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domingo, 14 de febrero de 2021

SALINAS DE SAN JOSÉ Y SAN GABRIEL.- CUANDO FEBRERO LAS LLENA DE COLOR (SAN FERNANDO) (13 FEB 2021)

En la vertiente oeste de San Fernando existieron cinco salinas hoy día abandonadas: San Miguel, San Agustín, Sagrado Corazón, San José y San Gabriel, siendo estas últimas la que visitaremos hoy. Un paseo por un enclave excepcional en el entorno del saco interno de la Bahía de Cádiz.
 
Caminar por las salinas nos introduce de lleno en nuestra historia pasada por la importancia de esta industria tuvo para San Fernando y actual por poder disfrutar de uno de los entornos más conocidos del Parque Natural Behía de Cádiz y su abundante avifauna, y que en estas fechas se adorna de un tercer regalo que es el caminar entre una colorida y olorosa vegetación de tan fragante olor que incluso eclipsa nuestro famoso olor a sal,  Retamas, manzanillas y mastuerzos darán un toque especial en estas fechas preprimaverales.
 
Aunque la ruta carece de dificultad tenemos varios lugares que darán un pequeño toque de emoción a nuestro caminar, no siendo apta tal como la presento, para personas con vértigo.
 
Distancia: 4,79 kilómetros.
Tiemplo empleado: 1 hora 20 minutos.
Dificultad: Fácil.
Dejamos el coche en: 36°27.966'N - 6°12.524'W
 
El coche lo dejamos en el conocido como Cordel de Cádiz, justo al comienzo del recorrido, aunque los aparcamientos de Bahía Sur los tenemos a escasos metros y también sería un buen lugar.
 
El Cordel de Cádiz es una pista que une San Fernando con la playa de La Cortadura en Cádiz y que discurre paralelos al Saco Interno de la Bahía de Cádiz. Esta ruta se divide en tres tramos, uno por el citado cordel, otro que haremos "muro a través" donde las únicas pisadas que podemos encontrar son  las mías, y otra por vereda bien marcada y pasos habituaales.
 
Tenemos que estar atentos para no pasarnos un desvío a la derecha poco visible y cuya visión queda dificultada por una hilera de retamas 
(Retama monosperma) en total floración y cuyo aroma inunda el lugar, haciéndonos presagiar de que la ruta de hoy será especial.
 
 La veredilla nos lleva directamente a la casa de la salina del Sagrado Corazón, la cual debemos dejar a nuestra derecha.
 
El entramado salinero es un auténtico laberinto de piezas (así llamanos a cada porción de agua con forma rectangular) y muros (porciones de tierra que separan cada pieza) por lo que debemos estar atentos a los giros ya que la mayoría de muros no tienen continuidad de paso, existiendo generalmente solo una opción para poder recorrerlas, aparte de las conocidas como Vueltas de Afuera que son caminos de dominio público que perimetra una salina, pero en este caso caminaeros por el corazón de la misma por lo que equivocar el lugar de acceso nos llevará a que más temprano que tarde tengamos que dar la vuelta y cuando se está allí enmedio, todos los muros son iguales. A veces un muro puede estar unido a otro  y otras veces son islas independientes.

El caso es que tenemos que estar atentos para entrar por el muro correspondiente. La primera traba que encontraremos es saltar o vadear un pequeño caño que corta el camino y girar a la izquierda en el segundo muro que encontremos.

Si caminamos por los laterales del muro encontraremos un terreno más compactado y sobre todo intentaremos no pisaremos los vinagrillos.

El Vinagrillo (Oxalis pes-caprae), es una planta comestible que en algunos lugares se usa en lugar del limón o como sustituto del vinagre, también se le conocen propiedades medicinales, se usan sus hojas para remediar trastornos digestivos, como antifebril y antihemorrágico.  Está catalogada como planta invasora, pero llenan todas nuestras salinas de un un espectacular e inigualable manto color amarillo, digno de los máximos elogios. Si Van Gogh hubiese sido de Cádiz, en vez de girasoles hubiese pintado vinagrillos pero no tuvo esa suerte. Si de niño nunca probastes los vinagrillos es que "tu no eres de Cai pisha".

El muro por el que caminamos se bifurca, nos tenemos que ir por la izquierda. En este tramo será más difícil no pisar los vinagrillos.

En línea de horizonte vemos a nuestra derecha Bahía Sur y por frente nuestra los antiguos Polvorines de Fadricas, visitados en noviembre de 2019 y más a la izquierda, Punta Canteras.

En un momento dado tendremos que cruzar de un muro a otro a través de una pieza que por culpa del abandono está colmatada de sedimentos, algo que en este caso nos viene de perlas para poder dar continuidad a la ruta. La única salida posible de este entramado está justo esa torreta de electicidad que señalo, así que nos servirá de clara referencia.

Hemos llegado al primer "Paso de fe", dos maderos claramente carcomidos ejercerán de improvisado puente, a pesar de la fragilidad de la madera, soportaron mi peso perfectamente (el tuyo no lo sé 😅😅😅😅), lo más divertido es que se mueven, así que emoción doble. Aunque la caída sería a poca altura tendrías asegurado un buen baño de barro.

Estamos en el lugar más próximo a las aguas de la bahía.
 
Tras llegar a la torreta, el "muro a través" finaliza, ya todo será más fácil, salvo por un último detallito.

Vamos directamente hacia el Molino de San José, a su derecha y más lejano vemos la casa salinera de la salina de San Miguel (visitada en noviembre de 2019).

Podríamos ir directamente pero buscamos no repetir tramo así que nos desviamos hacia esa compuerta por la que pasaremos.
 
 Tras el paso de la compuerta nos encontramos el segundo "Paso de fe". Si te caes desde aquí, te fastidias, no apto para personas con vértigo, afortunadamente la madera es más ancha y resistente que las anteriores.
 
En la obra Emporio del Orbe, de Fray Gerónimo de la Concepción; al molino de San José se le llamaba Molino Grande por lo que es de suponer que ya en 1690 era una edificación con la entidad suficiente como para aparecer como punto de referencia en la cartografía; aunque fue durante el siglo XVIII cuando adquirió su fisionomía definitiva.
 
 
Durante su historia estuvo en manos de diferentes propietarios o arrendatarios por lo que con el paso del tiempo fue conocido con el nombre del usuario de turno, han trascendido los nombres de Valdéz o Dañino, en relación a D. José Dañiño que en 1772 lo restauró y aumentó el número de piedras moledoras hasta ocho y construyó almacenes, hornos, incluso una capilla con privilegio de oratorio público. En 1890 solo funcionaba con seis piedras. Se mantuvo en uso hasta los años 40 del siglo XX.

Su fachada es de estilo barroco, obrada en cantería compuesta por tres vanos de acceso, uno para la vivienda y oficinas, al propio molino y al oratorio, fácilmente distinguible por la cruz sobre ella.

Aunque lo único que medio se conserva es la entrada al Oratorio.
 
 
 De la entrada a la oficina queda poco y porque fue reforzado.
 
 
El paso central correspondiente a la entrada al molino propiamente dicha, está a punto de venirse abajo, una pena que la dejadez de la administración haya condenado a este magnífico molino, probablemente el más completo que se conserva en toda la provincia, a la desaparición total, desidia y olvido, así son nuestros gobernantes.

El esquema más común de un molino de mareas utiliza el agua embalsada en una presa o caldera y retenida por un muro dotado de compuertas. Cuando el desnivel entre el agua embalsada y el del mar es el adecuado, el agua se hace pasar por los saetines que la llevan hasta las ruedas motrices (Rodetes o Rodeznos) que a su vez hacen girar las muelas que trituran el grano.

En el suelo podemos ver una serie agujeros, reforzados con piedra y unas especie de  surcos por dónde jugaba una compuerta. Se tratan de los escotillones, usados paara controlar el flujo de agua.
 
 Por el suelo vemos varias piedras viejas, algunas como esta fueron reutilizadas como solería.
 
Nos llama la atención unas grandes piedras talladas, se tratan de los volteadores, realizados en piedra caliza blanca, mucho más resistentes que la piedra ostionera.

 En el centro de la instalación existe un pozo con un diseño muy particular.
 
 
El circuito del agua lo cerraban seis grandes tinajas semienterradas en el suelo que se nutrían del agua de lluvia a través de entre una canaleta procedente del tejado de la edificación. Estaban comunicadas entre ellas de forma que cuándo la primera se llenaba, se vertía el agua en la siguiente y así hasta la última que parece ser, también pudiera estar comunicada con la alberca, situación que podría confirmarse al comprobar que los conductos de comunicación entre las tinajas están más elevados que la alberca, por lo que el agua sobrante al llenarase las tinajas, fluiría hacia  ella por simple gravedad, 
 
 
Además del ahorro de espacio, el tenerlas enterradas la protegía del sol y el calor, disponiendo permanentemente de agua fresca para beber.
 
En este molino podemos ver todos los elementos fundamentales que conformaban la instalación: almacenes, vivienda, piedras molturadoras, volteadores, soportes de compuertas molineras, cárcavos, tajamares, caldera y estero, los puntos de captación y almacenamiento de agua dulce (pozo, alberca, tinajas, etc...).

En las cercanías del pozo un nuevo aroma me sorprende, se trata de una gran colonia de Alisos de mar o Mastuerzos (Lobularia maritima), otra planta de amplios usos medicinales.
 
 
 El tramo final lo hacemos tal como iniciamos, por el Cordel de Cádiz.
 
 No sin antes hacer una nueva parada para ver otro macizo de flores y disfutar de su delicada fragancia, este vez se trata de manzanillas (Anthemis maritima).
 
  Podéis descargaros el track cliicando en la siguiente imagen:
 
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

jueves, 12 de noviembre de 2020

CAMPOSOTO-SALINA TRES AMIGOS-RIO ARILLO (SAN FERNANDO) (11NOV2020)(ALTERNATIVA 2)


El entorno de Río Arillo constituye el 25% del sistema húmedo del Parque Natural Bahía de Cádiz, siendo una de las zonas de mayor interés ornitológico de Europa. El paisaje, asociado a las salinas, laberintos de caños, esteros y muros, nos permitirá disfrutar de toda la vegetación clásica de marisma y dependiendo de la época del año, de un numeroso muestrario de aves marinas que han encontrado en este biotopo un lugar ideal para su asentamiento. 
 
También podremos ver el molino de mareas de Rio Arillo, uno de los pocos supervivientes de los 19 que albergó la Bahía de Cádiz y que tanta importancia tuvieron para la zona. Recorrido imprescindible para los que quieran conocer a fondo el Parque Natural de la Bahía de Cádiz. 
 
Dejamos el coche en: 36º27.003'N - 6º13.233'W.
Distancia: 9.89 kilómetros.
Tiempo: 2 horas 20 minutos.

El coche se queda aparcado frente a una urbanización en la carretera de la Batería de la Ardila intersección con la calle Costa Rica.
 
Este primer tramo es urbano, caminamos por la margen izquierda de la carretera de la Batería de la Ardila. Desgraciadamente el primer kilómetro lo tenemos que hacer por acera.
 
 
El parque natural Bahía de Cádiz es muy conocido pero lo que no lo es tanto, es el sistema de humedales existentes entre la playa del Chato a Camposoto. Son pequeñas charcas estacionales provocadas por la acumulación del agua dulce de lluvia y son el hábitat de numerosas especies tanto animales como vegetales. De estas charcas veremos algunas que tras las recientes lluvias están repletitas.
 
A nuestra derecha dejamos la curiosa y digo curiosa por no decir incomprensible rotonda dedicada al escultor Luis Alvarez Duarte (mayo 1949-septiembre 2019) y muy relacionado con el mundo de la imaginería religiosa, digo incomprensible por no existir ningún exorno que pudiera ser relacionado con tan insigne imaginero y sí una especie de torre metálica de dudoso gusto arquitectónico. En San Fernando fue muy apreciado por el mundo cofrade, siendo autor de obras tan importantes como la elaboración de tallas para los pasos de Semana Santa, tales como la María Santísima de la Piedad, la María Santísima de la Estrella o la de la Trinidad.
 
 
 
 


 
 
A la altura de la rotonda de la "oxidá", giramos a la izquierda.
 

El inicio del camino de tierra empieza por detrás de la gasolinera. Nuevo giro a la izquierda y luego a derecha.
 
 
 
 
 















Por  la trasera de la gasolinera y bastante escondida nos encontramos con otra pequeña charca de las que salpican/salpicaban toda la zona hasta la playa de Torregorda. Entre la vegetación que encontramos, destacan el Ranúnculo acuático (Ranuncullus peltatus), Junco redondo (Juncus acutus), Castañuela (Scirpus maritimus), Taraje (Tamarix sp.), Hongo de Malta (Cynomorium coccineum).
 
Respecto a la fauna, podemos encontrar el Sapo de espuelas (Pelobates cultripes), Gallipato (Pleurodeles walt), Rana verde ibérica (Rana perezi), eslizón ibérico (Chalcides bedriagai), Eslizón tridáctilo (Chalcedes striatus), Culebra de herradura (Coluber hippocrepis), Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), Camaleón común (Chamaleo chamaleon), Abubilla (Upupa epops), Azulón (Anas Platyrhyncos) o Chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus).
 
 
Pocas zonas del litoral andaluz son tan idóneas para la obtención de sal como la Bahía de Cádiz, sus amplios ciclos de mares, abundantes horas de sol, el viento de levante y las escasas lluvias estivales, son factores que desde la prehistoria condicionaran la expansión de la industrias dedicadas a la obtención de sal.

El funcionamiento de una salina es simple, se toma agua de los caños que se almacena en el estero que es una laguna de almacenaje, luego se canaliza a través de compuertas hasta una serie de balsas, cada vez menos profundas (lucios, vueltas de periquillo y retenidas) donde el agua va evaporándose y aumentando por tanto, su concentración de sal y terminan en una última balsa, conocida como cristalizador que es donde termina de perder toda el agua dulce que la diluye. Todo este sistema de movimiento de aguas se realiza aprovechando la gravedad.
 
 A lo lejos ya vemos la casa salinera de Tres Amigos y el molino de mareas de río Arillo.
 
Al lado del molino encontramos la casa salinera de la salina Tres Amigos, siendo singular por que presenta un porche poco habitual en estas construcciones.
  
Su estado de conservación cada vez es más deplorable, cualquier día de estos se viene abajo.
 
El molino de mareas de Rio Arillo se encuentra incluído en el catálogo general del patrimonio histórico andaluz, y viendo su estado pues podemos sacar conclusión de lo que importa esto a las autoridades ¿competentes?. Los molinos de marea eran ingenios mecánicos que aprovechaban la fuerza motriz de las mareas para moler trigo. El movimiento del agua al subir y bajar las mareas, conseguía hacer girar las grandes piedras encargadas de la molienda. Este que vemos disponía de 12 piedras y fue uno de los más grandes de toda la Península Ibérica.
 
El molino se presenta como una alineación de arquerías y tajamares construidos a modo de puente que recibe el empuje del agua al flujo o reflujo de las mareas, siendo un claro exponente de la que fue la tecnología tradicional de aprovechamiento de los recursos naturales. Disponía de doce piedras que eran movidas por doce tolvas. En el centro y como dos ojos más grandes podemos ver los llamados "aliviaderos".
 
Como actividad paralela a la extracción de sal está el cultivo de peces. Desde antaño, el productor de sal pudo comprobar como en el estero, primera acumulación de agua procedente del mar abierto a través de los caños, se acumulaban infinidad de alevines de peces que favorecidos por la alta concentración de nutrientes (camarones, artemias, gusanos, la falta de depredadores) y la imposibilidad de escapar de allí, pues alcanzaban buenos tamaños siendo fácilmente recolectables y por la gran calidad de sus carnes pues lo hacían perfectos para el consumo humano, así que  como actividad paralela a la sal, nació el famoso "pescado de estero", que probablemente pongan el límite máximo de calidad que pueden alcanzar ciertas especies.
 
Las marismas son extensiones fangosas de escaso relieve originadas por el aporte contínuo de sedimentos fluviables y marinos que están recorridos por una sinuosa red de canales y caños y sometidas al régimen de inundaciones provocadas por las mareas.
 
 
Este medio tan particular, caracterizado por un alto contenido de nutrientes y de elevada salinidad ha provocado la colonización de un determinado número de especies vegetales altamente especializadas en poder desarrollarse en estos terrenos tan particulares. Estas especies vegetales podemos clasificarlas en cuatro grupos: las de la planicie intermareal y las de marisma baja, media y alta.
 
1.- Las de la "planicie intermareal", es una zona casi permanentemente inundada que queda descubierta en bajamares extremas. En ellas podemos ver la Lechugueta (Ulva lactuca) o la Broza (Zostera noltii). 
 
2.- Marisma Baja. La marisma baja es una zona que se inunda en las pleamares, allí encuentran su hábitat ideal la Espartina (Spartina maritima) o la Sapina (Sarcocornia perennis perennis) o ver un fino tapiz formado por algas verdes como el Pelillo (Enteromorpha linza).
 
3.- Marisma Media. Zona donde el terreno es más estable y disminuye la influencia de las mareas, está colonizada por Sapinas (Sarcocornia perennis alpina) que se caracteriza por sus tallos carnosos, articulados y horas reducidas a escamas para minimizar la pérdida de agua.
 
4.- Marisma Alta. Zona inundable solo en grandes pleamares, es una zona de alta salinidad y las plantas están adaptadas con mecanismos fisiológicos que les permiten excretar la sal y reduci la evaporación. Las especies dominantes son los Salados (Limoniastrum monopetalum). la Verdolaga marina (Halimione portulacoides) o el Almajo (Arthrocnemum macrostachyum).

Por el camino también podremos ver parte de las infraestructuras que permitían la canalización y retención de agua, como pueden ser compuertas en sus diferentes tamaños.

El Parque Natural de la Bahía de Cádiz tiene una especial importancia para las aves, su situación intermedia en las rutas migratorias hacen que sea un lugar predilecto para descanso en los largos trayectos desde la Europa del norte a África. En estas marismas hibernan unas 70 especies de aves acuáticas, entre las que destacan las limícolas por ser el grupo más representativo, entre ellas veremos Correlimos, Chorlitos, Chorlitejos, Agujas, andarríos o archibebes, por citar algunas de ellas.

Pero el grupo con mayor número de ejemplares es el de las gaviotas o charranes, tales como las gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus) , patiamarillas (Larus michahellis), sombrías (Larus fuscus) o piquirrojos (Sterna caspia).
 
Otro grupo interesante es el de las cigüeñas, garzas y espátulas, son especialmente abundantes la garza real (Ardea cinerea)  y las garcetas comunes (Egretta garzetta) .
 
Por no hablar de cada vez más numerosa colonia de flamencos (Phoenicopterus ruber) .

Por el camino también encontraremos varios observatorios ornitológicos, aunque haciendo honor a la verdad, dudo mucho que quién los construyó tuviese en cuenta los lugares más idóneos para la observación de aves.

La marea va subiendo y poco a poco toda la zona intermareal se va cubriendo de agua.

Estamos en el aparcamiento principal de este recorrido, un buen lugar para dejar el coche y para hacer nuestras primeras observaciones.


Desde el aparcamiento ya podríamos volver hacia el punto de salida pero vamos a alargar un poco más el recorrido caminando por la vereda que discurre la carretera de Camposoto y por donde antaño discurría la Vereda de Chiclana a Cádiz.


Caminamos por la zona conocida como Pozo de la Curia Romana, por la existencia de un antiguo pozo hoy día inaccesible por encontrarse en zona militar.


Nos topamos con la valla que perimetra todo el terreno militar y que nos impide seguir "marismeando", así que en este punto comenzamos el retorno.

Cruzamos la carretera y tomamos por una acera que nos llevará directamente al punto de salida.
 
 Podéis descargaros la ruta, clicando en la siguiente imagen:
 
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.