miércoles, 31 de julio de 2019

VALDELAGRANA-PLAYA DE LEVANTE-RIO SAN PEDRO-TORUÑOS (PUERTO SANTA MARIA) 29JUL2019

Los Toruños es una pequeña lengua de tierra formada por los sedimentos aportados por el río Guadalete, San Pedro y la acción marina, cuyos elementos paisajísticos principales lo constituyen las marismas (unas de las mejores conservadas de la Bahía) y los arenales costeros y playas.

El Parque Metropolitano Marisma de Los Toruños se encuadra en un espacio biofísico dominado por la desembocadura del río San Pedro y los terrenos a ella asociados en forma de flecha litoral, marisma, cordón dunar y pinar, que se encuentran íntima e indisolublemente unidos en su origen y evolución.

Con la ruta de hoy pretendemos dar una vuelta completa al parque, recorriendo parte de la playa de Valdelagrana, la Playa de Levante completa, llegar al Río de San Pedro que pone límite a esta lengua de tierra y regresar por la pista central del parque.

Dejamos el coche en: 36º34.401'N - 6º12.994'W.
Distancia: 14,73 kilómetros.
Tiempo: 3 horas 37 minutos.
Dificultad: Fácil.

Podéis descargaros el track, clicando en la siguiente imagen:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/valdelagrana-playa-levante-rio-san-pedro-torunos-puerto-de-santa-maria-29jul2019-39330801

Dejamos el coche en los aparcamientos existentes en las proximidades de la Casa de los Toruños.

Nuestra intención es perimetrar lo máximo posible, así que nos dirigiremos por dentro de la urbanización de Valdelagrana hasta el punto de playa que tenemos más cercano. Así que pillamos la Avenida del Mar y vamos en busca de un parque existente en la Calle del Litoral.

Hoy será un día dónde el arbolado y la sombra brillen por su ausencia, así que hay que aprovechar la poca que tengamos.

Tras cruzar el Paseo Marítimo accedemos a la Playa de Valdelagrana. Este paseo marítimo tiene una longitud de kilómetro y medio, por lo que si nos apetece, podemos incluirlo en el recorrido. WP ACCESO PLAYA.

Esta playa tiene una longitud de unos dos kilómetros y está enclavada entre la desembocadura del río Guadalete y la Playa de Levante que le da continuación. Genéticamente es una playa de cordón y concha.

Esta bonita, segura y concurrida playa dispone de todos los servicios necesarios, tales como: botiquín, ambulancia, embarcaciones de socorrismo, torretas de vigilancia, servicio higiénico-sanitarios, duchas y megafonía.

Rápidamente hemos llegado a la Playa de Levante, una impresionante playa que con la bajamar nos permite disfrutar de sus cien metros de anchura. Esta playa también es conocida como Playa de los Toruños.

Es una playa virgen con una longitud de algo más de cuatro kilómetros y finaliza en la Punta de los Saboneses, donde el río de San Pedro le pone fin.

A lo largo de la playa de Levante podemos encontrar bivalvos como navajas, coquinas, almejas, etc. , crustáceos como el cangrejo violinista y poliquetos como la miñoca, todos ricos manjares para la avifauna que utiliza el parque durante la invernada o en los pasos migratorios.

Una mirada atrás nos permite ver la Urbanización de Valdelagrana, que en estas épocas de verano se convierte en un hervidero de gente.

A nuestro frente vemos Cádiz, pudiéndose distinguir  lugares tan emblemáticos como la Torre de Comunicaciones, conocida como "Pirulí", la Catedral , la Punta de San Felipe y el Baluarte de la Candelaria.

Un poco más a la izquierda vemos las instalaciones de los Astilleros y el Puente de la Constitución.

La Playa de Levante sorprende por su anchura, son cien metros los que separan la orilla en bajamar con el cordón dunar. Este cordón dunar recorre la playa siendo interrumpido únicamente por los caños mareales que conectan el río San Pedro con el mar.

Este sistema de dunas embrionarias se localiza en la parte alta de la playa, con especies vegetales como el barrón, el cuernecillo de mar o la azucena marítima. Durante la primavera, las dunas se convierten en el escenario privilegiado de los cortejos, juegos y acrobacias que realizan dos de las especies más emblemáticas que nidifican y crían a sus polluelos en el parque metropolitano: el chorlitejo patinegro y el charrancito.

A lo lejos vemos el primero de los tres miradores/observatorios de aves del recorrido. WP MIRADOR 1.

Nos deleitamos con las vistas y sobre todo con la agradable sombra y fresco del lugar, que a esta hora del día bien que se agradece. Es conocido como Mirador del Coto de los Saboneses.

A nuestras espaldas vemos Puerto Real, el campus universitario y el Pinar de la Algaida (visitado en octubre de 2014). 

A nuestra izquierda, al fondo Valdelagrana, las marismas y el cordón dunar, ciertas zonas están acotadas y no se pueden pisar, son zonas de anidamiento de aves.

Descansados un poco, salimos del mirador y volvemos a la orilla. La marea está subiendo y no nos podemos despistar si queremos continuar por la "arena mojada".

Desde hace rato se hizo la paz en la playa, el bullicio de los paseantes matinales en las proximidades de la Playa de Valdelagrana cesa, hasta aquí no llega casi nadie.

A nuestra izquierda aparece un segundo mirador que dejaremos para más tarde. Es el mirador de la Punta de los Saboneses.

Hemos llegado al lugar donde el río de San Pedro desemboca en la mar, la Punta de los Saboneses. Las aguas cristalinas y la ausencia total de olas animan al baño.

Enfrente una pequeña playita que desde niño conocemos como la Playa de los Conejos, aunque desconozco su verdadero nombre caso de que lo tenga.

El río de San Pedro es un paleocauce del río Guadalete, separado de este por la mano del hombre y convertido en brazo de mar, desemboca en el Caño de la Tapa cuyas salinas visitamos en diciembre de 2017, y supone una frontera natural entre los términos municipales deJerez y Puerto Real y tras un pequeño recorrido, vuelve a marcar los límites entre Puerto Real y El Puerto de Santa María, llegando hasta su desembocadura en la Bahía de Cádiz. 
Enfrente tenemos la Barriada Río San Pedro que desde aquí presenta un idílico aspecto.

Este río tiene un recorrido de unos 25 km y la mayor parte de su cauce está bajo los efectos de las mareas, por eso la conveniencia de pasar este tramo con la marea vacía. La totalidad de los terrenos por los que discurre son de origen cuaternario. El Río San Pedro es navegable para embarcaciones de pequeño calado y de pesca.  

 Justo enfrente vemos las instalaciones del Club Náutico Río San Pedro.

Vemos pequeñas embarcaciones  fondeadas en muertos a lo largo de dicha barriada. En su origen este río recibe aguas, principalmente, del Arroyo del Salado, que a su vez recibe aguas del Arroyo Sangría de la Laguna que proviene del Embalse de los Barrancos Altos y otros más pequeños como son los arroyos de: La Zarza, Los Comuneros, Las Castellanas o La Matancilla.

Un caño nos corta el paso y nos pone rumbo de vuelta al punto de salida. Sorprende el "empedrado" de conchas de almejas perfectamente alisadas. Aquí la denominación de playa de "cordón y concha", alcanza su máxima expresión.

Seguimos bordeando el caño en busca de un lugar de paso. WP CAÑO.

Salimos de la arena playera y nos introducimos de lleno en el biotopo de marisma. El sistema de caños mareales funciona también como zona de alevinaje para muchas especies piscícolas. La planicie marismeña se encuentra tapizada por especies como el salado, la verdolaga o la salicornia, distribuidas según su mayor o menor grado de adaptación a los periodos de encharcamiento y salinidad.

Continuamos bordeando el caño aunque a lo lejos ya se atisban posibilidades de paso. Con marea alta el paso se complicaría, siempre y cuándo no queramos mojarnos o llenarnos de fango.

Al objeto de no volver a repetir un tramo de playa nos aventuramos por esta zona inundable de vegetación baja, con grandes mareas o épocas de lluvia esta zona debería estar embarrada, así que hay que tenerlo en cuenta. Sabemos aunque aún no la vemos que en unos trescientos metros está la pasarela que nos llevará al segundo mirador del día.

Otra pequeña hilada de agua nos obliga a buscar un paso "seco".

 Llegados a la pasarela todo se ve mucho más simple, a nuestra izquierda el segundo mirador.

Y a nuestra derecha, el tercer mirador, esta vez en forma de torre con escaleras que nos permitirá unas vistas más elevadas de todo el entorno. Aquí confluyen las pasarelas que provienen de los otros dos miradores.

 Hacia el suroeste vemos la pasarela que nos llevaría a la Playa de Levante.

Al sur, la Punta de los Saboneses y en línea de horizonte, Cádiz.

Al sureste tenemos el Pinar de la Algaida y el Campus Universitario de Puerto Real, dónde destaca la cúpula del Centro Andaluz Superior de Estudios Marinos (CASEM).
Es el único campus del sistema universitario español donde pueden cursarse todas las titulaciones universitarias de grado y posgrado relacionadas con los estudios del mar. Aquí se ubican las especialidades científico-tecnológicas relacionadas con los estudios marino-marítimos, así como las titulaciones en ciencias.

Y al noreste vemos la rectilínea, seca y despoblada pista por la que cruzaremos todo el parque de Los Toruños y que nos llevará al punto de salida.
Este accidente geológico conocido como "flecha litoral", se ha formado a lo largo de miles de años en que se fueron depositando arenas y fangos por parte de los ríos Guadalete y San Pedro como antiguo brazo de primero y del mar.
La de los Toruños es una de las pocas marismas naturales que quedan en la Bahía de Cádiz, junto a las del Trocadero y Santi Petri.

A lo largo de la pista encontraremos diferentes postes SOS para casos de necesidad. WP SOS.

Justo a nuestro frente encontraremos un gran caño, se trata del Caño del Caserón. Este es un sitio de predilección para los centenares de miles de aves que migran por la costa atlántica y que nidifican en el norte de Europa.

Nuestro clima suave mediterráneo y la abundante comida provoca que este entorno sea el elegido por decenas de miles de aves acuáticas para pasar el invierno. Entre las especies más numerosas podemos citar al Silbón europeo, el Somormujo, Serretas, Avocetas, Archibebes, Correlimos, siendo las de mayor tamaño las Cigüeñas negras y el excelso Flamenco rosa.


Un puente nos permite atravesarlo con la máxima comodidad.  WP PUENTE CASERÓN.

La marisma constituye un hábitat de alto valor ornitológico, tanto para la cría como para la migración e invernada de un gran número de especies de aves. La abundancia de invertebrados que se encuentran presentes en los caños hace posible que observemos especies limícolas como archibebes, chorlitejos, zarapitos y vuelvepiedras.

Algo más adelante encontraremos otra pasarela que nos llevará al puente que cruza el río de San Pedro, nos desviaremos para acercarnos a él. WP DESVIO PUENTE.

Una de las características del parque es la perfecta armonía entre el ecosistema y el mobiliario. La “joya de la corona” es un puente de madera Premio Nacional de Arquitectura y que nos permitirá cruzar a la otra orilla del río. WP PUENTE.

Desde el puente tendremos unas vistas privilegiadas de este tramo del río y del embarcadero que en unos momentos, también visitaremos, tiene sombra y es algo que no podemos despreciar, siendo un lugar ideal para un refrigerio.

Desde el embarcadero podemos ver la elegante línea del puente. WP EMBARCADERO.

Retornados a la pista, algunos centenares de metros más adelante, otro pequeño puente nos permite cruzar el Caño del Bote.

El Caño del Bote conjunto con el del Caserón, son los dos caños más importantes que permiten el drenado de las marismas y disponen de múltiples pequeños ramales que se disponen en todas las direcciones, al igual que nuestro sistema venoso.

En este parque también encontremos bancos y mesas de picnic, y para los amantes de la actividad física existen dos circuitos deportivos con aparatos de gimnasia en madera. En la marisma de Los Toruños encontramos un núcleo de pino carrasco singular por ser el único grupo de esta especie presente en el Parque. Debido a la cercanía a la marisma, como parte del matorral acompañante podemos ver, además de lentiscos y esparragueras, algunos salados. Conforme nos acercamos a zonas con mayor influencia de la marisma, pero lejos aún de ella, empezamos a caminar entre sabinares. WP ÁREA DE EJERCICIOS.

Casi al final del recorrido encontraremos un segundo embarcadero y a su frente la antigua Salina de los Desamparados (visitada en octubre de 2014).

Una última pasarela de madera nos lleva directamente a la Casa de los Toruños.

La Casa de los Toruños es el centro de recepción de visitantes, uno de los principales accesos al parque, ofrece toda la información necesaria para conocer los recursos del parque metropolitano y la oferta de actividades que se realizan a lo largo del año, dispone de una sala de interpretación llamada Galería del Territorio, punto de información, punto de alquiler de bicicletas y otros servicios como biblioteca y restaurante. Así que si queréis algún tipo de información adicional, este es el lugar adecuado.


Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.