jueves, 17 de octubre de 2019

CIRCULAR POR MONACHIL Y SUS ACEQUIAS (MONACHIL-GRANADA) (08OCT2019)

Monachil es un término municipal enclavado en el macizo de Sierra Nevada y que incluye en su término municipal tres áreas urbanas bien delimitadas: Monachil Pueblo, el Barrio de Monachil que a su vez se conforma de tres barrios: Miraflores, Barrio Alto y Barrio de la Iglesia y por último, Pradollano con la Estación de Esquí de Sierra Nevada. Y desde el Barrio Alto, lugar dónde tenemos nuestro cuartel general, es donde se inicia este sendero.

Tradicionalmente Monachil ha sido un municipio predominantemente agrícola y ganadero, lo que ha condicionado que la población se agrupe en las zonas bajas, influenciadas totalmente por las disponibilidades de agua y su infraestructura más importante, las acequias.

En este corto sendero haremos un circular por el Barrio de Monachil, intentando seguir el contorno delimitado por sus acequias y tomando tramos de los senderos oficiales: La Estrella, San Antón y Cerro de la Encina.

Y esto es lo que veremos hoy, parte del recorrido que efectúan las acequias del Albaricoque, Estrella, Gorda y Genital, a su paso por el Barrio de Monachil.

Dejamos el coche en: 37°07.851'N - 3°32.174'W
Distancia: 5,30 kilómetros.
Tiempo: 2 horas 24 minutos.
Dificultad: Fácil.

La salida la efectuamos desde el Paseo del Río en Monachil Barrio. Salimos en busca del puente de la Calle Huenes.

Desde el mismo puente ya vemos el ramal izquierdo de la acequia, se trata de la Acequia del Genital.

Desde la Calle Huenes tenemos una buena vista del Barrio Alto y sus cerros protectores entre los que destaca el Peñón del Grajo.

Y un poco más a la izquierda, el inconfundible Cerro de la Cruz y las Lomas del Barro.


Pasamos justo al lado del gran aparcamiento público de Los Cahorros, un lugar ideal para aparcar y en ruta de los principales senderos. WP APARCAMIENTO.

En la Plaza Alta se ubica la Iglesia de la Encarnación. Fue fundada el 15 de octubre de 1501 por una bula de erección del Arzobispado de Granada, está dedicada a la Virgen Maria. Hoy en día la iglesia solo tiene el templo, la casa parroquial, un pequeño huerto y el llamado “campo del cura” en Miraflores. La torre adosada al lateral izquierdo, tiene un solo cuerpo, varios pisos y tres huecos de campanas. 

La portada principal da a la plaza y tiene arco de medio punto entre pilastras adosadas de ladrillo, cornisas y pequeño cuerpo, con escudos arzobispales a los lados. En su interior, el templo consta de una nave rectangular y la cubre un artesonado múdejar simple, con armaduras de lazo y tirantas; hay una capilla en el lateral derecho y comunica por un arco triunfal apuntado con la capilla mayor: ésta tiene cubierta octogonal alargada, apoyada en cuatro pechinas con armadura de lazo y racimos de mocárabes.

Dentro de la iglesia merece especial atención el retablo mayor ya que el mismo pertenece a lo mejor que salió de los talleres del renacimiento granadino y es considerado uno de los más importantes en la provincia, datado en el siglo XVI es atribuido al taller de Pedro Machuca.
Además del retablo existen otras obras importantes por la devoción que se le profesa, está San Antón, patrón de Monachil, obra del primer tercio del siglo XVII.

Tras subir por la cuesta de San Antonio Abad, llegamos a la calle Emilio Aragón, por la que discurre la carretera GR-3202.

 Paralelos a la carretera existe un paso peatonal que será por el que pillaremos.

En este tramo la Acequía del Genital discurre muy escondida y serán pocas oportunidades en las que podamos verla directamente, algunos tramos soterrados y otros tapados por la vegetación, en este caso se trata de Equisetum arvense vulgarmente conocida como Cola de Caballo, una de las plantas más antiguas de la Tierra, hace más de 400 millones de años, en la era Paleozoica, formaba bosques enteros.

Nuevamente vemos el Cerro de la Cruz, decía que inconfundible, por la cruz ubicada en su parte más alta. Este cerro será motivo de nuestra próxima ruta.

Y a su derecha, Las Lomas del Barro y Peñón del Grajo, que también visitaremos. Al fondo a la derecha, el Cerrajón.

El caudal del río Monachil se divide en 11 partes. Para conseguir este reparto, el cauce del río se intercepta en el pueblo de Monachil, conduciendo todas las aguas por una misma acequia, hasta el partidor del Molino de la Jaca. Allí el caudal se divide en dos mitades, una por cada orilla del río.

La distribución del agua es la siguiente:4,5 partes para la acequia Gorda de La Zubia, 1 parte para la acequia del Genital, 1 parte para la acequia del Albaricoque o Alta y 4,5 partes a la acequia Estrella y derivados.

De la orilla derecha, toman sus aguas las acequias del Albaricoque y la Estrella, que a su vez se subdivide en dos: la de Jacín y la de Zute. Esta distribución aparece ya recogida en el Apeo de Loaysa* del siglo XVI, mientras que por la izquierda, lo hacen la acequia Gorda y la Genital.

El Apeo de Loaysa desarrolla el "Apeo y deslinde de todos los pagos de la vega de esta Ciudad de Granada que se riegan de día con el Agua de la Acequia Gorda, que pasa por los molinos de ella, y se levanta del río de Genil, junto a el lugar de Cenes, hecho de orden de S.M., cuando se confiscaron las haciendas de los moriscos por Hernando de Medina, Alguacil de S.M. y ante Francisco de _ _ _ Escribano, y por el Licenciado D. Antonio Loaysa, Juez de S.M. y ante Alonso Gutierrez Escribano de su comisión por los años de 1573 y 74.

Las acequias de la orilla izquierda riegan Huétor Vega, una pequeña parte de las tierras de Cájar y pasan a tierras de Granada.

La Acequia del Genital también llamada Guinatal, tiene la peculiaridad de tener una naturaleza doble: por un lado presenta un tramo abierto al estilo de una acequia clásica; por otro lado, gran parte de su trazado es urbano y entubado. Pasa por Monachil, Cájar y La Zubía.

Un cartel nos informa de que enfrente tenemos el Cerro de la Encina. Allí se ha excavado lo que probablemente sea el poblado de la Edad de Bronce más importante de la provincia y del que hablo más detenidamente en la siguiente entrada. WP MIRADOR ENCINA.

Tuvo su origen hacia el 2.000 a.C.y corresponde a la cultura de El Argar, caracterizada por sus emplazamientos en altura y cerca de los recursos agrícolas o mineros.

Desgraciadamente está muy poco excavado y la mayoría de lo descubierto está protegido por lonas por lo que no podremos ver gran cosa. Allí en lo alto y visible para el "populacho", está el conocido como Bastión, una estructura defensiva que se ubicaba en lo alto del cerro y en cuyos alrededores se ordenaba el espacio urbano.

Al frente izquierda el Pecho de Vélez y el cementerio de Monachil.


En la calle Granada de Monachil pueblo, tomamos un desvío a la derecha, es la calle Huertas por la que iremos bajando en busca del cauce del río.

Aún no hemos bajado al valle y esto nos permite alguna vista lejana del Cerro Gordo al fondo y casi imperceptible, Pradollano y la Estación de Esquí de Sierra Nevada.

Bajamos de forma irremisible al cauce de río Monachil.

El camino se bifurca, pero ni a derecha ni a izquierda, una veredilla por el centro es la continuación de nuestro camino.

Un vetusto puentecillo de maderas es lo que nos permite cruzar a la otra margen del río. WP PUENTE.

Por aquí discurre con menos agua que a su paso por el Barrio de Monachil.

Las aguas de las acequias conjunto con las del río, crean un corredor verde que va desde el pueblo de Monachil hasta Huétor Vega. Antiguamente, estas aguas entraban en la ciudad de Granada, regando entre otros puntos, los jardines de Quinta Alegre antes de unirse a las aguas del río Genil

Empieza a atardecer y la luna sale de paseo.

Rápidamente topamos con la Acequia La Estrella. Con este nombre se conoce el tramo que llegar hasta Huétor Vega,.

Esta acequia se divide en dos ramales: el de Jacín y el de Zute.

Siguiendo la acequia llegamos a las inmediaciones del Cerro de la Encina, unos carteles nos avisan oportunamente y dan normas de comportamiento.

Al lado del camino y formando parte de las instalaciones de la Casa del Guarda, nos encontramos este pilón. WP PILÓN.

La Casa del Guarda, una vieja edificación que estuvo en funcionamiento hasta no hace mucho.

Una baliza nos indica que estamos en el sendero SL-A-247 "Sendero de San Antón".


El carril de la izquierda nos llevaría al Cerro de la Encina, nosotros pillamos el de la derecha para continuar con nuestro recorrido previsto.

Giramos bruscamente hacia la derecha. Estamos en el conocido como Barranco de Los Olivos.

Un nuevo "casi puente", nos permite cruzar la acequia Alta o del Albaricoque. WP PUENTE.

La acequia del Albaricoque, una vez que llega al cortijo de Los Olivares, donde se encuentra el yacimiento arqueológico, se divide en dos: Una parte del agua transcurre por la Acecolilla (diminutivo de acequia) y la otra, que discurre dirección Huétor, seguirá llamándose El Albaricoque.

Un poco más adelante se encuentran las bodegas de “Pilongo” y seguidamente otro molino el “Molino Lisboa”, también desaparecido. El quinto molino era “el de Papel”, hoy convertido en casa particular, pero añun se conserva el salto de agua.

Seguimos en la parte baja del yacimiento arqueológico, pero aquí todo está cubierto con unas "bonitas" lonas que nos impiden ver lo que allí hay. Gran atractivo turístico publicitar el yacimiento para luego enseñar lonas blancas.

Aquí se asentaron más de media docena de molinos, que tomaban como energía para mover su maquinaria, la fuerza del cauce de la acequia. Cerca de los molinos, se fabricaban saltos de agua artificiales. Esto se hacia para aumentar la fuerza del agua antes de entrar en el molino. Todavía perduran algunos de estos saltos.

A esta escuela pertenece un templete parcialmente cubierto con una planta trepadora, Partenocissus quinquefolia, conocida vulgarmente como Parra Virgen, una planta leñosa trepadora de hojas caducas, con numerosos zarcillos que en sus extremos cuentan con pequeños discos adhesivos que le permiten adherirse a cualquier superficie y que en estas fechas otoñales toman un impresionante color rojo, aunque a esta que vemos aún le queda mucho por crecer.

Justo en sus inmediaciones encontramos esta peculiar área de descanso.

Y enfrente un mini acueducto por donde discurre la acequia.

Y un nuevo puente.

Aquí vemos el lugar por donde esta acequia se entuba.

A la vera del camino encontramos el Molino de las Provincias y cerca de este, el Molino de San Pedro, hoy convertido en escuela de hípica.

Nosotros ya vamos en claro descenso en busca del Barrio y la Calle Albaricoque.

Y la Acequia del Albaricoque sigue con nosotros. Como curiosidad histórica, señalar que las aguas del río Monachil son propiedad exclusiva de los habitantes de Monachil, y los pueblos de los alrededores son pueden usar las aguas sobrantes.

Rompiendo la tónica de bajada, unas escaleras a nuestra izquierda por la que debemos subir.

Un tramo cementado nos indica que estamos en la Calle del Albaricoque.

Que pronto dejaremos para subir por la calle de la izquierda paralela a Albaricoque pero más elevada y que nos permitirá ver varias Casas Cueva. Se trata de la Calle Cascajares.

Algunas casas cueva están reformadas y se ofrecen para turismo rural y vacacional.

Otras, más auténticas, se conservan tal cual fueron hace cientos de años, esta que vemos no tiene ni puertas aunque sí conserva su chimenea. WP CASA CUEVA.

En la mayor parte del recorrido, encontraremos un ecosistema de ribera, con predominio de sauces, álamos y almeces, que dan un colorido asombroso y refrescantes sombras.

Para seguir por el Barrio Alto, subimos las escalinatas de la Calle Cuevas, y tal como su nombre indica, veremos más casas cueva.

Esta permanece en uso.

Esta calle es un mirador casi contínuo, lo que nos permitirá tener buenas vistas de Monachil Barrio, y los barrios Alto, Miraflores y de la Iglesia.


El sol nos regala sus últimos rayos y dan una tonalidad irreal a los montes cercanos.

El sol se oculta y las luces iluminan el puente de la Calle Puente y nosotros ponemos fin a este día. Ahora viene la ducha, una buena cena y un mejor gin tonic, pero de esto no pongo información que luego lo cascáis todo.

Podéis descargaros el track, clicando en la siguiente imagen:
 
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

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