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jueves, 21 de octubre de 2021

VISITA A LA CIUDAD ROMANA DE ITÁLICA Y TEATRO ROMANO (SANTIPONCE-SEVILLA) (15 OCT 2021)

Itálica es una antigua ciudad romana situada al norte de la localidad de Santiponce, a 7 km de Sevilla. Tras esta visita nos desplazaremos para ver el Teatro Romano sito en una parcela relativamente cerca del yacimiento pero fuera de las instalaciones del complejo.
 
Los orígenes de Itálica se remontan al año 206 a.C., cuando el general Publio Cornelio Escipión, en el contexto de la segunda Guerra Púnica, derrotó a los cartagineses en la Batalla de Ilipa y estableció un destacamento de legionarios en el Cerro de San Antonio, lugar donde ya existía una población turdetana desde el siglo IV a.C. Si bien al principio ambas comunidades convivieron en este espacio próximo al Guadalquivir, pronto el elemento romano impuso sus modos sociales y políticos. En la segunda mitad del siglo I a.C. la ciudad adquiere el estatuto municipal y, pasado el tiempo, durante el gobierno del emperador Adriano (117-138 d.C.), el de colonia, con lo que se equipara administrativamente a la metrópoli. 
 
Fue cuna de los emperadores Trajano y Adriano, y punto de origen de buena parte de los senadores de la época. Actualmente, el yacimiento es denominado "Conjunto Arqueológico de Itálica" y muestra al visitante un espléndido anfiteatro romano y la posibilidad de pasear por el trazado de lo que fueron sus calles, así como de conocer las casas, edificios públicos, objetos de arte y utensilios de la vida cotidiana utilizados por sus habitantes. Aún así, el 50% del yacimiento sigue sin excavar así que no sabemos que otros secretos oculta.
 
Lo que os muestro en el blog es solo una parte de este magnífico Complejo Arqueológico.
 
Dejamos el coche en: 37°26.367'N -  6°02.429'W
Distancia: 5,8 kilómetros.
Tiempo en movimiento: 1 hora 41 minutos.
Dificultad: Fácil. 
 
Dejamos el coche en un aparcamiento en el centro de Santiponce. Desde la propia entrada al yacimiento existen numerosas plazas de aparcamiento pero como nuestra intención es visitar posteriormente el Teatro Romano pues este lugar nos viene ideal para la ruta programada.

SALA DE AUDIOVISUALES
Tras pasar el control de entrada lo primero que encontramos es una pequeña sala donde proyectan un video explicativo de lo que veremos y que nos dará una idea de como pudo ser esta ciudad en su máximo de esplendor.
 
 En ella también se exponen algunas reproducciones de esculturas conocidas, tales como una del emperador Trajano, Adriano o de la diosa Venus.
 
 

ANFITEATRO
Tras zamparnos el audivisual vamos directamente al Anfiteatro, sin dudas lo más impactante de todo el yacimiento. En el centro de la arena podemos ver la Fossa Bestiaria, espacio que albergaba la tramoya por la que salían a la arena las bestias y los gladiadores que participaban en el espectáculos de cacería o combate.
 
Parece ser que su construcción se debe al emperador Adriano. El anfiteatro de Itálica se encuentra al norte de la ciudad aprovechando la vaguada natural que existía. Se le supone una capacidad de unas 25000 espectadores Y su estructura de hormigón fue completada con sillares y placas de mármol. El anfiteatro se utilizaba para los llamados espectáculos "de sangre": combates entre gladiadores, escenificaciones "a muerte" de episodios bélicos históricos, cacerías y enfrentamientos entre animales diferentes.
 
 El acceso principal era la puerta Triumphalis (de los vencedores), que forma eje con la puerta Libitinaria (de los muertos y vencidos).

En el suelo del pasillo de acceso a la puerta Triumphalis podemos ver placas votivas reproduciendo plantas de pies, ofrecidas a la diosa Cibeles, cuyo santuario se encuentra en la estancia de la derecha.
 
MURALLAS, CLOACAS Y TRAZADO URBANO
Las murallas de Itálica llegaron a alcanzar una superficie de más de 50 hectáreas y fueron construidas en diferentes fases. La que vemos aquí está fechada en la época del emperador Adriano y tuvo una función más simbólica que defensiva. Su trazado está marcado actualmente con una línea de cipresas. El grosor de la muralla era de 1,5 metros y se erigía con un revestimiento de sillares sobre núcleo de hormigón. Cada 20 metros se levantaba una torre de planta cuadrada de 5 metros de anchura.
 
 
Todas las calles disponían de aceras porticadas y mantenían unas dimensiones inusuales para las ciudades romanas del entorno, alcanzando en algunos lugares los 16 metros de anchura.
 
Para abastecer de agua a la población se construyó un acueducto desde las fuentes del rio Guadiamar, aunque fue en época Adrianea cuando se implantó una nueva red de abastecimiento proveniente de unos manantiales próximos a Tejada (Huelva). El agua se canalizaba principalmente hacia las fuentes públicas y las termas a través de un sistema de tuberías de plomo, siendo la función principal de las cloacas evacuar las aguas sobrantes y los excedentes de consumo fuera del perímetro urbano.
 
En este tramo también podemos ver el edificio de La Exedra, uno de los de mayor superficie de Itálica. Tanto por su tamaño como por la presencia de determinados ámbitos como la palestra, exedra o letrinas colectivas, se piensa que podría tratarse de un edificio de uso multitudinario o sede de alguna asociación. 
Su distribución interna consta de un vestíbulo a través del que se accedía al patio de distribución del edificio o peristilo, de planta rectangular y presidido por una fuente de líneas curvas y alargada.
La exedra era su estancia más relevante, cubierta de una bóveda de gran altura, se encontraba destinada a reuniones y banquetes. Este edificio cuanta también con un área termal, letrina y una gran palestra para la práctica deportiva de ejercicio físico.

 
En esta dependencia se conservan los restos de una letrina colectiva, vemos un banco corrido adosado a un muro, construido en piedra con orificios para su uso como retrete que discurre sobre una canalización de agua corriente para evacuación de resíduos.
 
Decora esta estancia un pavimento de mosaico con escenas cómicas de pigmeos luchando con grullas.

CAÑADA HONDA
Es uno de los puntos más altos de la ciudad, siendo visible el emplazamiento que ocuparía la antigua Itálica o vetus urbs, actualmente oculta bajo la ciudad de Santiponce. Cañada Honda habría sido una de las vías de mayor tránsito de la ciudad pudiéndose observar desde ella la construcción de mayor importancia de Itálica, el Traianeum, situado a la derecha.

LAS DOMUS
En el gran esplendor que gozaba Itálica en la época de Adriano, se construyeron en la ciudad nueva grandes casas que pertenecían a las familias más importantes y ricas de la zona. Estas casas respetaban la estructura tradicional de las casas romanas, con sus patios interiores.
Aquí veremos algunos restos de varias de estas viviendas. 
 
CASA DE CAÑADA HONDA.- Ubicada en una zona privilegiada ya se que se asienta en una calle que desemboca directamente al Traianeum. Su esquema constructivo es el habitual en las viviendas de Itálica organizada interiormente en torno al peristilo central.
 
CASA DE HYLAS.- Recibe su nombre por el motivo central que decora uno de sus mosaicos más destacados, hoy conservado en el Museo de Sevilla. Su representación principal se basa en una temática helenística procedente de los versos de Apolonio de Rodas, acerca de la expedición de los Argonautas en busca del "Vellocino de oro" y en la que Hylas queda atrapado por unas ninfas al recoger agua de un manantial sin que su compañero, Hércules, pueda hacer nada por él.
 
 Parte central del mosaico y que se conserva en el Museo Arqueológico de Sevilla.

CASA DEL PATIO RODIO.- Tiene la particularidad de que sus galerías se encuentran a distinta altura de ahí la interpretación como "Patio Rodio", la edificación presentan diferentes Tabernae con acceso directo a la calle., así como un patio pequeño, estancias decoradas con mosaicos y dependencias de uso privado. Sus pavimentos y paredes estaban decorados con mármoles de distinto origen y una serie de piletas que podrían haber sido usadas en algún tipo de factoría.

CASA DE LOS PÁJAROS.- Se construye en tiempos de Adriano. Era una de las mansiones destinadas exclusivamente a los notables de Itálica con una ubicación privilegiada, disponían de gran calidad en la construcción y lujo de sus acabados. Presenta una cisterna en el subsuelo del peristilo, donde se almacenaba el agua pluvial. Una serie de salas y distribuidores, alrededor del peristilo, facilitaban las tareas diarias del señor de la casa. Una de ellas está pavimentada con el mosaico que da nombre al inmueble y al que también le falta su parte central, en el mosaico se representan 33 especies diferentes de pájaros

EDIFICIO DE NEPTUNO.- Contaba con sus propias termas, además de varios e importantes mosaicos, principalmente el de Neptuno, rodeado de criaturas marinas. Estuvo en uso a partir de la época de Adriano y hasta los momentos en que se inició el abandono de esta zona de la ciudad. Ocupa una manzana de 6.000 metros cuadrados de superficie. Le viene el nombre de uno de sus mosaicos en las que el dios del mar Neptuno aparece sobre un carro tirado por caballos de mar y rodeado de figuras mitológicas marinas.

En esta casa se encuentran algunos de los mosaicos mejor conservados de Itálica. Destacan el mosaico de Teseo y el laberinto, en cuyo centro, también perdido, se representaba al héroe ateniense rodeado por el trazado del laberinto del Minotauro y el mosaico de Baco (también desaparecido el centro) rodeado por una serie de cuadros en los que aparecían figuras de ménades danzantes, sátiros, centauros y tigres, que son los personajes típicos del cortejo "báquico".

CASA DEL PLANETARIO.- Recibe su nombre de los mosaicos que tiene en los que se ven las divinidades planetarias que en el calendario romano nombran a cada uno de los días de la semana. Fue una de las mansiones destinadas exclusivamente a los notables de Itálica.

TERMAS MAYORES.
En Itálica se han constatado dos conjuntos termales, uno en la vetus urbs y otras termas en la novus urbs. Disponían de gimnasio de tipología helenística y edificio balneario, compuesto a su vez por: área de acceso y servicios; "frigidarium" caracterizado por una gran piscina o "natatio"; "tepidarium"; y "caldarium",). Las termas mayores de la época de Adriano ocupaban una gran manzana en la ciudad nueva. Se conserva la estructura y distribución de las piscinas y hornos. El edificio era grande, de aproximadamente 32.000 metros cuadrados. Llegó a tener biblioteca, una sala de masajes, sauna y vestuarios. Desgraciadamente es de lo peor conservado del yacimiento.

Salimos del yacimiento y ponemos camino al Teatro que se encuentra ubicado enmedio del pueblo y a un kilómetro escaso. Desgraciadamente está cerrado a cal y canto y nos tenemos que conformar con verlo desde fuera, parece que aquí prima el interés por usarlo como escenario y almacén de material para las diversas actuaciones que allí se organizan y no podemos hacer nada.

El teatro de Itálica comenzó su construcción en la época de Cesar o Augusto prolongándose durante casi un siglo. Con una capacidad de unas 3000 personas, se aprovechó el desnivel del terreno para la construcción de la cavea, graderío. Se encuentra en la llamada vetus urbs, donde se localizó en los años 30 aunque no empezó su estudio arqueológico hasta los años 70 del siglo pasado.
 
Fue entonces cuando quedó al descubierto los usos tan peregrinos que llegó a tener tras su abandono, como almacén, corral, cementerio, algo que ha cambiado poco hoy día, donde los usos siguen siendo tan peregrinos como almacén o escenario para actuaciones musicale.

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
BIBLIOGRAFÍA:
Wikipedia.
https://www.italicasevilla.org/
https://www.juntadeandalucia.es/cultura/agendaculturaldeandalucia/evento/italica-visitas
 
VISITA COMPLEMENTARIA:
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

viernes, 17 de enero de 2020

EL LENTISCAL-BAELO CLAUDIA-DUNA DE BOLONIA (TARIFA) (12ENE2020)

Saliendo desde el barrio de El Lentiscal en Bolonia (Tarifa), esta ruta nos llevará hasta el Complejo Arqueológico de Baelo Claudia, el cual visitaremos, continuaremos por la carretera CA-8202 hasta aproximadamente el kilómetro 9,5, lugar donde dejaremos la carretera para entrar el el pinar del monte Camarinal en busca de la zona alta de la duna de Bolonia, regresando al punto de partida por la Playa de Bolonia.
 
 Esta ruta conforma la etapa 27 del periplo "La Costa de Cádiz".

Dejamos el coche en: 36°04.882'N - 5°45.655'W
Distancia: 9,41 kilómetros.
Tiempo: 3 horas 43 minutos.
Dificultad: Fácil.

El coche se queda en la explanada existente en las inmediaciones del Bar El Tucán, en la barriada de El Lentiscal.

 Y por la carretera nos dirigimos hacia el núcleo central de Bolonia.

Casi a nuestro frente vemos la sierra de la Plata (visitada en octubre de 2018).

Este lugar que ahora respira tranquilidad es un hervidero en los meses de verano, así que podemos disfrutar del agradable paseo.

A lo lejos vemos la Punta de Camarinal (visitada en octubre de 2017) y a su derecha la Duna de Bolonia, declarada monumento natural en 2001.

A nuestra derecha encontramos la entrada al Complejo Arqueológico de Baelo Claudia, al cual rendiremos la visita que detallo en: Visita a la ciudad romana de Baelo Claudia.

Desde allí tenemos unas vistas de este magnífico lugar. Una visitado el complejo, volvemos a la carretera por la que deberemos caminar hasta llegar al kilómetro 9,5 aproximadamente.

En las estribaciones de la sierra de la Plata y marcado con el círculo naranja, vemos la Cueva del Moro, Está situada sobre una laja de arenisca que en su base conserva los restos de un antiguo alcornocal. Se trata de un abrigo de grandes dimensiones que consta de dos pisos superpuestos y está formado por la erosión eólica y por corrosión, lo característico para las areniscas silíceas de las sierras del Campo de Gibraltar (Areniscas del Aljibe). Esta cueva es el Santuario Paleolítico más meridional del continente europeo.


Tras la casa que encontraremos a nuestra izquierda justo en la curva, tenemos un paso por la alambrada que nos permitirá entrar en el pinar de Camarinal.

Tras caminar unos cuatrocientos metros por el pinar llegamos a la trasera de la duna que subimos sin demasiada dificultad.
 
Se trata de una acumulación de arena formada por los vientos dominantes de levante al chocar frontalmente con el final de la ensenada. La línea de costa de la Playa de Bolonia tiene una orientación sureste-noroeste y el viento de levante eleva y proyecta una corriente de arena fina que barre la superficie de la playa hasta llegar al final de la ensenada, donde esta corriente choca con el cierre de la ensenada, casi perpendicular.

Sorprende ver los grandes huecos existentes en la duna, la última vez que estuvimos por aquí tenía mucha más arena.

El final de la ensenada tiene un pequeño sustrato de roca, más visible hacia el oeste, y vegetación de pino y sotobosque, todo lo cual frena la arena y provoca la formación de la duna, de más de 30 metros de altura y más de 200 metros tierra adentro, en una anchura de unos 500 metros.

La parte alta de la duna es más o menos estable, en continua lucha entre los pinos por crecer y la arena por avanzar, pero no avanza continuamente, ya que la altura de la duna sobrepasa la de los árboles y el fuerte viento lleva la arena sobrante lejos de la duna.

Sin más dilación bajamos a la playa. Está limitada al oeste por punta Camarinal y al este por punta Paloma; en el interior está bordeada por la sierra de La Plata, la sierra de la Higuera y la loma San Bartolomé (visitada en octubre de 2018).

Cuenta con una longitud de 3800 metros y una anchura media de 70 metros. Es una de las pocas playas vírgenes que se pueden encontrar en el sur de la península ibérica. La escasa ocupación humana del área circundante ha propiciado su conservación, pues sólo existe un pequeño núcleo poblacional, aunque en verano aquí encontraremos de todo, excepto tranquilidad.

En su extremo oriental se encuentran unas piscinas naturales a las que solo se puede llegar a pie, son los conocidos como Baños de Claudia (visitados en octubre de 2017), pero quedan fuera de nuestra ruta de hoy. Foto de archivo y con la marea casi en pleamar, cuando está vacía este pasillo entre piedras es una auténtica piscina, de ahí su nombre.


Nos agrada las tranquilas aguas de la laguna natural que forma el arroyo del Alpariate y sus constantes cambios de fisonomía.

Allí cerca vemos el chiringuito El Tucán, señal inequívoca de que nuestro recorrido se acaba. Como telón de fondo, la siempre atractiva sierra de San Bartolomé que tantos secretos oculta.

Podéis descargaros el track, clicando en la siguiente imagen:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/el-lentiscal-baelo-claudia-duna-bolonia-tarifa-12ene2020-45598913
 
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros. 

jueves, 16 de enero de 2020

VISITA A LA CIUDAD ROMANA DE BAELO CLAUDIA (BOLONIA-TARIFA)(12ENE2020)

La antigua ciudad romana de Baelo Claudia está situada en la ensenada de Bolonia, en la población de Bolonia, a unos 22 km al noroeste de la ciudad de Tarifa, en la provincia de Cádiz (España). Se encuentra dentro del actual Parque Natural del Estrecho. El estudio de sus restos arquitectónicos muestra su origen romano a finales del siglo II a. C., observándose ya desde esa época una gran riqueza que la convierte en un centro económico importante dentro del área del Mediterráneo. 

Su existencia está muy relacionada con el comercio con el norte de África (era el principal puerto marítimo que enlazaba con la ciudad de Tánger en Marruecos) y al desarrollo de las industrias salazoneras.

Se localizan todos los elementos representativos que constituyen la esencia de una ciudad romana, es decir: el foro, los templos, la basílica, los edificios de carácter administrativo como la curia o el archivo, el mercado, el teatro, las termas, el barrio industrial, acueductos, la muralla completa, etc..

La vida de esta ciudad alcanzó pleno esplendor entre los siglos siglo I a. C. y siglo II d. C., iniciándose su decadencia a partir de segunda mitad del siglo II, cuando un maremoto arrasó gran parte de la ciudad. A sus desastrosos efectos se sumaron la crisis del siglo III y las incursiones de hordas de piratas, fundamentalmente mauritanos y germanos. Aunque experimentó un ligero rebrote en el siglo III, la ciudad fue abandonada definitivamente en el siglo VII.

Existe una ruta recomendada para la visita que es a la que se ajusta nuestro track. El coche se puede dejar en el amplio aparcamiento existente en la instalación en: 36º5.406'N - 5º46.253'W

Lo primero que encontramos será el Centro de Visitantes y el Museo que se estructura en cinco áreas generales distribuidos en dos plantas: Contexto histórico territorial, Economía, Espacio urbano, Mundo funerario y Vida cotidiana.

La planta superior está dedicada a ofrecer una idea general de la ciudad. Una gran maqueta nos muestra como pudo ser la ciudad en su mejor momento.

Así como un expositor donde se explica la organización jurídico-administrativa, las principales ciudades y vías de comunicación de Hispania.

En la sala principal encontramos estatuas, capiteles y columnas, así como ánforas y otros utensilios relacionados con la vida cotidiana.

Nos sorprende unos grandes ventanales que además de luz, proporcionan unas increibles vistas del entorno que nos rodea.

En la parte central de la sala vemos diferentes elementos relacionados con el arte, artes decorativas y la arquitectura.

Destaca una gran columna procedente de la Basílica de la ciudad.

En una de las vitrinas encontramos un surtido muestrario de ajuares y elementos funerarios.

Nos llama la atención un curioso reloj de sol que data del siglo I d.C. encontrado en una de las excavaciones de la ciudad, por sus dimensiones y su diseño se cree que debió utilizarse en algún edificio público de Baelo Claudia, y está considerado uno de los mejor conservados de la época Alto Imperial Romana. Este que vemos es una réplica, el origina se encuentra expuesto en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

Y una escultura femenina encontrada en la necrópolis junto a la puerte de Carteia. El recinto amurallado tenía dos accesos o puertas, la puerta de Carteia y la puerta de Gades, de las que hablaremos luego.

También vemos un muestrario de ánforas salazoneras de los siglos II-III d.C.

Una vez concluida la visita al Centro de Visitantes y Museo de Baelo Claudia, comienza nuestra itinerario que inicia su recorrido en un agradable paseo extramuros donde tendremos la oportunidad de apreciar en primer lugar las "arcuationes" y el canal o "specus" del Acueducto Este de la ciudad que contribuiría al abastecimiento de agua potable.

Estamos viendo la ciudad pero no podemos dejar de pararnos a admirar el entorno, Punta Camarinal y la Duna de Bolonia serán el denominador común de toda nuestra visita.

El suministro de agua a la ciudad se realizaba a través de tres acueductos. El acueducto norte y cisterna: de la época de Augusto, posiblemente. El acueducto de Punta Paloma construido a mediados del siglo I d.C. y el acueducto de Sierra de la Plata, datado en la primera mitad del siglo II d.C. En la imagen vemos las arcadas del acueducto oriental o de Punta Paloma.

Este acueducto arranca de Punta Paloma, a ocho kilómetros, y del que aún existen restos de las arcadas que servían para salvar los diversos arroyos que cruzaba en su trazado. Uno de estos restos de arcadas es aún visible muy cerca del lienzo oriental de la muralla.
Del acueducto norte se conservan pozos circulares, así como varios tramos con restos del canal que conducía a la cisterna terminal de almacenamiento de agua, en la parte alta del recinto urbano. Ésta debía abastecer de agua a los edificios de esa zona. Fue parcialmente excavada en 2000 y 2001.

La entrada en la ciudad la hacemos junto a una de sus puertas principales, la Puerta Este o de Carteia, marcándonos el trazado del "decumanus maximus" de la ciudad. Continuando el trazado de éste nos dirigimos hacia la intersección con el "cardo maximo" que tomaríamos hacia el sur para dirigirnos al barrio salazonero, un gran complejo industrial que se caracteriza por ser uno de los mayores excavados en la Península Ibérica y uno de los pocos que se encuentran integrados en el interior del recinto amurallado

Baelo sigue con exactitud los modelos urbanísticos de Roma: un recinto amurallado con calles perpendiculares entre las que destacan dos principales, el Decumanus Maximus, orientado de este a oeste y el Cardo Maximus, de norte a sur.

Continuando nuestro recorrido por las indicaciones de itinerario retornamos al decumanus maximus, por su enlosado original, para acceder a la Plaza Meridional, donde podemos apreciar una primera aproximación al centro monumental y cívico de la ciudad.

El centro monumental donde se desenvolvían las actividades administrativas, culturales y religiosas, se sitúa en el cruce de las dos calles principales, el decumanus maximus y el cardo maximo, organizado en torno a una plaza enlosada bordeada por dos pórticos llamada "foro". Éste es un foro típico de finales de la República y principios del siglo  I d.C. Alrededor de él se ubican los distintos edificios públicos, destacando en primer plano y en el lado sur la "Basílica", edificio de dos plantas destinado a la administración de justicia. La Basílica era el auténtico cierre del foro por el sur y reforzaba la impresión de plaza cerrada que producía el área cívica y religiosa. En el lado norte se construyó una tribuna o "rostra" para las arengas o discursos públicos, y detrás de ella se encuentra la fuente monumental que también realiza la función de contención de la explanada de los templos. En el pórtico del lado oeste, se sitúan, de sur a norte, los siguientes edificios: Archivo municipal o "Tabularium", sala de votaciones, un edificio administrativo que según algunos investigadores se corresponde con la Curia, una calle y el edificio que podría ser un nuevo edificio administrativo o una "Schola". En el Pórtico Este se observan las tiendas, "tabernae".


La construcción, uso y abandono de la mayoría de las fábricas excavadas en Baelo se pueden fechar al menos entre los siglos I-V d.C, aunque se ha atestiguado en la zona de la playa la presencia de factorías de salazón más antiguas, que se pueden remontar hasta el s. II a.C., como es el caso de la hallada en Punta Camarinal. La mayoría de estos conjuntos industriales fueron construidos en época augustea o a lo largo de los siglos I y II d.C., observándose de forma genérica un proceso de abandono situado a mediados o finales del s. II d.C. que afectó a algunas de estas fábricas. A lo largo del s. IV se ha constatado la recuperación de la actividad salazonera, perdurando con claridad al menos hasta la centuria siguiente.

La captura del atún en almadraba y su posterior conservación constituyó una industria floreciente y fue la causa fundamental del nacimiento y prosperidad de la misma Baelo Claudia. Una vez que llegaba el pescado a la factoría se le quitaban las aletas, la cabeza, las tripas y huevas, así como la sangre. El pescado era cortado y lacerado para que la sal penetrase bien. Después, se apilaba en grandes depósitos o piletas, excavadas a ras de tierra, para ser salado. Se extendían sucesivamente capas de pescado y de sal en igual proporción, dejándolo entre uno y tres meses de media antes de dar por terminada la salazón. Los pescados salados se metían en ánforas selladas con un disco de arcilla, siendo depositadas entonces en los almacenes a la espera de su traslado.
El producto más apreciado y caro que se elaboraba en estas factorías era una salsa conocida con el nombre de "garum" o "liquamen". En las comedias griegas ya se cita el "garum" hispánico, siendo un producto muy cotizado en el mercado mediterráneo.

En Baelo se concentró el comercio marítimo. Fue el puerto de unión con la vecina Tingis, la actual Tánger, por lo que su relación con el norte de África fue contínua. Este sector de la ciudad combina las actividades de tratamiento de pescado (factoría de salazones), con el embarque y el comercio, también sirvió de zona residencial para las personas vinculadas con la factoría.

Llegamos al Cardo (calle) de las Columnas. Limita con el foro por su parte derecha, nos llama la atención la ausencia de pavimentación. En el extremo sur de este cardo hubo al principio del siglo II d.C. dos grandes viviendas privadas (domus), de similares características,  la Casa del Oeste y la Casa del Reloj de Sol.

Casa del Reloj de Sol. Se organizaba en torno a un patio, alrededor del cual se disponían habitaciones con paredes estucadas y decoradas con motivos pintados de tipo vegetal y geométrico. La fachada orientada a la calle principal presentaba una galería soportada por columnas que acogía tiendas y tabernae.
Estas viviendas pudieron pertenecer a los distintos comerciantes o propietarios de la factoría de salazón.


En el Cardo del Mercado vemos una gran pila.

Retornando al "decumanus maximus" nos encontramos con el "Macellum" o mercado, edificio que se construyó con la intención de desplazar las actividades comerciales del foro en época alto imperial. El gran estado de conservación de la planta del edifico nos muestra claramente la distribución del espacio: un patio central con 10 tiendas laterales. La fachada porticada presenta cuatro tiendas al exterior.



Llegamos a la Plaza Sur del Foro. Limitaba por el propio Decumanus Maximus. Sus elementos principales, la Basílica y un edificio adosado sin funcionalidad conocida, se disponen abiertos a una plaza secundaria, enlosada y elevada sobre el decumano por una escalinata que pudo servir como lugar de transacciones comerciales.

Construida en el siglo I d.C., la Basílica era la sede local de la administración de justicia y uno de los grandes edificios públicos de Baelo. Ocupaba el lado sur del Foro, al que abría tres puertas, mientras existía un único acceso desde el Decumano Máximo. De planta rectangular, contaba con un único espacio con columnas que sostenían un segundo piso con una galería abierta al patio central, el el que se desarrollaba la actividad cotidiana de jueces y magistrados.


Una estatua colosal del emperador Trajano, dispuesta sobre un pedestal revestido de losas de mármol, presidía la sala. La Basílica fue destruída por el gran terremoto que afectó a la ciudad a comienzos del siglo III d.C.

La basílica se encuentra a pie de la arteria principal de la ciudad, el Decumanus maximus que aunque se dice está orientada de este a oeste, realmente no coincide con los puntos cardinales, estando desplazada unos veinte grados en dirección sureste, quizá para aprovechar la orientación de la playa de las pendientes naturales. En su recorrido podemos apreciar el perfecto estado del suelo original, aunque en otros se observa que el pavimento está levantado por culpa del maremoto que sufrió la ciudad.

Asímismo podemos ver los numerosos restos de capiteles y pilares que formaban los pórticos.

Los edificios existentes con la fachada al decumanus están perfectamente alineados y son restos de casas (domus) y tiendas (tabernae) con galerías porticadas (porticus).

El perímetro de la ciudad estaba protegido por una muralla reforzada con más de cuarenta torres de vigía, de las que se conservan las puertas principales de la ciudad, esta que vemos es la conocida como Puerta de Gades y se dirigía al oeste en dirección a Gades. Pone fin al tramo enlosado urbano del Decumanus maximus. Desde este punto y desde el exterior de la ciudad accedemos al edificio termal situado en suelo urbano.

Las termas se situaban junto a la muralla occidental han sido excavados parcialmente, por lo que sólo conocemos su fachada sur y salas termales. Su distribución responde a la organización de la actividad termal, contando con una sala tibia para abluciones o tepidarium, una sala de baño caliente o cella soliaris y otra de baño frío o frigidarium. Esta última disponía de bañeras, una más profunda para el baño y otra en forma de ábside para aspersiones. El espacio abierto hacia la muralla pudo ser la palaestra, lugar para el ejercicio gimnástico.

Un horno calentaba el agua y hacía circular vapor por las distintas estancias, tanto bajo el suelo, suspendido sobre arcos de ladrillos o hypocaustum, como entre las paredes a través de la cámara existente entre muro y tabique.

Las termas cumplían una función higiénica en el mundo romano pero eran también espacio de ocio y de esparcimiento, de relación con los demás ciudadanos, donde se dialogaba, se hacía gimnasia y se tomaban baños. El proceso habitual consistía en que los usuarios, tras untare con aceite, pasaran al tepidarium o sala tibia y luego a la cella soliaris, donde tomaban un baño caliente. Por último, cruzaban la sala templada para hacer abluciones y tomar un baño frío en el frigidarium.

Estas termas se construyen bajo el reinado de Adriano, en la primera mitad del sgilo II d.C y se abandonan en el siglo IV d.C. Posteriormente llegaron incluso a utilizarse como zona de enterramiento.

Por todo el complejo tenemos numerosos carteles informativos y otras señales que nos informan de las pecualiaridades de la zona, esta nos dice que caminamos por el Decumanus del Foro, que nos lleva directamente al teatro.

El Teatro de Baelo Claudia aprovecha la pendiente natural para asentar el graderío. Fue edificado en la segunda mitad del siglo I d.C., perdiendo su función en el siglo III d.C. El muro exterior presenta nueve entradas abovedadas que dan acceso a los distintos niveles del graderío o cavea. El público accedía a las distintas zonas según su condición social a traves de puertas o vomitoria.

La orchestra era accesible desde las puertas laterales. Estaba limitada al sur por el escenario, construcción rectangular que se apoyaba en las parascaenia o vestíbulos laterales.

El pulpitum separa la orchestra del escenario y estaba revestido de mármol y estucos pintados. El muro de la escena, scanea, disponía de cinco puertas que facilitaban el movimiento de los actores.

La orquesta era accesible desde las puertas laterales. Estaba limitada al sur por el escenario, construcción rectangular que se apoyaba en las parascaenia o vestíbulos laterales.

Está situado al pie de la cavea o graderío es un semicírculo de 18 metros de diámetro. Está delimitado por el muro de la escena -pulpitum- y por una balaustrada -balteus- que lo separa de la primera grada destinada a las personas de mayor posición social de la ciudad.

En la Orchestra se situaban los músicos que acompañaban a las representaciones. Según la costumbre romana, las obras más comunes eran las comedias con tono jocoso o burlesco. Los espectáculos de mimo, las danzas y las pequeñas obras cómicas también gozaron del favor popular.

Llegamos a la Plaza del Foro, el Foro de Baelo, fechado en el siglo I d.C., y era el auténtico corazón de la ciudad, consta de una gran plaza pavimentada de 37×30 metros, portificada en sus lados este y oeste, en torno a la cual se sitúan la mayoría de edificios de carácter oficial: basílica, mercado y templos.
El sector norte del Foro está ocupado por una terraza o rostra, elevada sobre la plaza y utilizada como tribuna oratoria. Detrás de ésta, se encuentra una fuente monumental revestida de mármol. A ambos lados se localizan las escalinatas que dan acceso a la plataforma de los Templos.

Por último visitamos el área monumental o religiosa, dominando  el centro monumental y cívico de la ciudad sobre una terraza más elevada. Esta zona es conocida como el Capitolio. Está compuesta por tres templos simétricos, identificados tradicionalmente como la representación de la triada capitolina, dedicada a los dioses Juno, Júpiter y Minerva. Además, como consecuencia  del auge de los cultos orientales entre la población romana se añadió, junto a ellos, otro templo dedicado a la diosa egipcia Isis, siendo el templo de estas características mejor conservado en Hispania. Desde este lugar se divisa en conjunto el área del foro con la totalidad de los edificios administrativos.

El templo dedicado a la diosa Isis se encuentra localizado en una zona periférica, en la zona nordeste del foro y a un lado del Capitulium. Fue construido en la década del 80 del siglo I d.C.

El templo es rectangular y está rodeado por un muro que lo aislaba completamente del exterior. Al templo se accedía por una escalinata que terminaba en una gran puerta doble. Estaba dividido en dos espaciones: uno público, destinado a trabajos hogareños y otro con una serie de habitaciones entre las que se encontraba la cella que era el lugar donde se ubicaba la divinidad.

Desde el templo de Isis para salir, nos dirigimos en dirección este hacia una puerta secundaria de la ciudad, en línea con el "decumanus" del teatro, desde donde, pasando a extramuros, volvemos al Centro de Visitantes. Aprovechamos para dar una miradita al horizonte y disfrutar del entorno mágico donde se ubicó esta gran ciudad romana. Al fondo vemos la Duna de Bolonia, en la que dentro de poco estaremos.

Antes de salir del recinto y en extramuros hacemos una última parada en la Necrópolis tardorromana.

La ciudad de Baelo Claudia tiene tres necrópolis. Dos de ellas situadas a la salida de las puertas este y oeste de la ciudad, jalonando el camino; otra, la ubicada al noreste, se encuentra entre el acueducto oriental y la carretera actual de acceso a Bolonia. Ésta última es la más tardía.
En Baelo encontramos elementos que asocian sus necrópolis con otras similares del norte de África, como los enterramientos turriformes, de inspiración púnica o libica, que se mantuvieron muy vigentes durante la época romana.

La característica principal de la necrópolis de Baelo es la incorporación de betilos, que son piezas cilíndricas o troncocónicas con o sin base, labradas en piedra caliza, o bien simples guijarros de cuarcita que intentan representar un torso humano. Estos betilos se colocan al exterior del monumento funerario y de cara al mar, al igual que ocurre dentro de los monumentos colectivos con el lugar destinado al depósito de urnas. Los betilos tienen una significación ritual quizás relacionada con las divinidades marinas que pueden ejercer también de genios protectores, como símbolo de vida futura. También puede que estén relacionados con alguna divinidad grecorromana (Saturno o Baco) o púnica (Baal). En una de las vitrinas del museo pudimos ver una muestra de estos betilos.

El uso de betilos es algo que se hunde en la memoria de la humanidad. Aquí os pongo un par de ídolos "betilo" de piedra caliza.  Betilo (proveniente del término hebreo Beth-El: Morada de Dios o Recuerdo de Dios) es una palabra que denota una piedra sagrada, que pudimos ver en Museo Arqueológico de Cádiz y que fueron encontrados en las excavaciones del Dolmen de Alberite.


Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/visita-a-la-ciudad-romana-de-baelo-claudia-bolonia-tarifa-12ene2020-45544134
 
Bibliografía: http://www.museosdeandalucia.es/web/conjuntoarqueologicobaeloclaudia

Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.