coches (lógico, estan todos en el mercadillo 😅😅😅😅😅).

Seguimos el itinerario residencial por el Camino de la Cepa, en una zona que forma parte de las estribaciones del Pinar del Hierro.

espacio es muy alto: bosque mediterráneo con presencia de acebuches y alcornoques, siendo el pino piñonero la especie que más lo identifica, acompañado de lentiscos, genistas, jaras, ruscos, etc.

 

 Algunas de las especies presentes en este parque son endémicas e incluso están incluidas en el Catálogo Andaluz de Flora Silvestre Amenazada. Entre la fauna hay que destacar la presencia de numerosas especies de aves insectívoras, aves rapaces y de paso migratorio; entre los reptiles, el camaleón; y entre los mamíferos es fácil encontrar conejos, lirones, murciélagos, erizos, incluso se tiene constancia de la visita de zorrillos, ginetas y de algún meloncillo.



Leer más: https://chiclanaaccesible.webnode.es/products/pinar-de-hierro-y-la-espartosa/

El Pinar del Hierro es un lugar lleno de polémicas derivadas de las innumerables construcciones ilegales que lo cercenan y proyectos fallidos de urbanización, siendo un lugar de gran valor ecológico representativo del bosque mediterráneo donde además del pino abundan especies como los acebuches, alcornoques, lentiscos, genistas o jaras, siendo un lugar también privilegiado para la observación y fotografiado de nuestras maravillosas orquídeas silvestres.

Un giro a la derecha nos sitúa en el Camino del Lago Mayor. Esta zona chiclanera está llena de caminos por lo que optaron por ponerles nombres "en serie", existen núcleos con nombres de lagos, constelaciones, animales o razas de caballo, por ejemplo. Caminamos por las calles con nombres de lagos.

Algunos tramos no están asfaltados, algo que se agradece enormemente aunque para los propietarios no sea tan buena cosa.

Curiosamente y aunque es algo clásico, son pocos los muros que están adornados con plantas. Este que vemos está cubierto con un Trompetero Naranja (Pyrostegia venusta), una planta trepadora de la familia de las bignonias cuya floración invernal es todo un espectáculo.

El Camino del Lago Mayor finaliza en una rotonda en la que giraremos a la izquierda, incorporándonos a la carretera de Los Carabineros.

Tenemos que cruzar esta carretera con mucha precaución, tiene mucha circulación y los coches pasan muy rápidos, vamos buscando la calle Lago Ginebra.

La calle Lago Ginebra la conectamos con el Camino del Bisonte hasta llegar al Camino de la Nutria, donde giraremos a la izquierda.

En uno de los baldíos vemos algunos cañaverales y plantas palustres, señal inequívoca de que por ahí pasa agua, se trata del arroyo estacional de Las Veguetas, que junto con los arroyos de Carrajolilla y Ahogarratones (que también cruzaremos) en la zona del Pago Melilla, conforman una zona inundable que ha hecho famoso a todo el lugar y están incluidas en el antiguo Plan de Inundabilidad de la Janda Litoral.
 
El Arroyo de las Veguetas al igual que el de Ahogarratones que procede de Campano, son afluentes del Arroyo de Carrajolilla.

A través de la calle Dios Baco llegamos al Pinar de la Barrosa por el que caminaremos un rato.

Es un pinar público que se encuentra en las cercanías de la playa de igual nombre y de la entrada del Novo Sancti Petri. Aunque la especie dominante es el pino piñonero (Pinus pinea), también abundan los juníperos, ratamas, lentiscos y viejos alcornoques.

Pasamos por una zona balizada con las odiosas cintas plásticas, alguna prueba deportiva está a punto de celebrarse, se trata más exactamente del Cross Pinar de la Barrosa que se celebrará el día 15 de enero de 2023, esperemos que cuando finalice la prueba, retiren hasta el último trozo de plástico, el pinar no los necesita para nada.

Este pinar forma parte del Parque Periurbano de La Barrosa, ­declarado así por la Junta de Andalucía en julio de 1999, que se extiende por 125 hectáreas y está incluido en el Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, dentro del parque también se engloban los sistemas dunares repartidos a lo largo de la costa (desde el Poblado de Sancti Petri hasta la Loma del Puerco), siendo el Pinar Público de La Barrosa una de sus áreas más representativas.

Tras cruzar la carretera llegamos a una de las zonas de juegos infantiles de las que dispone este parque periurbano y como era de esperar, a la Andarina le faltó tiempo para montarse en uno de ellos.

En este tramo el camino está perfectamente delimitado y no tiene pérdidas. Es la conocida como Vereda de los Pinares de la Barrosa.

Poco más adelante nos encontramos un bonito puente que nos permite cruzar el Arroyo Caño del Romeral.

Y bordeamos uno de los campos de golf del Novo Sancti Petri.

Tras cruzar la carretera de Carabineros nuevamente, accedemos a la Cañada de Cádiz.
 
En las cercanías del Pago de Melilla atravesamos otro bonito pinar, esta vez limpio de monte bajo.
 
 Y un cómodo camino nos lleva hasta la Colada de Fuente Amarga.

Esta colada tiene una anchura legal de 20 metros, aunque el primer tramo fue deslindado a finales de los años 60 quedando reducida a 8 metros,

Estamos rodeados de campos de labor y zonas residenciales en la zona conocida como Pago de Melilla.

Cruzamos el arroyo Ahogarratones que a pesar de su estacionalidad, en momentos determinados porta  gran cantidad de agua.
 
El arroyo de Ahogarratones desemboca en el arroyo de Carrajolilla (ambos estacionales) que a su vez desemboca en el Caño de Sancti Petri.
 
 Tras un giro a la derecha entramos en el Cordel Pozo de Aragón.

Este cordel es un agreste camino que a la postre será el único que rompa la monotonía del piso compactado.
 
 Tras un giro a la derecha accedemos a la Colada de Fuente Amarga.

Y cruzamos nuevamente el Arroyo de las Veguetas, ya en la zona del Chaparral. A escasos metros conectaremos con la Colada de Recoveros por la que pondremos fin a este entretenido paseo.
 
 
 Llegando rápidamente al tramo común de la ruta.

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:


Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde el humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

lunes, 19 de octubre de 2020

CALA SECRETA-COLADA DE LA COSTA-ARROYO MARABER (GETARES-ALGECIRAS) (17 OCT 2020)

Saliendo desde Cala Secreta (Punta Carnero) esta ruta de ida y vuelta nos llevará hasta el Arroyo de Maraber a través de la Colada de la Costa.

La Colada de la Costa es un sendero que aprovecha una vía pecuaria costera y que atraviesa los acantilados frente al litoral de Tarifa a Algeciras y discurre por pastizales costeros y zonas de matorral bajo.

Esta ruta también centra su interés en las impresionantes vistas del continente africano (si las nubes lo permiten, claro) y sobretodo de las plataformas de abrasión en las zonas intermareales, formaciones de origen sedimentario compuestas por la alternancia de capas duras de material (calizas, pizarras o areniscas), intercaladas con otras más blandas (margas y arcillas). Estas formaciones son conocidas como flysch, un término alemán que quiere decir algo así como "terreno que resbala" y son fenómenos característicos en pocos lugares del mundo, estos que veremos forman parte del conocido como Flysch del Campo de Gibraltar y de los que en este tramo de costa veremos algún ejemplo.
 
Este sendero conforma la etapa 34 del periplo: LA COSTA DE CÁDIZ.

Distancia: 16,55 kilómetros.
Dificultad: Moderada.
Tiempo: 6 horas 54 minutos, incluyendo paradas y baño.
 
Dejamos el coche en: 36º04.267'N - 5º25.930'W.  En un aparcamiento justo al lado de la Asociación de Vecinos "El Faro de Punta Carnero" y tomanos el camino existente a su izquierda.

A nuestra derecha ya tenemos una primera imagen que nos resume lo que será el sendero: África, Estrecho de Gibraltar y acantilados.
 
El día está bastante despejado y esto nos permite tener vistas claras con la excepción de la costa africana y su permanente barrera brumosa. A nuestro frente podemos ver, las Puntas de la Alcarracilla, Chorlito y Fraile, y la Torre del Fraile, construida en el siglo XVI como parte del sistema de torres vigías creadas en la costa del Estrecho de Gibraltar para controlar el paso de mercancías y de piratas berberiscos a través de él.
Probablemente sea la torre con más sobrenombres, también es conocida como Torre de los Canutos por los numerosos arroyos o canutos que la circundan, Torre de las Fontanillas por las fuentes de agua dulce localizadas en sus alrededores, Torre de San Diego por su proximidad al Fuerte de San Diego, o Torre de Cala Arenas por encontrarse junto a esta cala.
 
También vemos un islote que sobresale escasos metros del nivel del mar, se trata de la Isla de las Palomas, de igual nombre que la existente en Tarifa (visitada en octubre de 2020).

A la vista tenemos el antiguo cuartel de La Cañada. Un punto estratégico desde dónde los antiguos Carabineros, ejercían la vigilancia de costas y fronteras, así como la represión del fraude fiscal y el contrabando. El Cuerpo de Carabineros fue creado en 1829, e integrado en la Guardia Civil en 1940. Al otro lado del charco el Monte Musa, también conocido como La Mujer Muerta, es un promontorio de 839 metros, situado en el norte de Marruecos

Nos hemos acercado a la costa, la Cala del Peral puede caminarse cómodamente por abajo, al fondo la Punta de la Tía Abelica en la que pronto estaremos.
 
De vuelta a la colada, el camino se estrecha y cierra, un aperitivo de lo que nos espera cuando nos aproximemos a la Punta del Fraile.

Hemos llegado a la Punta del Chorlito, por delante Cala Arenas, sin dudas la mejor cala de todas y la siempre interesante Punta del Fraile.

En esta cala volveremos a bajar cerca de la orilla, con una flecha marco el lugar por donde retomaremos el camino.
 
 
Una mirada atrás nos permite ver, además de la citada cala, la Punta del Chorlito, Getares, Punta Secreta y el Peñon de Gibraltar.
 
Y nos permite disfrutar de una porción de los conocidos como Flysch del Estrecho. El término "flysch" proviene del alemán y es relativamente antiguo, creado antes del estudio en detalle del fenómeno que describe. Quiere decir fluir, deslizarse o «terreno que resbala», así que probablemente derive de la palabra fließen que significa fluir, correr, manar o circular . Estos que vemos forman parte de la unidad conocida como Flysch del Campo de Gibraltar. Unas formaciones rocosas provocadas cuando la erosión actúa sobre materiales de diferente dureza, provocando que el más blando se erosione mucho más que las capas más duras.
 
De nuevo llegamos al paso más incómodo pero interesante de todo el recorrido, a la altura de la Punta del Fraile, la vereda se convierte en un bosque galería, y nos dará la poca sombra de todo el recorrido.


Aunque vamos ocultos entre la vegetación, algunos claros nos permitirán ver el mar y las numerosas embarcaciones que por diversos motivos cruzan el Estrecho, unos trabajan y otros disfrutan.


Y el tupido bosque se cierra aún más. WP PASILLO.

Una nueva mirada atrás nos permite ver la zona recién pasada y como la vereda se pierde entre la agreste vegetación.
 
A lo lejos ya vemos la Punta de los Cuchillos, probablemente la formación rocosa más interesante de todo el recorrido.

Pero antes, volvemos a bajar a la "playa", un paso nos indica por dónde debemos hacerlo.

En contra de lo que pudiera parecer, caminar por este pedregal no se hace incómodo, todos los cantos rodados están ordenaditos por grosores y texturas.

Tras pasar esta punta, volvemos a elevarnos pero este tramo se hace por una deliciosa cornisa que nos permite disfrutar del acantilado en toda su amplitud.

Desde arriba podemos ver los pliegues formados en la roca sedimentaria e intentamos imaginarnos las terribles fuerzas necesarias para provocar estas curvas en las capas de roca.

Esta punta recibe su nombre de las láminas de piedra que más que cuchillos parecen un hojaldre.


Desde abajo de la Punta del Acebuche, nada hace intuir los secretos que esconde. Si os interesa saber que se oculta por allí arriba no dejéis de leer la siguiente entrada del blog: PUNTA CARNERO-PUNTA ACEBUCHE-TOLMO-PUNTA DEL FRAILE.
 
Desde la Punta del Acebuche el camino se aclara y ensancha, a partir de aquí la Colada de la Costa se vuelve una vereda muy cómoda aunque excenta de sombra. A lo lejos vemos el Cerro del Tambor (visitado en diciembre 2015).

Y a su izquierda la Torre del Guadalmesí (visitada en septiembre de 2018).

A la vista otro viejo cuartel de los Carabineros. Es conocido como el Cuartel del Tolmo por su cercanía a la mencionada ensenada.

En un lugar imposible de llegar en coche, sobre todo porque no tiene marcas de haber llegado dando vuelvas, encontramos este vehículo. ¿Lo llevó allí un visitante despistado y ya no pudo sacarlo? ¿O está relacionado con algún intento de alijar drogas?

En su puerta trasera numerosos impactos producidos por algún arma de fuego. Nuevamente las preguntas ¿un cazador lo utilizó como blanco o fue una reyerta entre clanes de la droga rivales? ¿O un operativo de la Guardia Civil? Esto daría para escribir una buena novela con diferentes argumentos y un mismo coche.

Nos dejamos de novelerías y a lo que vamos, desde este punto elevado podemos ver el Cerro del Tambor, el de la Higuera, la Torre del Guadalmesí, la Punta de la Parra, el la desembocadura del Arroyo del Maraber, punto final de esta ruta.
 
 El camino sufre un brusco giro a la izquierda a la altura del Cortijo de Tocinero.
 
Y de nuevo el místico D`Jebl Mussa y su sempiterna bruma. Se le considera como una de las dos Columnas de Hércules, identificándose con el Monte Abyla citado por Heródoto, aunque hay quién sostiene que la referencia se corresponde con el Monte Hacho de Ceuta.
Su apodo «Mujer Muerta» se debe a que desde Ceuta, el territorio español más próximo a la montaña, su silueta se asemeja a la de una mujer tumbada.
 
Allí abajo vemos el Fuerte del Tolmo cuya visita dejaremos para la vuelta. Es el lugar elegido para el reconfortante baño y reposición de fuerzas.

Tras caminar algunos metros por la Cañada del Sardo, bajamos a la Ensenada del Tolmo a través del pedregoso cauce del Arroyo del Laurel.

Y nuevamente un pavimento de piedras perfectamente organizadas por tamaños. Sin dudas este mar que hoy vemos pausado en algunos momentos debe encabritarse.

El paso se hace con bastante comodidad.

Y llegamos al tramo final y de mayor incomodidad, algunos bloques de piedra bastante resbalosos que debemos ir sorteando con máximo cuidado.

Toda la zona del Estrecho está llena de unas formaciones curiosas, se tratan de los "Nidos de abeja",  este accidente se confunde a veces con los "Taffonis", diferenciándose tanto en escala como en las condiciones de desarrollo: los taffoni tienen un volumen de unos pocos centímetros cúbicos hasta varios metros cúbicos, mientras que el panal de abeja es un conjunto de agujeros de orden centimétrico. Los nidos de abeja se convierten en nichos favorables para la instalación de micro-organismos (líquenes), que, a su vez, agravan la meteorización. 
 
Llegamos al único lugar de todo el recorrido donde es necesario estar con la bajamar si no queréis mojaros los pies, esta plataforma se eleva medio metro sobre el nivel del mar en la bajamar, por lo que con media marea es inundada de agua. En estos momentos se pasa perfectamente por el filo de la pared que se mantiene seca y libre de algas y líquenes que pudieran provocar una caída.

En esta punta o subes por las rocas o pasas con cuidado por la zona húmeda pero resbalosa. Un alma caritativa puso un hito indicativo aunque totalmente inútil, al no existir otro lugar de paso.

Tras unos veinte metros llanos, volvemos a encontrarnos con un maremagnum de rocas aunque por la parte donde acaba la vegetación intuímos una veredilla, subidos en su búsqueda.

Ahora la vemos más clara.

La vareda nos eleva e introduce en la masa verde llenas de aulagas y otras pinchudas, así que volvemos a buscar un paso por la zona baja.

Y de nuevo encontramos otro paso justo donde finaliza la zona verde. Aunque no se aprecie bien la foto, paralelo a la línea de vegetación existe un cómodo paso, digo cómodo porque lo estoy comparando con las posibles alternativas.

Poco a poco nos hemos acercado a nuestra prefijada meta, la desembocadura del Arroyo de Maraber, pero una pared rocosa nos pone el último obstáculo, aquí que cada uno se busque la vida, nosotros atacamos directamente, una mini trepada y solventado el tema. Es preferible pasar por la parte alta a bajar por la zona húmeda llena de verdín.

Objetivo cumplido, hemos llegado a la desembocadura.

El Arroyo de Maraber tiene unos dos kilómetros de largo y nace en el Cerro de la Higuera, recibe aguas del Arroyo de la Ventilla. Este cauce siempre tiene agua. Este punto era el objetivo final de esta ruta, queríamos conectarla con el punto donde dejamos la costa en el sendero LA GABARRA-COLADA DE LA COSTA-CUESTA DE LA MARCHENILLA, realizado en octubre de 2017. A la derecha de este cauce comienza la Vereda de la Cuesta de la Marchenilla que en su momento nos llevó hasta el punto de partida en las inmediaciones de la Huerta Grande (Pelayo).

Procedemos a dar la vuelta y no tenemos ni idea por donde queda la veredilla que nos trajo hasta aquí, pero sabemos que existe (claro, acabamos de pasarla), así que nos vamos para las piedras a buscarlo, cosa que hacemos sin más trámite.

No nos hemos querido entretener demasiado, la marea lleva creciendo desde hace casi tres horas y el lugar de paso se cubrirá de agua enseguida, afortunadamente pasamos sobrado de tiempo.
 
 La Ensenada del Tolmo es el lugar elegido para el avituallamiento y descanso.

Un bañito en sus fresquitas aguas es lo más recomendable para compensar el calor que vamos pasando y preparar el cuerpo para el regreso.

A la vista los restos del Fuerte del Tolmo, también conocido como Castillo de El Tolmo o Tormo, era un fuerte artillado que estuvo activo durante la segunda mitad del siglo XVIII en la defensa de la costa norte del Estrecho de Gibraltar. Fue declarado Bien de Interés Cultural el 29 de junio de 1985 aunque parece que esto ha servido de poco para su conservación.

Este fuerte formaba parte del proyecto de fortificación llevado a cabo en los entornos de la Bahía de Algeciras como defensa ante las posibles incursiones británicas tras la toma del Peñón de Gibraltar en 1704, si bien en un principio no formaba parte del diseño original de Jorge Próspero de Verboom que sólo contemplaba la construcción de instalaciones artilleras en la costa de la bahía.​ Dentro de este proyecto en la década de 1720 debió construirse una primera batería militar provisional en El Tolmo que ya en  1730 contaba con una pequeña guarnición de 1 subteniente y 11 soldados pertenecientes a la compañía de Escopeteros de Getares.
 
Y de nuevo la vista se nos va al azul del mar, por allí enfrente Tánger y el Cabo Espartel.
 
 Con el sol casi a nuestras espaldas podemos ver bien la Punta de los Cuchillos y entender porqué se llama así.

Y de nuevo el mar, en la esquina inferior derecha podemos ver un poco de la conocida como Isla de Dos Hermanas.

Cala Arenas que esta mañana lucía paradisíamente solitaria, ahora acoge a varias embarcaciones recreativas que disfrutan de sus tranquilas y cristalinas aguas.

Y terminamos la ruta acercándonos a la tranquila Cala Secreta.

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
 
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.