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miércoles, 19 de febrero de 2020

CASTILLO DE UTRERA (SEVILLA) (16FEB2020)

El castillo se encuentra situado sobre un cerro natural, al noroeste de su núcleo histórico, apareciendo en tiempos antiguos unido a las murallas defensivas de la villa, del que constituía como una alcazaba.
Se organiza sobre un terreno de planta sensiblemente regular, casi un rectángulo, con una torre en cada esquina más otras intermedias en los lados noroeste y suroeste, con muros que en su parte superior presentan adarve o camino de ronda de 1,60 metros de ancho, con almenas "encapuchadas". La altura de estas murallas oscilan desde un mínimo de 4 metros hasta un máximo de 15 metros, según el terreno. 

La entrada al castillo la hacemos por la calle Ponce de León núm. 8.
 
El primer testimonio escrito sobre esta fortaleza se encuentra en el Libro del Repartimiento de Sevilla y sus tierras, cuando en 1253 se cita a Utrera como una cortijada islámica con torre de defensa y protección.
Poco después, en 1264, el castillo es citado como consecuencia de los favores otorgados por Alfonso X el Sabio a don Pedro Yáñez, maestre de Calatrava, por conservar esta fortaleza, de gran utilidad para la reconquista de plazas importantes como Lebrija, Jerez o Arcos.

La pieza más importante que se conserva es la Torre del Homenaje, una soberbia construcción de planta casi cuadrada, cubierta en su planta baja por una bóveda de paños octogonales sobre trompas, y en su planta superior por una bóveda vaída.

Todo el conjunto se abre hacia el interior del "Patio de armas", mediante una puerta abocinada que se quiebra formando el ángulo de la torre Este y continúa hacia la torre Sur.


El castillo presenta elementos arquitectónicos de tipo islámicos que pudieran ser de la época almohade, si bien se sabe que fue muy reformado posteriormente, pues su importancia militar fue muy grande. De hecho, con la reconquista de Sevilla de 1248, Utrera se convierte en plaza estratégica de primer orden dentro de la línea fronteriza, por lo que el Concejo de Sevilla mandó su reforzamiento con piedra y ladrillo, por lo que también presenta notables elementos góticos, como las bóvedas antes citadas.

En la planta baja de la Torre del Homenaje encontramos una especie de "centro de interpretación" con diversa cartelería que nos cuentan la dilatada historia del castillo. Nos vuelve a contrariar el no poder acceder a la planta alta y cubierta de la torre, una burda mesa cierra el paso y un cartel nos avisa de que solo puede visitarse bajo visita guiada. Pero como dentro del castillo se ubica la Oficina de Turismo de Utrera y según horario está abierto nos dirigimos a ella para ver la posibilidad de visita, pero allí no hay nadie, esperamos un rato pero nada, no apareció nadie, así que no pudimos informarmos debidamente ni subir. Este castillo no parece que sea excesivamente interesante, sobre todo después de haber visitado poco rato antes el Castillo de las Aguzaderas, pero bueno, parece un poco de despropósito que tengan un horario de visita y apenas se pueda visitar y no haya nadie para atender nuestras expectativas y dudas.

Dispone de una magnífica bóveda de paños octogonales, en su centro lo que pudiera ser un matacán o buzón de fuego, en caso de que el enemigo consiguiese entrar en la planta baja, a través de esa oquedad podrían tirar aceite hirviendo, piedras o cualquier otro invento que pudiera hacerles daño y frenar el avance invasor.

Y efectivamente, en el suelo de la sala vemos unas grandes bolas de piedra que sin dudas estaban preparadas en la planta alta para dar la bienvenida a las visitas no deseadas.


Tras la pequeña decepción que supuso el intento de visita al castillo, nos dirigimos al exterior para intentar perimetrarlo. Que digo yo que si está abierto y la oficina de turismo también ¿donde estaban quién debía atenderla y el guía que podría habernos acompañado a visitar la torre? Sin dudas, dinero público despilfarrado.

La sensación de haber perdido el tiempo viniendo a Utrera aumenta cuando vemos el aspecto sucio y abandonado de las murallas del castillo máxime estando dentro del núcleo poblacional, probablemente la satisfacción que nos produjo el Castillo de las Aguzaderas y su magnífico estado de conservación pues nos hizo albergar demasiadas expectativas sobre éste. Sin dudas en los años 60 del siglo pasado el personal responsable era mucho más efectivo y preocupado por nuestro patrimonio nacional que los actuales.

En tiempos de Alfonso XI Utrera estaba rodeada por murallas y el castillo parece que fue dotado de una fuerte cerca que formaba una gran plaza de armas delante de la torre. Por su proximidad al castillo, en 1331 el Concejo de Sevilla dispuso dar cada año a la vecina iglesia de Santiago un dinero para obras en ella ..."por estar cercana a ella el Castillo de Sevilla y acudir a ella el castellano y gente de armas para el Santo Sacramento a deshora y ser enterrados allí". Noticias posteriores dan a conocer cómo fue destruido el castillo en 1368 tras la invasión de la villa por las tropas de Mohamed V de Granada, y recuperado a los nobles en 1478 por los Reyes Católicos cuando se lo reclaman a Fernán Arias de Saavedra.
A partir del siglo XVI comienza el declive del castillo, que queda abandonado desde 1743 cuando Utrera deja de pertenecer a la jurisdicción de Sevilla, pasando a ser con Felipe V "plaza de realengo". Aún así el ayuntamiento sevillano conservaría la propiedad y la facultad de designar alcaide para la conservación del edificio, aunque el cargo perdió carácter por la falta de presupuesto y sería sólo de tipo honorífico.

Con la llegada de los franceses, el 10 de febrero de 1810, la población de Utrera es obligada a pagar enormes impuestos, lo que dio lugar a fuertes protestas por parte de ésta, y a represalias por la de los franceses, que bombardearon el castillo desde la Huerta de la Zorra causando grandes destrozos en él.
En 1915 el entonces alcalde de la ciudad, Rafael Adame Peña, mandó hacer reparaciones en la fortaleza, rehaciendo por completo el patio de armas, que se mantuvo poco tiempo en buen estado. Bastantes años después, en 1974, se inician obras de restauración según un proyecto de Rafael Manzano Martos, patrocinado por la Dirección General de Bellas Artes, en unas obras que se dieron por finalizadas en 1986 con la apertura al público de las nuevas instalaciones. Sólo dos años después se continuaron estos trabajos, acometiéndose el refuerzo de muros, el rebaje del patio de armas hasta su nivel histórico de suelo y la rehabilitación de nuevos elementos aparecidos. Demasiado tiempo y probablemente dinero gastado para tan pobres resultados.

Leemos en la publicidad que actualmente el castillo es un lugar de ocio abierto al público, con zonas adecuadas para celebraciones y actos culturales y a mi que parece demasiado pretencioso, todo cerrado, nadie para atender a los visitantes y ni siquiera es posible caminar por el Patio de Armas. Supongo que los pillé en un mal día. Si tienes que venir a Utrera pues merece la pena perder algo de tiempo y visitarlo, pero venir expresamente para visitar el castillo, pues mejor evitarlo y hacer otras actividades más interesantes. Nunca he sido crítico en ninguna de mis visitas porque siempre hay algo salvable, pero esta visita no lo merece. Algún día tenía que ser el primero.

Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

viernes, 6 de diciembre de 2019

COMPLEJO ENDORRÉICO DE ESPERA (1DIC2019)

El complejo endorréico de Espera lo constituyen tres lagunas: Hondilla, Salada de la Zorrilla y Dulce de la Zorrilla.

Existen, gracias a que están conectadas a un acuífero, o sea, a una bolsa de agua acumulada bajo la superficie de la tierra. Cuando llueve y el acuífero se recarga de agua, llena las lagunas, pero cuando el agua acumulada en el acuífero desciende, entonces aportan agua al subsuelo y el nivel de agua disminuye o incluso se secan, influyendo además a ello, el efecto de la evaporación.

Además de Reserva Natural, este complejo endorréico está declarado como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) e incluida en la lista de humedales RAMSAR, por su especial relevancia internacional como hábitat de multitud de especies de aves acuáticas.

La superficie protegida total es de 437,8 hectáreas. Su valor ecológico reside en ser punto vital para la conservación de avifauna lacustre autóctona (fochas, ánades, garcetas, garzas, rapaces...), destacando especies en peligro de extinción.

Dejamos el coche en: 36°53.153'N - 5°51.288'W
Distancia: 11,96 kilómetros.
Tiempo: 3 horas 11 minutos.
Dificultad: Fácil.

La previsión del tiempo dice que hoy lloverá a partir de la una de la tarde. Así que para acortar un poco el primer tramo, rectilíneo y casi sin interés pues nos dirigimos a través de la carretera CA-6100 hasta su intersección con la Cañada de Jerez a Utrera, y a través de la misma metemos el coche, y nos ahorraremos algún kilómetro. Las previsiones dicen que lloverá sí o sí, pero llegamos al sitio y está totalmente despejado y con un sol de justicia, así que a pesar de ir pertrechados con todo el equipo de lluvia, lo dejamos en el coche.

La cañada de Jerez a Utrera es una vía pecuaria con prioridad 3 de uso público y tiene, más bien debería tener 75 metros de ancho, pero como veremos este ancho no es respetado en todo el tramo que recorremos, por haber sido ocupada para labores de siembra por las propiedades adyacentes, aunque es cierto que en ninguno de los casos el paso ha sido cortado o disminuido mediante alambradas.

Después de algún kilómetro, comprobamos que podríamos haber seguido adentrádonos con el coche, pero tampoco era plan de quedarse sin kilómetros para andar.

En algo menos de dos kilómetros conectaremos con la Vereda de Espera, esta nueva vía sería la que traeríamos caso de iniciar el recorrido en Espera.

Aunque la vegetación casi nos lo impide totalmente, a nuestra derecha se encuentra la primera laguna del recorrido, se trata de la laguna Hondilla.
La laguna Hondilla es la más pequeña de las tres. Su forma es casi circular y a pesar de su nombre es la menos profunda. Es de carácter temporal y en verano queda prácticamente vacía. Es pobre de nutrientes, lo que la diferencia del resto de las lagunas de Cádiz y posibilita el desarrollo de una flora muy particular.

Esta cancela que vemos a la izquierda es la que hay que pasar cuando se hace la ruta oficial, pero la ruta oficial es rectilínea y de ida y vuelta y nada más lejos de nuestros gustos, así que la pasaremos de largo y continuaremos por la Vereda de Espera al objeto de conseguir un track lo más circular posible. Así que la cancela la cruzaremos pero a la vuelta.


 Dejaremos la vereda al llegar a la entrada del camino que conduce al Cortijo de la Zorrilla.


El cortijo lo tenemos a un kilómetro y medio y todo el tramo será ascendente y esto nos permitirá una vista elevada del entorno a pesar la escasa elevación, a nuestra izquierda conseguimos ver el castillo de Fatetar (visitado en noviembre de 2019). La Loma de los Barros, justo por delante nos impide ver Espera.

A un poco de más altura ya tenemos una primera vista de la laguna Salada de la Zorrilla, aunque la imagen sea precaria ya intuimos que caso de tener agua, será muy poca.

Ya vamos caminando por la Dehesa de la Zorrilla, ocupada con una espectacular extensión de olivos cuya producción se destina íntegramente para la producción del afamado aceite de Espera, elaborado en el Molino de Espera, también conocido como Molino de los Diezmos o Antigua Casa Cilla (visitada en noviembre de 2019).


Tras pasar por el cortijo ubicado en lo alto del cerro, iniciamos un tranquilo descenso hacia los Llanos de San Antón.

 A final de esta larga y despoblada vereda conectaremos con la Cañada Real de Utrera a Jerez.

Aunque de forma imperceptible, nos hemos ido acercando a Espera y esto nos permite ver el castillo con más claridad.

Conectamos con la Cañada Real de Utrera a Jerez y giramos a la izquierda.

Pronto llegamos a una bifurcación, si tomamos el camino de la izquierda, acortaremos el trayecto y dejaremos la próxima laguna a nuestra derecha, nosotros preferimos tomar por la derecha, y de paso tomar unas fotos de un pozo cercano para colaborar con el proyecto de Conoce tus Fuentes.

Ya tenemos a la vista la segunda laguna. Se trata de la laguna Dulce de la Zorrilla.

La laguna Dulce de la Zorrilla está situada más al sur de las anteriores y es la más profunda y por tanto, la que mayor estabilidad hídrica posee, manteniéndose con agua incluso durante las más duras sequías. Tiene aportes estacionales de agua del Arroyo Salado de Espera.

Y llegamos al pozo de Los Llanos de San Antón.

Se encuentra muy próximo a la Laguna Dulce.


Hemos dejado la cañada real y nos incorporamos al Camino de Lebrija a Bornos.

Y rápidamente llegamos a otro pozo. Si la Laguna Dulce tenía su pozo, la Laguna Salada de la Zorrilla, no iba a ser menos.

Dispone de cinco pilas, esta vez ladradas en piedra. Una auténtica chulada.

Sobre todo la redonda.

Me llama la atención una hilada de piedras en las que sus caras interiores están alineadas y otros bloques similares se encuentra esparcidos en las cercanías ¿será un dolmen?

La laguna Salada de la Zorilla es la que tiene mayor concentración de sales (de ahí su nombre) y es la más grande, en ella se llegan a alcanzar profundidades de hasta dos metros, de carácter semipermanente, mantiene cierta estabilidad del nivel de sus aguas, aunque llega a secarse los años más secos. Presenta una forma muy particular con dos franjas de tarajes (tamarix) que cruzan la laguna a modo de diques. Estas barreras vegetales son resultado de las plantaciones realizadas cuando la laguna era utilizada como cazadero de aves y servían para ocultan a los cazadores. Hoy día parecen que algunos ejemplares de tarajes han sido eliminados. Tiene una extensión de 26 hectáreas.

Las zonas más próximas a la orilla está dominados por plantas muy importantes en los humedales: la enea y el carrizo. Tienen el aspecto de una pequeña caña -terminadas de forma diferente- y siempre se localizan en zonas que permanecen inundadas gran parte del año y en las que la profundidad les permitan estar enraizadas.

Por fuera del carrizal y en zonas parcialmente inundadas por el agua de forma temporal, aparecen otras especies capaces de soportar ambientes salinos, juncos y castañuelas, que son abundantes sobre todo en la Laguna Salada.

Por último y más alejados de la orilla y ocupando zonas libres de inundación se localiza el taraje, que junto con el carrizo es la formación vegetal lacustre más abundante. Al alejarse de esta zona va apareciendo la vegetación natural compuesta fundamental por matorral mediterráneo, como el acebuche, lentisco o la coscoja y tras ellos, los pastizales o cultivos de secano, fundamentalmente trigo y girasol.

Y en lo alto de la loma, el Cortijo de la Zorrilla. La vegetación que existe alrededor de las lagunas se llama "palustre" y se caracterizan por formar agrupaciones de plantas muy densas y altas que viven en suelos húmedos y cubiertos de agua. Esta vegetación está influencia por tres factores fundamentales: los ciclos de inundación y desecación de las lagunas, la salinidad del suelo y el clima dominante de la zona. Relacionadas con estas lagunas hay que destacar la presencia de hierbas acuáticas enraizadas en fondos que permanecen inundados la mayor parte del año. Entre esta vegetación sumergida encontramos Potamogeton pectinatus y Zannichiella obtusifolia que forman parte de la alimentación de los patos que residen en esta reserva.

Esta laguna dispone de un observatorio de aves. Antes de ser protegidas bajo la figura de Reserva Natural, las lagunas eran cazaderos de aves acuáticas, a partir de su protección legal la caza se encuentra prohibida. Actualmente su valor ecológico reside en ser punto vital para la conservación de aves, destacando especies en peligro de extinción como la Malvasía (Oxyura leococephala). Aparte, numerosas aves eligen este lugar como alternativa a otros espacios naturales.

Como su nombre indica es la laguna con mayor índice de salinidad lo que la convierte en la preferida por flamencos y otras aves típicas de salinas, como la Avoceta que aparece en mayor número cuando el nivel del agua desciende en época estival. Otras especies de gran interés que frecuentan estas lagunas son la focha moruna y la malvasía cabeciblanca que llegan a reproducirse con éxito si las condiciones son idóneas.
La vegetación palustre cumple una función muy importante ya que sirve de zona de cría por multitud de aves acuáticas y además sirve para la fijación de terrenos inundables y con riesgo de erosión, por eso su conservación es primordial para la permanencia del ecosistema.

Y aunque parezca de perogrullo, este es un observatorio orientado hacia donde se encuentran las aves, doy fe de que en bastantes casos, esto tan lógico no siempre se cumple.

Y llegamos a la cancela donde se inicia el regreso por la parte común del recorrido por la Vereda de Espera.

Poco a poco el cielo se ha ido encapotando y unas nubes negras nos dan mal presagio, aceleramos el paso no vaya a ser que nos tengamos que arrepentir de no haber echado en la mochila la ropa de agua, esa tan bonita que dejamos en el coche.

De repente el viento cambia, la lluvia es inminente y aún nos queda un pequeño trecho hasta el coche. Son las 12,45 horas.

Cuando nos quedan unos veinte metros para llegar empieza a caer agua, no hacemos más que entrar en el vehículo y se cierra un aguacero considerable, la previsión del tiempo acertó pero hoy tuvimos suerte, nos salvan de calarnos hasta los huesos esos cientos de metros que hicimos en coche por la vereda.

Podéis descargaros el track, clicando en la siguiente imagen:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/complejo-endorreico-de-espera-espera-cadiz-1dic2019-44142004
 
ACTIVIDADES ADICIONALES:
Visita al yacimiento arqueológico de Carissa Aurelia.
Visita al dolmen de Alberite.

Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.