domingo, 6 de mayo de 2018

SALINA DE CARBONEROS (PARQUE NATURAL DE LA BAHÍA DE CÁDIZ) (CHICLANA) 2 MAY 2018

Es un recorrido de alto interés ecológico y paisajístico, y sobre todo por su atractivo ornitológico y etnográfico. Nos permitirá conocer la estructura y funcionamiento de una salina, y observar lugares que por su aislamiento y tranquilidad se ha convertido en una zona de nidificación importante para multitud de aves acuáticas. así como de la variada vegetación habitual de estos biotopos.

Veremos la estructura tradicional de una salina, con sus lucios, vueltas de retenida y periquillo, unos canales cada vez más sinuosos y menos profundos que conducen el agua hasta la zona de cristalización de la sal, la tajería. Un sistema tan ingenioso como antiguo dónde la única fuerza motriz es la ejercida por la gravedad.

Distancia: 7,15 kilómetros.
Tiempo: 2 horas 5 minutos.
Dificultad: Fácil.
Dejamos el coche en: 36º24.220'N - 6º10.806'W

A pesar de que el comienzo oficial de este sendero se realizar por la carretera de playa de La Barrosa, a la altura de la urbanización de Las Mogarizas, antes de llegar a la Venta del Popeye, nosotros lo haremos dejando el coche al final de la calle Codorniz en la Urbanización Los Gallos, donde existe mucho espacio para aparcar. Además nos permitirá alargar un poco este corto sendero.

Rápidamente nos vemos inmersos en la conocida como Marisma de Carboneros, dónde podremos empezar a ver la clásica vegetación de marisma.
En este ecosistema, es una verdadera proeza la existencia alguna de flora. Las plantas que pueblan las marismas (también llamadas plantas halófitas) llegan a soportar concentraciones de sal de 10%, debido al agua procedente del mar, y que el viento y el sol se encargan de evaporar. Los suelos, al estar inundados, carecen de una adecuada aireación, lo que lleva a la muerte de cualquier planta no autóctona. En la zona de marisma podemos distinguir claramente las zonas que están casi continuamente inundadas, de las que lo están de forma más esporádica, por la vegetación existente en cada zona. Las plantas han tenido que adaptarse a fuertes oscilaciones en la concentración de sal (osmóticas), ya que la salinidad del agua puede variar debido a las lluvias y adoptar concentraciones iónicas del agua dulce (un error común es la consideración de que el agua dulce no tiene sales, esto es falso, lo que tiene es distinta composición y concentración).

La vegetación de marisma podemos clasificarla en tres grupos:
La de marisma baja, zona que se inunda en cada pleamar (Zostera y Lechugueta). La de marisma media (Espartina y Sapina). Y la de marisma alta, zona que sólo se inunda en mareas vivas (Salados, Verdolaga, Saladillos, Brezo de mar o Armajo).



Aunque no forma parte del recorrido oficial, nosotros y en primer lugar nos dirigimos a un ramal del camino que se nos abre a nuestra derecha, queremos inspeccionar qué es lo que se cuece por allí y comprobar "in situ", la posibilidad de hacer una ruta circular más amplia.

Aunque podemos salvar este primer obstáculo, más adelante el camino está cortado, parece como si la presión del caño hubiese hecho caer el muro que nos debería permitir el paso, así que comprobamos que, al menos en pleamar, no es posible darle continuidad a este trazado, así que volvemos sobre nuestros pasos y continuamos por la ruta oficial.

La producción de sal fue un recurso explotado desde la antiguedad, siendo el entorno de la Bahía de Cádiz y su marisma el ecosistema ideal para su producción. Un entramado de caños, canales y compuertas tan simple como efectivo que aprovechaba la fuerza de la gravedad para hacer circular el agua. En el siglo XIX llegaron a funcionar en la Bahía de Cádiz un total de 140 salinas, de las que actualmente sólo permanecen poco más de una decena.
Su funcionamiento consistía en la toma de agua desde un caño principal aprovechando las pleamares y dónde a través de una o dos compuertas que eran abiertas por el capataz en el momento idóneo permitía la entrada de agua a un lugar de almacenamiento primario llamado "estero". A partir de aquí se la hacía circular por un sistema de canales (lucios, vueltas de periquillo y vueltas de retenida) , también regulados por pequeñas portezuelas (largaderos), en las que por efecto de la evaporación iban adquiriendo mayor grado de salinidad, para acabar en los llamados cristalizadores, balsas de muy poca profundidad (tajería), dónde el poco agua que quedaba terminaba evaporándose quedando sólamente la sal cristalizada.



Todo este entramado es inundado a través de unas puertas, conocidas como compuertas y que eran el dispositivo fundamental para la alimentación de todo el laberínto de canales y esteros.

Hemos llegado a un muro que circunda toda la salina, se trata de la Vuelta de Afuera, estas vueltas de afuera son caminos de dominio público y se puede transitar por ellas libremente en cualquier salina en explotación.

En su contorno están dispuestas las compuertas principales que permitían la entrada de agua en los momentos de mareas vivas. Si os interesa el como funciona una compuerta y sus partes, podréis verlo en esta entrada.

En este tramo encontramos algunos observatorios de aves.

Y un panel explicativo de las aves que se pueden encontrar.

A la derecha vemos el Caño de Carboneros que se alimenta del caño de Santi Petri, en línea de horizonte podemos ver parte del antiguo poblado pesquero de igual nombre, y la pequeña torre del club náutico.

El caño de Santi Petri es la principal arteria del agua del Parque Natural de la Bahía de Cádiz. A la izquierda encontramos el antiguo estero de la salina. El estero es un depósito de grandes dimensiones que recibe aguas procedentes del canal de alimentación. Sirven como zona de cría y engorde natural de numerosas especies de peces entre los que destacan: doradas, robalos, lisas o lenguados.

Actualmente el estero es atravesado por un muro que lo divide en dos y en cuyos extremos se ubican los observatorios de aves. A lo lejos vemos la Casa de Carboneros, una típica casa salinera y que era el centro neurálgico de la explotación, la casa está rodeada de una amplia explanada dónde se acumulaban los montes de sal una vez recogida.

En los caminos de acceso y algo más alejados de los muros, y además de las Cistanche phelypaea, y los Chrysanthemum coronarium (ya descritas en la entrada anterior), encontramos varios macizos de una pequeña pero maravillosa planta casi rastrera, Spergularia rubra, Arenaria roja para los amigos. Una planta herbácea típica de los arenales y zonas costeras mediterráneas. Es una planta con amplias aplicaciones medicinales ya que se puede utilizar como diurético, como depurativo en casos de reumatismo y está recomendada para problemas vesiculas, cistitis y disuria.


Echium gaditanum más conocida como Viborera marítima o viborera de Cádiz. Esta planta está incluída en la Lista Roja de Flora Vascular Española de Especies Amenazadas.

Myoporum acuminatum o Mioporo, vulgarmente conocido como Transparente, es una planta usada habitalmente para setos o barreras cortavientos en lugares costeros por su gran resistencia al ambiente marítimo. Es frecuente encontrar ejemplares asilvestrados, como este de la imagen.

Detalle de la floración.

La sorpresa del día (siempre recibimos un regalito) vino de la mano de una anátida que nunca habíamos visto en las marismas. Se trata de una pareja de Cairina moschata también conocido como Pato Criollo o Pato de Muscovy y mostrando comportamiento de estar anidando. Este pato no figura en la relación de aves descritas en los paneles informativos.

Es una especie procedente de América del Sur y que fue traída a Europa ya domesticada, solemos verlas como animal de granja o en parques urbanos o estanques de agua dulce. Estos ejemplares probablemente se escaparon y se han asilvestrado y no parece digustarles en absoluto el biotopo de marisma.

Con este bonito ánade, nos despedimos.Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.
 
Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/salina-de-carboneros-parque-natural-bahia-de-cadiz-chiclana-2-may-2018-24585369

viernes, 4 de mayo de 2018

RUTA DE LOS ESTEROS-SALINA SANTA MARÍA DE JESÚS (CHICLANA) (PARQUE NATURAL DE LA BAHÍA DE CÁDIZ) 30 ABR 2018

Este sendero discurre por el margen derecho del río Iro y dentro del Parque Natural de la Bahía de Cádiz en el término municipal de Chiclana de la Frontera. Nos permitirá conocer las diversidades de fauna y flora del entorno, así como las salinas e infraestructura que las conformaban.
En un primer tramo atravesaremos el parque municipal de Las Albinas del Torno, espacio empleado como campo de regatas. Poco después se llega a la salina del Cañaveral y a la Salina Santa María de Jesús, dónde se ubica el Instituto de Medio Ambiente de la Mancomunidad de la Bahía de Cádiz. Esta ruta llega a las cercanías de la desembocadura del río Iro en el caño de Santi Petri.

Distancia: 5,7 kilómetros.
Tiempo: 1 hora 36 minutos.
Dificultad: Fácil.
Dejamos el coche en: 36°25.567'N - 6° 09.335'W
 
El coche se queda un aparcamiento existente en el Polígono del Torno justo al lado de la estación depuradora.

También existen allí unas pistas de skate que hacen las delicias de niños y no tan niños.

Durante bastante rato iremos dejando el río Iro a nuestra izquierda. Este río se origina a partir del encuentro del río Salado de Medina Sidonia y el arroyo del Palmetín y desemboca en el caño de Santi Petri. Su nombre parece que deriva de Liro o Tiro, debido a que la ciudad fue fundada por fenicios tirios, de los que se ha encontrado un importante asentamiento en lo que actualmente se conoce como "Cerro del Castillo".

A nuestras espaldas se encuentra Chiclana, y en su "skyline", destacan la Iglesia de San Juan Bautista también conocida como Iglesia Mayor (1), el Puente del VII Centenario (2), puente azul para los lugareños y la Ermita de Santa Ana (3) situada en el cerro de igual nombre.

La Iglesia Mayor es de estilo neoclásico. Se empezó a construir en 1776 bajo la dirección de Torcuato Cayón y tras múltiples vicisitudes el templo se consagró en 1814, fue construida sobre los terrenos de una anterior iglesia del siglo XVI.

El Puente del VII Centenario fue inaugurado en marzo del año 2000, conmemora el séptimo centenario de la fundación de la ciudad, que entró en la historia cuándo Fernando IV donó sus tierras a Don Alonso Pérez de Guzmán, Guzmán el Bueno para los amigos, en agradecimiento por su heróica defensa de la plaza de Tarifa en 1294.

La Ermita de Santa Ana también fue un proyecto de Torcuato Cayón. Construida entre los años 1772 y 1774 en el lugar ocupado por un molino de viento. Es de estilo mozárabe a pesar de pertenecer a la época del Neoclásico. En su interior existe un pequeño altar dónde se ubica una escultura de Santa Ana con la Virgen niña, obra del escultor genovés Domingo Gisardi.

A nuestra derecha encontramos las instalaciones de un club náutico que utiliza el entorno salinero como campo de regatas.

A nuestra izquierda queda el nuevo cauce del río Iro, este cauce fue una de las consecuencias del grave desbordamiento sufrido en la ciudad en 1965 y a la derecha las instalaciones de la salina de Santa Teresa la Nueva.

El Iro fue navegable durante siglos, basta señalar que en 1675 existían censadas un total de 57 embarcaciones.

Llegamos a las inmediaciones de la Salina de Carmen de Bartivás, también abandonada como se desprender de la saturación de algas, una mezcla de algas filamentosas con la lechuga de mar (ulva lactuca) cubren toda la superficie.

A lo lejos ya vemos la casa salinera, el Institituo de Medio Ambiente y el Museo del Mar, que llenan este sendero de contenido.

Nos encontramos un puente desde el que podemos ver el lugar dónde se unen el antiguo y el nuevo cauce del rio Iro.

Y la entrada real a la Salina de Santa María de Jesús.

Una salina tradicional se distribuía en cuatro zonas perfectamente delimitadas y unidas entre sí por compuertas: Esteros, Vueltas de Retenida, Vueltas de Periquillo y Cristalizadores o Tajería. Si queréis saber más sobre el funcionamiento de una salina podéis verlo en este link. Esto que vemos aquí corresponde a la penúltima etapa, las vueltas de periquillo que al igual que las vueltas de retenida, tienen forma de laberinto y permiten que el agua vaya evaporándose.

A lo lejos vemos la Casa de las Pastorita, en la salina de igual nombre y hoy dedicada al cultivo marino.

En la explanada del Museo de la Sal encontramos esta pintoresca caseta.

En el centro, una casa salinera restaurada, el los ya nombrados Instituto y Museo del mar, también existe un bar.

La vena fotográfica no deja de encontrar motivos pictóricos.

Al otro lado del Caño de Bartivás la Salina de Los Hermanos, y sus blancos montes salinos.

Además de la clásica vegetación de marisma, como espartinas, armajos, sapinas o saladillos también encontramos una variada vegetación florecida que dan un toque de color al verde oscuro y pardos de las anteriores.


Entre ellas podemos encontrar Cistanche phelypaea, planta parásita que florece de febrero a abril, tiene la particularidad de que carece de clorofila y por tanto, no puede realizar la fotosíntesis, por lo que depende de un huésped para poder nutrirse.

El Tamarix africana en plena floración.

Dos variedades de Chrysanthemum-coronarium. Que inundan los márgenes de cualquier camino.


Hedysarum coronarium, conocida como zulla. Una planta apta para consumo animal y que en determinados lugares se cultiva para tal fin, aunque necesitan ser inóculadas con rhizobium (bacterias que fijan el nitrógeno en el suelo) específico para la siembra en terrenos donde no se ha dado previamente.

O la tan humilde como hermosa Convolvulus sabatius.


Aunque suelen avistarse numerosas aves de marisma, hoy sólo pudímos ver grandes concentraciones de gaviotas patiamarillas, ánades reales y alguna limícola aislada.

Ya de regreso y justo al lado del puente encontramos un gran número de eneas, planta típica de humedales de agua dulce o ligeramente salada y que nos depararon un gran sorpresa.

En ellas se cobijaban centenares de pollos de ánades reales (Anas platyrhynchos). Aquello parecía una guardería infantil o un lugar de protección ya que adultos no vimos ninguno, cosa extraña ya que las "mamás pata" no se separan de sus crías para nada. Probablemen se ocultaban en el interior.

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/ruta-de-los-esteros-salina-santa-maria-de-jesus-chiclana-parque-natural-de-la-bahia-de-cadiz-30abr1-30151812
 
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.