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lunes, 22 de febrero de 2021

SALINA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS (SAN FERNANDO) (19 FEB 2021)

En la vertiente oeste de San Fernando existieron cinco salinas hoy día abandonadas: San Miguel, San Agustín, Sagrado Corazón, San José y San Gabriel. Este recorrido discurre por la salina de Sagrado Corazón de Jesús que es la más cercana al centro comercial de Bahía Sur. 

Un paseo por un enclave excepcional en el entorno del saco interno de la Bahía de Cádiz.

Aunque la ruta carece de dificultad tenemos que cruzar algunos muros por zonas inundables, cuyo paso puede verse influido en las pleamares de mareas de alto coeficiente.

En esta entrada limitaré mucho las fotos ya que no aportan nada nuevo a las muchas que ya llevamos vistas.
 
Distancia: 3,42 kilómetros.
Tiemplo empleado: 1 hora 52 minutos.
Dificultad: Fácil.
Dejamos el coche en: 36°28.078'N - 6°12.477'W
 
El coche se queda aparcado en los aparcamientos de Bahía Sur en las cercanías al Club La Salina.

Para el acceso a la entrada de la salina tendremos que continuar unos pocos metros por el Cordel de Cádiz, la entrada también está a nuestra derecha, algo totalmente obvio. Marcado en naranja el lugar por donde debemos salir.

Desde justo la entrada tenemos una vista general del lugar por donde caminaremos. Esta salina es la más cercana al centro comercial.

Y lo primeros que percibimos es un agradable olor, busco y por el suelo y justo estoy encima de una colonia de Mastuerzos o Alisos de mar (Lobularia marítima).

Y como es habitual en este tramo de salinas y en estas fechas, pues el espectáculo sin igual de las alfombras de Vinagrillos (Oxalis pes-caprae).


Estamos justo en la bajamar y en la zona más cercana a la bahía vemos un ancho caño muy colmatado de sedimentos y que terminará quedando cegado, es lo que pasa con estos entornos que creados y mantenidos por la mano del hombre se les llama espacios "naturales", que en el momento que el hombre deja de explotarlos pues la naturaleza lo lleva todo a su sitio. La abundancia del alga Lechuga de Mar (Ulva lactuca) es un claro ejemplo de que esta zona ya está al límite de la colmatación. Es un alga comestible, que contiene vitamina C y vitamina A. En cosmética se utiliza en la elaboración de productos por sus propiedades hidratantes y diversas poblaciones costeras le dan uso agrícola como fertilizante.

Como es habitual en estas salinas, deberemos hacer algunos cambios de muro por zonas inundables con grandes mareas, siendo el último cambio de muro es más conflictivo ya que el paso existente (un tablón de madera sobre el lodo) puede ser arrastrado caso de la existencia de corriente, así que no está cuando paséis tendréis que improvisar, hay muchas maderas tiradas, también podréis mancharos un poco las botas o dar la vuelta por mismo camino de llegada.
 
La finalización de este corto recorrido la haremos por una vereda que discurre paralela a las instalaciones del club que iremos dejando a nuestra izquierda.
 
Podéis descargaros el track cliicando en la siguiente imagen:
 
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

jueves, 12 de noviembre de 2020

CAMPOSOTO-SALINA TRES AMIGOS-RIO ARILLO (SAN FERNANDO) (11NOV2020)(ALTERNATIVA 2)


El entorno de Río Arillo constituye el 25% del sistema húmedo del Parque Natural Bahía de Cádiz, siendo una de las zonas de mayor interés ornitológico de Europa. El paisaje, asociado a las salinas, laberintos de caños, esteros y muros, nos permitirá disfrutar de toda la vegetación clásica de marisma y dependiendo de la época del año, de un numeroso muestrario de aves marinas que han encontrado en este biotopo un lugar ideal para su asentamiento. 
 
También podremos ver el molino de mareas de Rio Arillo, uno de los pocos supervivientes de los 19 que albergó la Bahía de Cádiz y que tanta importancia tuvieron para la zona. Recorrido imprescindible para los que quieran conocer a fondo el Parque Natural de la Bahía de Cádiz. 
 
Dejamos el coche en: 36º27.003'N - 6º13.233'W.
Distancia: 9.89 kilómetros.
Tiempo: 2 horas 20 minutos.

El coche se queda aparcado frente a una urbanización en la carretera de la Batería de la Ardila intersección con la calle Costa Rica.
 
Este primer tramo es urbano, caminamos por la margen izquierda de la carretera de la Batería de la Ardila. Desgraciadamente el primer kilómetro lo tenemos que hacer por acera.
 
 
El parque natural Bahía de Cádiz es muy conocido pero lo que no lo es tanto, es el sistema de humedales existentes entre la playa del Chato a Camposoto. Son pequeñas charcas estacionales provocadas por la acumulación del agua dulce de lluvia y son el hábitat de numerosas especies tanto animales como vegetales. De estas charcas veremos algunas que tras las recientes lluvias están repletitas.
 
A nuestra derecha dejamos la curiosa y digo curiosa por no decir incomprensible rotonda dedicada al escultor Luis Alvarez Duarte (mayo 1949-septiembre 2019) y muy relacionado con el mundo de la imaginería religiosa, digo incomprensible por no existir ningún exorno que pudiera ser relacionado con tan insigne imaginero y sí una especie de torre metálica de dudoso gusto arquitectónico. En San Fernando fue muy apreciado por el mundo cofrade, siendo autor de obras tan importantes como la elaboración de tallas para los pasos de Semana Santa, tales como la María Santísima de la Piedad, la María Santísima de la Estrella o la de la Trinidad.
 
 
 
 


 
 
A la altura de la rotonda de la "oxidá", giramos a la izquierda.
 

El inicio del camino de tierra empieza por detrás de la gasolinera. Nuevo giro a la izquierda y luego a derecha.
 
 
 
 
 















Por  la trasera de la gasolinera y bastante escondida nos encontramos con otra pequeña charca de las que salpican/salpicaban toda la zona hasta la playa de Torregorda. Entre la vegetación que encontramos, destacan el Ranúnculo acuático (Ranuncullus peltatus), Junco redondo (Juncus acutus), Castañuela (Scirpus maritimus), Taraje (Tamarix sp.), Hongo de Malta (Cynomorium coccineum).
 
Respecto a la fauna, podemos encontrar el Sapo de espuelas (Pelobates cultripes), Gallipato (Pleurodeles walt), Rana verde ibérica (Rana perezi), eslizón ibérico (Chalcides bedriagai), Eslizón tridáctilo (Chalcedes striatus), Culebra de herradura (Coluber hippocrepis), Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), Camaleón común (Chamaleo chamaleon), Abubilla (Upupa epops), Azulón (Anas Platyrhyncos) o Chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus).
 
 
Pocas zonas del litoral andaluz son tan idóneas para la obtención de sal como la Bahía de Cádiz, sus amplios ciclos de mares, abundantes horas de sol, el viento de levante y las escasas lluvias estivales, son factores que desde la prehistoria condicionaran la expansión de la industrias dedicadas a la obtención de sal.

El funcionamiento de una salina es simple, se toma agua de los caños que se almacena en el estero que es una laguna de almacenaje, luego se canaliza a través de compuertas hasta una serie de balsas, cada vez menos profundas (lucios, vueltas de periquillo y retenidas) donde el agua va evaporándose y aumentando por tanto, su concentración de sal y terminan en una última balsa, conocida como cristalizador que es donde termina de perder toda el agua dulce que la diluye. Todo este sistema de movimiento de aguas se realiza aprovechando la gravedad.
 
 A lo lejos ya vemos la casa salinera de Tres Amigos y el molino de mareas de río Arillo.
 
Al lado del molino encontramos la casa salinera de la salina Tres Amigos, siendo singular por que presenta un porche poco habitual en estas construcciones.
  
Su estado de conservación cada vez es más deplorable, cualquier día de estos se viene abajo.
 
El molino de mareas de Rio Arillo se encuentra incluído en el catálogo general del patrimonio histórico andaluz, y viendo su estado pues podemos sacar conclusión de lo que importa esto a las autoridades ¿competentes?. Los molinos de marea eran ingenios mecánicos que aprovechaban la fuerza motriz de las mareas para moler trigo. El movimiento del agua al subir y bajar las mareas, conseguía hacer girar las grandes piedras encargadas de la molienda. Este que vemos disponía de 12 piedras y fue uno de los más grandes de toda la Península Ibérica.
 
El molino se presenta como una alineación de arquerías y tajamares construidos a modo de puente que recibe el empuje del agua al flujo o reflujo de las mareas, siendo un claro exponente de la que fue la tecnología tradicional de aprovechamiento de los recursos naturales. Disponía de doce piedras que eran movidas por doce tolvas. En el centro y como dos ojos más grandes podemos ver los llamados "aliviaderos".
 
Como actividad paralela a la extracción de sal está el cultivo de peces. Desde antaño, el productor de sal pudo comprobar como en el estero, primera acumulación de agua procedente del mar abierto a través de los caños, se acumulaban infinidad de alevines de peces que favorecidos por la alta concentración de nutrientes (camarones, artemias, gusanos, la falta de depredadores) y la imposibilidad de escapar de allí, pues alcanzaban buenos tamaños siendo fácilmente recolectables y por la gran calidad de sus carnes pues lo hacían perfectos para el consumo humano, así que  como actividad paralela a la sal, nació el famoso "pescado de estero", que probablemente pongan el límite máximo de calidad que pueden alcanzar ciertas especies.
 
Las marismas son extensiones fangosas de escaso relieve originadas por el aporte contínuo de sedimentos fluviables y marinos que están recorridos por una sinuosa red de canales y caños y sometidas al régimen de inundaciones provocadas por las mareas.
 
 
Este medio tan particular, caracterizado por un alto contenido de nutrientes y de elevada salinidad ha provocado la colonización de un determinado número de especies vegetales altamente especializadas en poder desarrollarse en estos terrenos tan particulares. Estas especies vegetales podemos clasificarlas en cuatro grupos: las de la planicie intermareal y las de marisma baja, media y alta.
 
1.- Las de la "planicie intermareal", es una zona casi permanentemente inundada que queda descubierta en bajamares extremas. En ellas podemos ver la Lechugueta (Ulva lactuca) o la Broza (Zostera noltii). 
 
2.- Marisma Baja. La marisma baja es una zona que se inunda en las pleamares, allí encuentran su hábitat ideal la Espartina (Spartina maritima) o la Sapina (Sarcocornia perennis perennis) o ver un fino tapiz formado por algas verdes como el Pelillo (Enteromorpha linza).
 
3.- Marisma Media. Zona donde el terreno es más estable y disminuye la influencia de las mareas, está colonizada por Sapinas (Sarcocornia perennis alpina) que se caracteriza por sus tallos carnosos, articulados y horas reducidas a escamas para minimizar la pérdida de agua.
 
4.- Marisma Alta. Zona inundable solo en grandes pleamares, es una zona de alta salinidad y las plantas están adaptadas con mecanismos fisiológicos que les permiten excretar la sal y reduci la evaporación. Las especies dominantes son los Salados (Limoniastrum monopetalum). la Verdolaga marina (Halimione portulacoides) o el Almajo (Arthrocnemum macrostachyum).

Por el camino también podremos ver parte de las infraestructuras que permitían la canalización y retención de agua, como pueden ser compuertas en sus diferentes tamaños.

El Parque Natural de la Bahía de Cádiz tiene una especial importancia para las aves, su situación intermedia en las rutas migratorias hacen que sea un lugar predilecto para descanso en los largos trayectos desde la Europa del norte a África. En estas marismas hibernan unas 70 especies de aves acuáticas, entre las que destacan las limícolas por ser el grupo más representativo, entre ellas veremos Correlimos, Chorlitos, Chorlitejos, Agujas, andarríos o archibebes, por citar algunas de ellas.

Pero el grupo con mayor número de ejemplares es el de las gaviotas o charranes, tales como las gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus) , patiamarillas (Larus michahellis), sombrías (Larus fuscus) o piquirrojos (Sterna caspia).
 
Otro grupo interesante es el de las cigüeñas, garzas y espátulas, son especialmente abundantes la garza real (Ardea cinerea)  y las garcetas comunes (Egretta garzetta) .
 
Por no hablar de cada vez más numerosa colonia de flamencos (Phoenicopterus ruber) .

Por el camino también encontraremos varios observatorios ornitológicos, aunque haciendo honor a la verdad, dudo mucho que quién los construyó tuviese en cuenta los lugares más idóneos para la observación de aves.

La marea va subiendo y poco a poco toda la zona intermareal se va cubriendo de agua.

Estamos en el aparcamiento principal de este recorrido, un buen lugar para dejar el coche y para hacer nuestras primeras observaciones.


Desde el aparcamiento ya podríamos volver hacia el punto de salida pero vamos a alargar un poco más el recorrido caminando por la vereda que discurre la carretera de Camposoto y por donde antaño discurría la Vereda de Chiclana a Cádiz.


Caminamos por la zona conocida como Pozo de la Curia Romana, por la existencia de un antiguo pozo hoy día inaccesible por encontrarse en zona militar.


Nos topamos con la valla que perimetra todo el terreno militar y que nos impide seguir "marismeando", así que en este punto comenzamos el retorno.

Cruzamos la carretera y tomamos por una acera que nos llevará directamente al punto de salida.
 
 Podéis descargaros la ruta, clicando en la siguiente imagen:
 
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

lunes, 19 de octubre de 2020

CALA SECRETA-COLADA DE LA COSTA-ARROYO MARABER (GETARES-ALGECIRAS) (17 OCT 2020)

Saliendo desde Cala Secreta (Punta Carnero) esta ruta de ida y vuelta nos llevará hasta el Arroyo de Maraber a través de la Colada de la Costa.

La Colada de la Costa es un sendero que aprovecha una vía pecuaria costera y que atraviesa los acantilados frente al litoral de Tarifa a Algeciras y discurre por pastizales costeros y zonas de matorral bajo.

Esta ruta también centra su interés en las impresionantes vistas del continente africano (si las nubes lo permiten, claro) y sobretodo de las plataformas de abrasión en las zonas intermareales, formaciones de origen sedimentario compuestas por la alternancia de capas duras de material (calizas, pizarras o areniscas), intercaladas con otras más blandas (margas y arcillas). Estas formaciones son conocidas como flysch, un término alemán que quiere decir algo así como "terreno que resbala" y son fenómenos característicos en pocos lugares del mundo, estos que veremos forman parte del conocido como Flysch del Campo de Gibraltar y de los que en este tramo de costa veremos algún ejemplo.
 
Este sendero conforma la etapa 34 del periplo: LA COSTA DE CÁDIZ.

Distancia: 16,55 kilómetros.
Dificultad: Moderada.
Tiempo: 6 horas 54 minutos, incluyendo paradas y baño.
 
Dejamos el coche en: 36º04.267'N - 5º25.930'W.  En un aparcamiento justo al lado de la Asociación de Vecinos "El Faro de Punta Carnero" y tomanos el camino existente a su izquierda.

A nuestra derecha ya tenemos una primera imagen que nos resume lo que será el sendero: África, Estrecho de Gibraltar y acantilados.
 
El día está bastante despejado y esto nos permite tener vistas claras con la excepción de la costa africana y su permanente barrera brumosa. A nuestro frente podemos ver, las Puntas de la Alcarracilla, Chorlito y Fraile, y la Torre del Fraile, construida en el siglo XVI como parte del sistema de torres vigías creadas en la costa del Estrecho de Gibraltar para controlar el paso de mercancías y de piratas berberiscos a través de él.
Probablemente sea la torre con más sobrenombres, también es conocida como Torre de los Canutos por los numerosos arroyos o canutos que la circundan, Torre de las Fontanillas por las fuentes de agua dulce localizadas en sus alrededores, Torre de San Diego por su proximidad al Fuerte de San Diego, o Torre de Cala Arenas por encontrarse junto a esta cala.
 
También vemos un islote que sobresale escasos metros del nivel del mar, se trata de la Isla de las Palomas, de igual nombre que la existente en Tarifa (visitada en octubre de 2020).

A la vista tenemos el antiguo cuartel de La Cañada. Un punto estratégico desde dónde los antiguos Carabineros, ejercían la vigilancia de costas y fronteras, así como la represión del fraude fiscal y el contrabando. El Cuerpo de Carabineros fue creado en 1829, e integrado en la Guardia Civil en 1940. Al otro lado del charco el Monte Musa, también conocido como La Mujer Muerta, es un promontorio de 839 metros, situado en el norte de Marruecos

Nos hemos acercado a la costa, la Cala del Peral puede caminarse cómodamente por abajo, al fondo la Punta de la Tía Abelica en la que pronto estaremos.
 
De vuelta a la colada, el camino se estrecha y cierra, un aperitivo de lo que nos espera cuando nos aproximemos a la Punta del Fraile.

Hemos llegado a la Punta del Chorlito, por delante Cala Arenas, sin dudas la mejor cala de todas y la siempre interesante Punta del Fraile.

En esta cala volveremos a bajar cerca de la orilla, con una flecha marco el lugar por donde retomaremos el camino.
 
 
Una mirada atrás nos permite ver, además de la citada cala, la Punta del Chorlito, Getares, Punta Secreta y el Peñon de Gibraltar.
 
Y nos permite disfrutar de una porción de los conocidos como Flysch del Estrecho. El término "flysch" proviene del alemán y es relativamente antiguo, creado antes del estudio en detalle del fenómeno que describe. Quiere decir fluir, deslizarse o «terreno que resbala», así que probablemente derive de la palabra fließen que significa fluir, correr, manar o circular . Estos que vemos forman parte de la unidad conocida como Flysch del Campo de Gibraltar. Unas formaciones rocosas provocadas cuando la erosión actúa sobre materiales de diferente dureza, provocando que el más blando se erosione mucho más que las capas más duras.
 
De nuevo llegamos al paso más incómodo pero interesante de todo el recorrido, a la altura de la Punta del Fraile, la vereda se convierte en un bosque galería, y nos dará la poca sombra de todo el recorrido.


Aunque vamos ocultos entre la vegetación, algunos claros nos permitirán ver el mar y las numerosas embarcaciones que por diversos motivos cruzan el Estrecho, unos trabajan y otros disfrutan.


Y el tupido bosque se cierra aún más. WP PASILLO.

Una nueva mirada atrás nos permite ver la zona recién pasada y como la vereda se pierde entre la agreste vegetación.
 
A lo lejos ya vemos la Punta de los Cuchillos, probablemente la formación rocosa más interesante de todo el recorrido.

Pero antes, volvemos a bajar a la "playa", un paso nos indica por dónde debemos hacerlo.

En contra de lo que pudiera parecer, caminar por este pedregal no se hace incómodo, todos los cantos rodados están ordenaditos por grosores y texturas.

Tras pasar esta punta, volvemos a elevarnos pero este tramo se hace por una deliciosa cornisa que nos permite disfrutar del acantilado en toda su amplitud.

Desde arriba podemos ver los pliegues formados en la roca sedimentaria e intentamos imaginarnos las terribles fuerzas necesarias para provocar estas curvas en las capas de roca.

Esta punta recibe su nombre de las láminas de piedra que más que cuchillos parecen un hojaldre.


Desde abajo de la Punta del Acebuche, nada hace intuir los secretos que esconde. Si os interesa saber que se oculta por allí arriba no dejéis de leer la siguiente entrada del blog: PUNTA CARNERO-PUNTA ACEBUCHE-TOLMO-PUNTA DEL FRAILE.
 
Desde la Punta del Acebuche el camino se aclara y ensancha, a partir de aquí la Colada de la Costa se vuelve una vereda muy cómoda aunque excenta de sombra. A lo lejos vemos el Cerro del Tambor (visitado en diciembre 2015).

Y a su izquierda la Torre del Guadalmesí (visitada en septiembre de 2018).

A la vista otro viejo cuartel de los Carabineros. Es conocido como el Cuartel del Tolmo por su cercanía a la mencionada ensenada.

En un lugar imposible de llegar en coche, sobre todo porque no tiene marcas de haber llegado dando vuelvas, encontramos este vehículo. ¿Lo llevó allí un visitante despistado y ya no pudo sacarlo? ¿O está relacionado con algún intento de alijar drogas?

En su puerta trasera numerosos impactos producidos por algún arma de fuego. Nuevamente las preguntas ¿un cazador lo utilizó como blanco o fue una reyerta entre clanes de la droga rivales? ¿O un operativo de la Guardia Civil? Esto daría para escribir una buena novela con diferentes argumentos y un mismo coche.

Nos dejamos de novelerías y a lo que vamos, desde este punto elevado podemos ver el Cerro del Tambor, el de la Higuera, la Torre del Guadalmesí, la Punta de la Parra, el la desembocadura del Arroyo del Maraber, punto final de esta ruta.
 
 El camino sufre un brusco giro a la izquierda a la altura del Cortijo de Tocinero.
 
Y de nuevo el místico D`Jebl Mussa y su sempiterna bruma. Se le considera como una de las dos Columnas de Hércules, identificándose con el Monte Abyla citado por Heródoto, aunque hay quién sostiene que la referencia se corresponde con el Monte Hacho de Ceuta.
Su apodo «Mujer Muerta» se debe a que desde Ceuta, el territorio español más próximo a la montaña, su silueta se asemeja a la de una mujer tumbada.
 
Allí abajo vemos el Fuerte del Tolmo cuya visita dejaremos para la vuelta. Es el lugar elegido para el reconfortante baño y reposición de fuerzas.

Tras caminar algunos metros por la Cañada del Sardo, bajamos a la Ensenada del Tolmo a través del pedregoso cauce del Arroyo del Laurel.

Y nuevamente un pavimento de piedras perfectamente organizadas por tamaños. Sin dudas este mar que hoy vemos pausado en algunos momentos debe encabritarse.

El paso se hace con bastante comodidad.

Y llegamos al tramo final y de mayor incomodidad, algunos bloques de piedra bastante resbalosos que debemos ir sorteando con máximo cuidado.

Toda la zona del Estrecho está llena de unas formaciones curiosas, se tratan de los "Nidos de abeja",  este accidente se confunde a veces con los "Taffonis", diferenciándose tanto en escala como en las condiciones de desarrollo: los taffoni tienen un volumen de unos pocos centímetros cúbicos hasta varios metros cúbicos, mientras que el panal de abeja es un conjunto de agujeros de orden centimétrico. Los nidos de abeja se convierten en nichos favorables para la instalación de micro-organismos (líquenes), que, a su vez, agravan la meteorización. 
 
Llegamos al único lugar de todo el recorrido donde es necesario estar con la bajamar si no queréis mojaros los pies, esta plataforma se eleva medio metro sobre el nivel del mar en la bajamar, por lo que con media marea es inundada de agua. En estos momentos se pasa perfectamente por el filo de la pared que se mantiene seca y libre de algas y líquenes que pudieran provocar una caída.

En esta punta o subes por las rocas o pasas con cuidado por la zona húmeda pero resbalosa. Un alma caritativa puso un hito indicativo aunque totalmente inútil, al no existir otro lugar de paso.

Tras unos veinte metros llanos, volvemos a encontrarnos con un maremagnum de rocas aunque por la parte donde acaba la vegetación intuímos una veredilla, subidos en su búsqueda.

Ahora la vemos más clara.

La vareda nos eleva e introduce en la masa verde llenas de aulagas y otras pinchudas, así que volvemos a buscar un paso por la zona baja.

Y de nuevo encontramos otro paso justo donde finaliza la zona verde. Aunque no se aprecie bien la foto, paralelo a la línea de vegetación existe un cómodo paso, digo cómodo porque lo estoy comparando con las posibles alternativas.

Poco a poco nos hemos acercado a nuestra prefijada meta, la desembocadura del Arroyo de Maraber, pero una pared rocosa nos pone el último obstáculo, aquí que cada uno se busque la vida, nosotros atacamos directamente, una mini trepada y solventado el tema. Es preferible pasar por la parte alta a bajar por la zona húmeda llena de verdín.

Objetivo cumplido, hemos llegado a la desembocadura.

El Arroyo de Maraber tiene unos dos kilómetros de largo y nace en el Cerro de la Higuera, recibe aguas del Arroyo de la Ventilla. Este cauce siempre tiene agua. Este punto era el objetivo final de esta ruta, queríamos conectarla con el punto donde dejamos la costa en el sendero LA GABARRA-COLADA DE LA COSTA-CUESTA DE LA MARCHENILLA, realizado en octubre de 2017. A la derecha de este cauce comienza la Vereda de la Cuesta de la Marchenilla que en su momento nos llevó hasta el punto de partida en las inmediaciones de la Huerta Grande (Pelayo).

Procedemos a dar la vuelta y no tenemos ni idea por donde queda la veredilla que nos trajo hasta aquí, pero sabemos que existe (claro, acabamos de pasarla), así que nos vamos para las piedras a buscarlo, cosa que hacemos sin más trámite.

No nos hemos querido entretener demasiado, la marea lleva creciendo desde hace casi tres horas y el lugar de paso se cubrirá de agua enseguida, afortunadamente pasamos sobrado de tiempo.
 
 La Ensenada del Tolmo es el lugar elegido para el avituallamiento y descanso.

Un bañito en sus fresquitas aguas es lo más recomendable para compensar el calor que vamos pasando y preparar el cuerpo para el regreso.

A la vista los restos del Fuerte del Tolmo, también conocido como Castillo de El Tolmo o Tormo, era un fuerte artillado que estuvo activo durante la segunda mitad del siglo XVIII en la defensa de la costa norte del Estrecho de Gibraltar. Fue declarado Bien de Interés Cultural el 29 de junio de 1985 aunque parece que esto ha servido de poco para su conservación.

Este fuerte formaba parte del proyecto de fortificación llevado a cabo en los entornos de la Bahía de Algeciras como defensa ante las posibles incursiones británicas tras la toma del Peñón de Gibraltar en 1704, si bien en un principio no formaba parte del diseño original de Jorge Próspero de Verboom que sólo contemplaba la construcción de instalaciones artilleras en la costa de la bahía.​ Dentro de este proyecto en la década de 1720 debió construirse una primera batería militar provisional en El Tolmo que ya en  1730 contaba con una pequeña guarnición de 1 subteniente y 11 soldados pertenecientes a la compañía de Escopeteros de Getares.
 
Y de nuevo la vista se nos va al azul del mar, por allí enfrente Tánger y el Cabo Espartel.
 
 Con el sol casi a nuestras espaldas podemos ver bien la Punta de los Cuchillos y entender porqué se llama así.

Y de nuevo el mar, en la esquina inferior derecha podemos ver un poco de la conocida como Isla de Dos Hermanas.

Cala Arenas que esta mañana lucía paradisíamente solitaria, ahora acoge a varias embarcaciones recreativas que disfrutan de sus tranquilas y cristalinas aguas.

Y terminamos la ruta acercándonos a la tranquila Cala Secreta.

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
 
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.