lunes, 16 de octubre de 2017

CARRIZAL-PUNTA DE GRACIA-PUNTA CAMARINAL-DUNA DE BOLONIA (14 OCT 2017) (TARIFA)

Sendero circular que saliendo del carril del Carrizal nos llevará al Faro de Camarinal situado en la Punta de Gracia, para continuar costeando hasta la Punta de Camarinal, volviendo al punto de salida a través de la Duna y pinares de Bolonia. 
Magnífico paseo por el Parque Natural del Estrecho, dónde además de las canteras romanas que sirvieron de suministro para la construcción de Baelo Claudia, podremos disfrutar de los acantilados rocosos de la zona, la visita a una torre vigía del tiempo de los piratas, playas vírgenes, de la Duna de Bolonia, declarada Monumento Natural en 2011, y terminar con un refrescante baño en las aguas de la Cala del Tesorillo. Todo ello. rodeados de un biotopo arenoso dónde vive una extensa avifauna entre las que destancan: camaleones, rapaces, aves marinas, pinos, lentiscos, jaras y juníperos (phoenicae y oxicedrus), este último en la lista de especies en peligro pero realmente abundante en todo nuestro litoral gaditano.


Distancia: 8,88 kilómetros.
Tiempo: 4 horas 30 minutos.
Dificultad: Moderada baja.
Dejamos el coche en: 36º5.756'N - 5º47.755'W

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=20311946

Dejamos el coche en una bolsa de aparcamiento existente a menos de un kilómetro del diseminado de El Carrizal.

En este trayecto llevaremos el sol, caso de haberlo, casi siempre de cara, caminaremos hacia el SE y E, por lo que la estrella rey será nuestra fiel amiga, afortunadamente hoy está un poco nublado, así que aprovechamos este momento pera disfrutar del punto más alto de nuestro recorrido, aunque la bruma nos quitará cualquier atisbo de nitidez del otro lado del Estrecho.

Entre el mar azul y el mar verde vemos unas edificaciones, se trata del destacamento de Punta Camarinal, unas baterías de costa hoy en desuso y que han sido sustituidas por material más moderno y versátil.
Esta punta recibe su nombre por la planta conocida como camarina o camariña (Corema album) , una planta endémica de la costa atlántica andaluza y que abundan en dunas y arenales marítimos, y esta punta representa el límite sur de su distribución peninsular.

A la izquierda de la carretera y justo dónde hemos aparcado se abre una pista de arena, es el carril que nos llevará al Faro de Camarinal. Si continuásemos por el camino asfaltado nos estaríamos acercando a la Silla del Papa en la Siera de la Plata (visitada en octubre de 2013), otro senderón totalmente recomendable.

Irremediablemente la vista nos llevará al mar, siempre al mar. Por allí enfrente, Tánger y el Cabo Espartel.

Desde esta curva ya podemos ver la luminaria del Faro de Camarinal, a nuestra derecha encontraremos mil cabras, se trata del Rancho del Cañuelo.

Otra vista de "fondo de pantalla" que no me resisto fotografíar, en línea de horizonte el mítico Jbel Musa (Fon. Yabal Musa), un promontorio de 839 metros de altura, situado en el norte de Marruecos, y considerado como una de las Columnas de Hércules (existen divergencias en este sentido), siendo la otra el Peñón de Gibraltar. Su apodo "Mujer Muerta" se debe a que desde Ceuta, su silueta se asemeja a la de una mujer tumbada.

El faro está instalado en una antigua torre vigía, la Torre del Cabo de Gracia, construida en el siglo XVI por encargo del Rey Felipe II. En 1990 se convirtió en faro.


En sus cercanías existe un mirador desde el que podremos ver toda la costa norteafricana, si el tiempo lo permite.

Hacia el SE podemos ver Punta Camarinal, otra de las etapas volantes del día. En rojo la vereda que pronto pasaremos. Y bajo ella, la Playa del Cañuelo que delimita uno de los bordes del Parque Natural del Estrecho.

Metiendo un poco de zoom llegamos a ver, la más cercana Punta de la Morena que cierra la Ensenada de Bolonia, Tarifa, la Isla de las Palomas y el ya mencionado Monte Musa.

La Torre de Gracia fue construida hace más de 500 años con fines defensivos al uso de la época, o sea, su utilidad se basaba en la rápida transmisión de señales visuales y/o acústicas con sus torres vecinas, que servían de alerta temprana ante las incursiones turcoberberiscas, que por entonces, asolaban la costa.
En estado de semi ruina, su uso como faro le servió para la reconstrucción de su estructura y gracias ello, presenta un estado mucho mejor que otras torres hermanas. Las zonas metálicas (luminaria y escalera de caracol) fueron instaladas por su adecuación como faro y no pertenecen al diseño original.

Hacia el N nos encontramos la conocida como Playa de los Alemanes y la urbanización de Atlanterra que acaba en el Cabo de Plata. Tras el cabo y agudizando la vista, podemos ver Barbate y a su izquierda los acantilados de la Playa de la Hierbabuena que acaban en la Punta del Tajo.


Desde el miso faro encontramos unas pasarelas de madera, con escalones algunos tramos que nos permitirán llegar hasta la mismísima Punta de Gracia, existe también un búnker. WP BUNK.

Esta escalera/pasarela nos llevará hasta otra edificación abandonada. WP EDIFI.


 Finalizando en otro mirador, esta vez de mampostería que pone fin a nuestro avance hacia el mar.

Desde aquí podemos ver las tres edificaciones que encontramos en la zona.

Y como es habitual el chico "Plus Ultra", y su obsesión por salirse de las sendas marcadas, poniendo el suplemento a la visita.

Sabemos que por aquí andan los restos de otra antigua torre y nos salimos de la pasarela en un intento infructuoso de buscarla, pero lo único que obtenemos es una nueva perspectiva de nuestro próximo destino. Al fondo la Loma de San Bartolomé (visitada en marzo de 2015). WP VISTAS49.

Aprovecho la foto anterior para comentar lo que a la postre, sería la única dificultad encontrada en el trayecto. En esta zona del Estrecho existen dos destacamentos militares, dependientes del Regimiento de Artillería de Costa nº 4 con sede en el acuartelamiento de Camposoto en San Fernando, uno de ellos está en Punta Camarinal y el otro en El Bujeo.

Por evidentes motivos de seguridad, todo este destacamento está perimetrado por vallas y/o alambres de espinos y que BAJO NINGÚN PRETEXTO deberemos atravesar. Afortunadamente toda la alambrada que discurre paralela al agua está retranqueada de forma suficiente, dejando un pasillo entre ella y la línea de costa que permite su paso a pie, sin tener que pisar en ningún momento terreno protegido.

Existen dos líneas de alambrada (separadas entre sí unos 500 metros) cuyas esquinas y tal vez, por exceso de celo ha sido llevada hasta su punto máximo del acantilado, no dejando ningún paso posible por la zona más alta y cómoda, esto nos llevará  a que para poder continuar nuestro sendero nos tengamos que bajar a la playa y recorrer algo menos de 100 metros por todas las rocas sueltas existentes en el lugar en este lugar conflictivo.

La primera alambrada la encontraremos poco después de la flecha roja, por lo que para evitar entrar en zona militar, bajaremos a la playa y deberemos rodear la punta por allí, son pocos metros y dependiendo del estado de la marea, será más o menos difícil pasar, aconsejo que siempre pasemos por lugares dónde no cubre el agua normalmente, es más lento pero mucho más seguro y evitaremos algún lamentable resbalón.

Insisto en que bajo ningún pretexto podemos invadir el espacio militar acotado, aunque para ello el paso alternativo sea menos seguro para nosotros. El arco rojo señala el pequeño pero dificultoso tramo, dificultoso al menos para los que no estén acostumbrados a mariscar por las rocas. 😂

Hecho el inciso, seguimos la ruta. Nos dirigimos a la Playa del Cañuelo. Se trata de una de los joyas de la corona, una playa virgen en una zona que se destaca por la masificación veraniega, en medio de las playas de Atlanterra y Bolonia. No se puede llegar en coche y su acceso es difícil y debe hacerse a pie, pero sus arenas limpias y cristalinas aguas en un entorno radicalmente salvaje, hace que merezca la penael esfuerzo. Afortunadamente el visitante veraniego prefiere lugares más cómodos y pocos son los que llegan hasta aquí. Si quieres una playa tranquila, este es el sitio. Marca uno de los límites del parque natural.

 Y como no podía ser de otra forma, la cabra tira al risco.

Decía que el acceso no era fácil, al menos para ir cargado con sombrilla, nevera y chancletas. Pero con mochila y botas la cosa es diferente.

En ella encontramos un nuevo búnker. WP BUNK1.

Son sólo 900 metros de playa pero la soledad la hace inmensa, ya lejos queda el faro.

Hemos llegado al lugar marcado en la foto anterior con la flecha roja, pillados el camino de la derecha, el otro nos lleva directamente a uno de los accesos al destacamento militar.

Y la primera alambrada que corta la vereda. Tenemos que desviarnos a la derecha para evitar colarnos en el recinto. WP ALAMB-DESVIO HACIA LAS ROCAS.

Y justo al lado vemos una especie de corredor con bastantes pisadas, por aquí bajamos. Del paso entre las rocas no tengo fotos, no quise quitar la vista del suelo. Una vez rodeada la punta nos incorporamos de nuevo a una senda abierta. Son unos escasos 80 metros pero tienen su puntito.

Llegamos a la segunda alambrada y valla, procedemos de igual forma, seguimos el camino que discurre paralela a ella y bajamos hacia la playa, esta vez es mucho más fácil, y no existe peligro alguno al clásico de andar por zonas pedregosas. WP ALAMB2-DESVIO HACIA LAS ROCAS.

Aprovechamos para mirar atrás y ver el espectacular acantilado. WP VISTAS69.

La continuación de la alambrada sigue por la parte alta de nuestra derecha. Los restos de unas pateras no hablan de la vida y la muerte y el sacrificio por buscar algo mejor en un país diferente.


La zona del Estrecho ha sido la primera línea de defensa que tuvo Europa frente a las incursiones históricas y en tiempos menos lejanos la situación fue igual, unos dejaron torres vigías y de otros tiempos quedaron los búnkeres. WP BUNK72.

Desde hace rato llevamos la alambrada a nuestra izquierda, bueno decir alambrada es retórica pura, apenas se ven alambres y muchos de los postes están caídos, pero bueno, nos imaginamos la concertina de una prisión y aunque a veces la vereda se acerca mucho, nunca debemos traspasar esa línea fícticia que imaginamos.

La piedra es más cómoda para andar que la arena, pero no queda otra.

El camino se aleja de la incómoda orilla, y el suelo se endurece, cosa que se agradece. Una paradita nos ayuda a ver como nos acercamos a Bolonia, el diseminado del Lentiscal, San Bartomé y casi oculta, la Sierra de Fates, entre ellos y oculto por el "Bartolo", la Sierra de Enmedio.

Estamos llegando a la zona de canteras, encontraremos varias pero esta de la imagen es la más grande, se trata de la Cantera de Cala Galera, paredes perfectamente lisas y cortes en 90 grados nos hablan de lo que podía hacer el ser humano con sólo un cincel, un martillo y una cuña, bueno supongo que algún que otro latigazo también ayudaría.
Señalado los postes por dónde discurre o debía discurrir parte del alambrado perimetral.

Justo a nuestro lados, vemos restos del sistema de extracción de los sillares. WP SILLARES.

Otra zona de extracción. WP CANTE83.


Pretendíamos seguir por aquí pero el paso es muy incómodo y tenemos un fácil camino a nuestra izquierda, aunque para eso debemos abandonar la proximidad del mar. 

Damos la vuelta y esto nos permite una nueva visual de la imponente cantera. De aquí salieron las piedras con las que se construyó, entre otras, la ciudad romana de Baelo Claudia.

Y en un rincón, los restos de un refugio. No es la primera vez que por esta zona hemos visto como alguna que otra covacha está siendo habitada por algún  ermitaño, digo bohemio por ser políticamente correcto, incluso quedan algún resto de vela. WP REFUG.

Como dije antes, dejamos la orilla y nos elevamos un poco.

Los restos de alambrada hace rato desaparecieron y llegamos a la otra parte incómoda del recorrido, existe un camino a media altura pero con algunos pasos en los que hay que tener mucho cuidado, nosotros, prudentes dónde los haya preferimos no acercarnos demasiado al acantilado, el problema es que por aquí existen infinidad de pasos y no todos nos llevan en el sentido adecuado, y nos vemos obligados a dar alguna que otra vuelta hasta encontrar una ruta adecuada. El monte bajo lo oculta todo y no vemos el camino hasta que no estamos prácticamente encima. Por aquí el llevar un buen track es toda una garantía de no andar en balde.

La herriza ralentizó nuestro paso pero hemos superado la parte conflictiva así que ahora sí que nos podemos ir hacia abajo en busca de un camino abierto que nos lleve al lugar indicado por la flecha, pero ¿como bajamos? WP VISTA90.

Retrocedemos unos metros y vemos el lugar adecuado, unas piedras escalonadas nos permiten salvar el paso. Esta pared es mucho más baja lo que aparenta, el lugar central tendrá unos dos metros de altura. WP BAJADA2.

Esto ya es coser y cantar, la Ensenada de Bolonia se presume cercana.

Esta zona es conocida como Lanchón, aunque en la cartografía figura como Lancón, suele pasar y no sé cual es la denominación correcta. He buscado "lancón" en el diccionario y no sale nada, en cambio encontré una referencia a la Playa del Lancón en Carboneras (Almería) y se trata también de una playa entre acantilados, no sé si habrá relación entre lancón y acantilado. Otro búnker. WP BUNK92.

Llegamos a pie de duna, OJO, no hay que subirla, sino atravesarla en diagonal, buscamos un camino que se abre paso entre los pinos. Por encima de la duna vemos el macizo rocoso dónde su ubica la Cueva del Moro.

La historia de esta cueva ya la relaté someramente en la entrada del sendero que hicimos a la Silla del Papa en octubre de 2013. Aquí una imagen de aquel día de la cueva, horadada en las areniscas típicas de la Sierra de la Plata, sierra que por otra parte contiene los puntos más altos del Parque Natural del Estrecho. Es difícil de creer que a pesar de su ubicación y difícil acceso, esta cueva fuera víctima de las cafradas de unos incivilizados.

La Duna de Bolonia fue declarada Monumento Natural en 2011 y tiene unas dimensiones de 30 metros de altura, se adentra en la tierra más de 200 metros y tiene una anchura de 500 metros. Fuente: Wikipedia.

Una vez llegado a los pinos, el camino se hace muy cómodo y vamos a la sombra y ya pensando en el baño y el superbocata que esta vez esperó a finalizar el sendero, pero nos encontramos una sorpresa inesperada, recuerdo que antaño por las casas del Carrizal había un paso que nos permitía acceder a la carretera CA-8202 por la que haríamos el último kilómetro, pero para sorpresa nuestra, han colocado nuevas alambradas y cerrado el pasillo del que hablo, a estas alturas no nos apetece demorar la llegada al coche, así que inspeccionando el lugar encontramos un paso abierto entre los espinos y por allí y con mucho cuidado, salimos a la carretera. Al final no pudimos evitar colarnos por una alambrada pero el hambre era mucha.

Para terminar, un vuelo a vista de pájaro de la ruta.
 
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

3 comentarios:

  1. Con la marea alta el tramo de la vallas militares puede ser muy difícil de hacer, lo digo por propia experiencia

    ResponderEliminar
  2. ¿Cómo puede uno saber si ese día estará la marea alta para no fastidiar la excursión?

    ResponderEliminar
  3. Mirando la previsión de mareas en cualquier sitio de la web. Si sabes a qué hora es la bajamar, será fácil hacer coincidir el paso por allí, dispones de dos horas antes y dos horas después de la marea baja. De cualquier forma, como ya digo, es sólo un lugar dónde puede fastidiar el no estar con marea vacía.

    ResponderEliminar

Gracias por tu visita.