viernes, 9 de octubre de 2020

HOYO DE LA CUNA-CASTILLO DE GIGONZA (SAN JOSÉ DEL VALLE) (8 OCT 2020)

Nos hemos desplazado hasta San José del Valle para realizar una de las rutas que nos conduce al Castillo de Gigonza, regresando al punto de partida a través del Cordel de los Espartales y la Cañada Real de la Salinilla.

Por las restricciones del COVID la visita al castillo está muy restringida y solo puede visitarse en fines de semana especiales y hoy no es el caso.

Dejamos el coche en: 36°35.292'N - 5°48.661'W

Distancia: 12,08 kilómetros.
Tiempo: 3 horas 25 minutos.
Dificultad: Fácil.
 
El coche lo dejamos frente al Rancho del Parralejo, justo pasada una fuerte curva casi al final de la calle Cuesta de San Antonio. La zona es conocida como Hoyo de la Cuna.

Este primer tramo lo hacemos por una amplia y polvorienta pista que no tiene pérdida posible. Un cartel que dice: Baños de Gigonza 4,5 kms. En rojo el lugar por donde debemos regresar.

Toda la zona está llena de cortijos, tierras de labor y ganadería. Este que vemos es el conocido como Cortijo de la Higuerita en las proximidades del Arroyo de Cabañas.

Nos causa sorpresa la amplitud de la pista, probablemente la más ancha que nunca vimos. Llegamos a un cruce también amplio, se traba de la carretera de la Cantera, la cual debemos atravesar de forma perpendicular y seguir por nuestro frente.

Una inmóvil Mantis religiosa mira sorprendida a mi compañera de viajes, también es conocida como Santa Teresa, me refiero al bicho, mi partenaire es Teresa a secas, lo de santa aún no se lo ha ganado pero le falta un poco. 😀😀😀😀

Dije que la llegada al castillo no tiene pérdidas, pues por si hay alguna duda, un nuevo cartel nos indica la dirección y otras instrucciones interesantes de conocer si queremos visitarlo. Señalar que los teléfonos que aparecen están operativos y son atendidos muy amablemente.

La polvorienta pista ahora se convierte en tramo cementado. Al fondo y en lo alto de esa loma vemos la Finca de La Lapa.

Y por delante de Torrecera uno de los 8 parques que forma el Complejo Eólico de la Janda. Nunca me han gustado los aerogeneradores son un grave peligro para las aves locales y provocan una intensa contaminación visual y sonora si estás en sus proximidades, no obstante, se estima una producción total de 380.000 megavatios/hora la conseguida por este complejo eólico en condiciones idóneas. La producción de esa misma cantidad de megavatios/hora por los sistemas tradicionales provocarían la emisión de más de 300.000 toneladas de CO2 a la atmósfera, lo que provoca un defecto depurador equivalente al producido por 25 millones de árboles. En fin, preferiría el plantado de 25 millones de árboles, pero sin los aerogeneradores la situación podría ser peor, porque lo que se dice plantar árboles pues no es algo que le preocupe a ningún gobierno.

Torrecera es una pedanía de Jerez con 1.288 habitantes, allí y de forma casual, se descubrió una piedra cilíndrica esculpida que es conocida como el Ídolo Oculado de Torrecera, que es un cilindro de caliza marmórea de 20 cm de altura y 10,2 cm de diámetro máximo. Cuenta con una decoración grabada en la mitad superior de la pieza y consiste en dos series de incisiones radiales en torno a una perforación que se puede considerar como la pupila ocular; por arriba se enmarcan con dos arcos incisos representando las cejas y por debajo con un grupo de cuatro líneas curvas que rodean los ojos de forma concéntrica y que se quiebran a la altura de las cejas, descendiendo hacia el reverso de la pieza; estas líneas se interpretan como un “tatuaje facial”.Los ‘ídolos cilíndricos oculados’ corresponden cronológicamente al III milenio a.C.. y son característicos del sudoeste peninsular. Aunque tradicionalmente se han venido considerando representaciones de la “Diosa Madre”, relacionada con los cultivos y la fertilidad, en la actualidad su significado está en proceso de revisión. (Foto obtenida del fondo fotográfico del Museo Municipal Arqueológico de Jerez).

Si alguno tiene dudas del camino a seguir, más carteles indican la dirección. 😂😂😂😂

A nuestra izquierda y pegado a la pista encontramos una antigua edificación aunque no he podido encontrar información fiable de su posible uso. Dispone de un óculo, algo apenas visto en las edificaciones antiguas de la zona.

Los terrenos del marco agrícola de Jerez y aledaños son conocidos como alberos, una tierra ideal para el plantado de viñas y es responsable de la calidad de los vinos de la comarca, aquí vemos una amplia extensión de albero aunque en este caso no están dedicados a la producción de vino.


Lo que "mayormente" abundan son las plantaciones de olivos que dan un poco de color a esté árido y polvoriento terreno, en épocas de lluvia todo estará más limpio y verde.

Hemos llegado al castillo de Gigonza. Se trata de una fortificación medieval, en el lugar estaba enclavada la ciudad de Saguntia, fundada por los turdetanos y posteriormente anexionada a Roma como ciudad estipendiaria, llegando a su máximo apogeo durante la dominación visigoda.

Pertenece al término municipal de Baños de Gigonza, localidad que debe su nombre a unos baños existentes en las cercanías y que gozaron de gran fama a finales del siglo XIX y principios del XX. Estos baños están situados dentro de la propiedad del castillo y tampoco pudimos verlos.
 
Lo reseco del terreno no impide la toma de plásticas fotos en las que destacan los ocres y verdes de los olivares con el azul del cielo. Para conseguir un circular debemos continuar por el Cordel de los Espartales.
 
Hacia el sureste vemos la Sierra del Aljibe (visitada en enero de 2014).

Y hacia el sur podemos distinguir la Mesa del Esparragal y Peña Arpada (visitadas en diciembre de 2018). Yo de místico tengo poco pero tengo que reconocer que Peña Arpada rezuma lo sobrenatural. Tras esa curva que vemos nos incorporamos a la Cañada Real de las Salinillas.

Metiendo un poco de zoom podemos distinguir la Torre de Lascuta, sita en la planicie conocida como Mesa del Esparragal.

La Torre Lascutana, de Lascuta o del Esparragal, es el único vestigio que queda del asentamiento de la ciudad romana de Lascuta, una importante fundación de origen fenicio y romano, que tuvo un notable desarrollo en la época visigoda. Se trata de una vieja atalaya de doce metros de altura, levantada en el siglo II a.C. sobre un primitivo asentamiento ocupado desde el Calcolítico.

Afortunadamente la polvorienta pista desaparece y aunque en este tramo no lo pareza, empezamos a caminar por la Cañada Real de las Salinillas, esto sí huele a campo de verdad.

Aunque la sombra seguimos sin verla. Una discreta bajada a la que sigue una subida más pronunciada de lo que en principio podríamos prever.

Ya vamos subiendo y paramos a tomar aire, momento ideal para mirar atrás, ahora la Peña Arpada se ve más despejada, a la derecha y sobre el cerro, el Cortijo de Calero.

Este tramo de albero está muy erosionado por la lluvia y da un poco de alegría a la aburrida pista que llevamos desde el principio.


A nuestra derecha dejamos el Cortijo del Banco, ubicado en el Cerro del Gigante.

El blanco suelo da paso de nuevo a la pista, pero ahora el amarillo de la zahorra se mezcla con el barro rojizo resultante de la descomposición de la piedra caliza. En línea de horizonte nos parece ver Arcos de la Frontera.

Dejamos la pista y accedemos a un camino más campero.

La pista se volvió más bien vereda y el "barro colorao" toma su protagonismo. Aunque parezca que debemos girar a la izquierda, son falsas apariencias, debemos seguir en línea recta y cruzar nuevamente la carretera de la cantera (aunque este detalle no lo sabremos hasta más tarde). Una baliza nos indica el camino: "Hoyo de la Cuna 3,3 kms".

Se agradece ver tanto verde, al frente destaca el Cerro del Puntal, máxima altura de la Sierra del Valle, pos cuyas estribaciones se desarrolla el sendero.

La cañada ahora continúa por la zona conocida como El Morisco, donde predomina el monte bajo.

Y nuevamente nos incorporamos a la polvorienta pista que más bien es autopista ¿para qué querrán un carril tan ancho?

Pronto despejamos nuestras dudas, carriles tan anchos, tanto polvo en la zona y tanto camión de gran tonelaje, resulta que existe una cantera de áridos en las cercanías, se trata de la Cantera de la Salinilla. De aquí al punto de salida nos quedan menos de dos kilómetros que haremos por la dichosa y polvorienta pista. Esta es una ruta sin demasiada chicha pero como ya sabemos "no todo el monte es orégano".

Podéis descargaros el track, clicando en la siguiente imagen:
 
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

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