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lunes, 1 de agosto de 2016

EL VENTANO DEL DIABLO (CUENCA) 4 JUN 2016

El Ventano del Diablo es un mirador excavado en la roca con unas impresionantes vistas sobre la hoz del río Júcar y bosques de la Serranía de Cuenca y a unos 30 kilómetros de la capital.
El río Júcar a su paso entre Uña y Villalba de la Sierra (término municipal al que pertenece) forma un gigantesco cañón conocido como los Cortados del Júcar y es aquí, a casi 1.500 metros de altura, dónde se encuentra este mirador.

Dejamos el coche en una amplia explanada "ex-profeso" en un lateral de la carretera CM-2105, en: 40º14.218'N - 2º04.288'W
 
Al mirador se accede a través de una cómoda y protegida vereda.

Pero antes de introducirnos en él, subiremos por su lateral en busca de una imagen exterior que nos permita hacernos una idea de su situación. Y se muestra tal lo que es, una auténtica ventana a los Cortados del Júcar desafiante a la gravedad.

Debe su nombre a una leyenda que cuenta que desde esta peña hueca y abovedada como un enorme cráneo, el diablo organizaba sesiones de brujería y empujaba al abismo a todo aquel que se osara asomarse por sus balcones abiertos al vacío.

Por su "ventana" derecha tendremos unas magníficas vistas a parte de la Sierra de las Majadas y sus extensos bosques.


A unos doscientos metros por debajo, las cristalinas aguas del Júcar serpentean y forman pozas en las que viven especies tan sensibles como el mirlo blanco, la nutria o la bermejuela.

La vegetación del lugar crece condicionada por la verticalidad y la relativa exposición solar. En la base de los cortados han quedado los últimos reductos de vegetación eurosiberiana peninsular, con tilos, avellanos o acebos.

Desde nuestra posición tan privilegiada podremos disfrutar del cañón que ha ido labrando la fuerza erosiva del agua. La infinidad de bloques desprendidos nos dan una idea del dinamismo del paisaje.

También podremos ver múltiples cuevas y abrigos, exponentes de la clara acción erosiva del agua filtrada. Algunos de estos abrigos fueron utilizados por los ganaderos del lugar, aunque este de la imagen difícilmente podría haber tenido uso. salvo por las colonias de buitres leonados que habitan el lugar.

También nos llama la atención una gran casa en lo alto de un risco. Se trata de la Central Hidroeléctrica de El Salto, construida a principios del siglo XX y que funcionaba gracias a la traída de agua por un canal de más de 25 kilómetros de longitud que cogía aguas del Júcar en el pantano de la Toba y tras pasar por la laguna de Uña, atravesaba un largo cañón hasta llegar a este lugar, por dónde su caída movía las palas que generaban la electricidad.

Una nueva vista de la vereda que lleva al mirador, la central hidroeléctrica y los Cortados del Júcar.

A nuestra izquierda podremos ver Villalba de la Sierra, es la comarca de la Serranía Alta y Campichuelo, también en la Sierra de las Majadas.


Este mirador se encuentra en el camino que nos lleva a la Ciudad Encantada y al Nacimiento del Rio Cuervo y es una parada inexcusable para cualquiera que visite estas tierras.


Para terminar os dejo un video del lugar;
https://www.youtube.com/watch?v=4SeXQgurhew&list=PLw2wDlWE6MlVtI6QuGgYXOkHLlXHaGvwk&index=2

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/ventano-del-diablo-villalba-de-la-sierra-cuenca-4-jun-2016-30175418
 
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

martes, 26 de julio de 2016

NACIMIENTO DEL RIO CUERVO (CUENCA) 3 JUN 2016

Este sendero recorre uno de los enclaves más famosos de la Serranía de Cuenca, el río Cuervo. El nacimiento del río Cuervo es una surgencia de agua que brota de una cueva en la cara norte del cerro conocido como Muela de San Felipe después de discurrir por un entramado de galerías subterráneas, fluye por un paraje de cascadas musgosas y remansos cristalinos. El recorrido se inicia en un aparcamiento habilitado junto a la carretera CM-2106, a catorce kilómetros de Tragacete y a seis de Vega del Codorno, término municipal al que pertenece. Una impresionante cascada tobácea será la estrella de este sendero. Al ser un destino muy visitado os recomiendo lo programéis para un día entre semana o no será lo mismo. Fue declarado Monumento Natural en 1999.

Dejamos el coche en: 40º25.579'N - 1º53.872'W
Distancia: 3,56 kilómetros.
Dificultad: Fácil.
Tiempo: 2 horas 45 minutos.

Para entender un poco mejor el fenómeno que se produce en el río Cuervo existen varios carteles explicativos. En primer lugar nos cuentan como se forman los escarpes en las dolomías. El agua, después de discurrir por un entramado de galerías subterráneas, sale a la superficie. La acción de desgaste y disolución ejercidos sobre terrenos porosos hace que la cabecera de estas surgencias vayan retrocediendo hasta provocar la fracturación y desplome de grandes bloques de los escarpes, así como el derrumbe de algunas de las galerías lo que provoca las características formas de anfiteatro o circo.
Es aquí, en un anfiteatro dónde se produce la surgencia del río Cuervo. Curiosamente las mismas aguas que provocan la erosión de las calizas y su hundimiento, son las que provocan, el efecto contrario en esos mismos hundimiendos (escarpes) provocando lo que se conocen como Tobas. Una cascada tobácea es la que se origina al resbalar durante siglos un río por un cortado calizo y que gracias al contacto con el agua y el carbonato cálcico que ésta transporta, forma gradas, repisas y colgajos a modo de estalactitas que, tapizados de musgo, hacen el efecto de una gigantesca esponja verde de la que salen hilos de agua. Éste ni más ni menos es el espectáculo que podremos ver en el río Cuervo, una surgencia de aguas de una mole rocosa y su posterior discurrir a través de cristalinos remansos y salvajes cascadas tobáceas.

Existen dos zonas de aparcamiento, uno cerca de los restaurantes y otro ubicado al otro lado de la carretera y más cercano al inicio oficial del sendero pero más soleado.

El otro aparcamiento lo tenemos a nuestra derecha, cruzando la carretera, y es dónde se inicia el sendero.

Esta ruta es circular, subiremos dejando el rio a nuestra derecha hasta llegar al nacimiento, posteriormente bajaremos por el otro margen. Durante todo el trayecto estaremos rodeados de un impresionante bosque de ribera, dónde magníficos sauces, tilos, arces, avellanos o acebos darán un toque al ya espectacular lugar, destaca un esbelto bosque de pinos que dan variedad al lugar.

En este primer tramo el sendero está perfectamente adecuado para todos los públicos, no así la llegada al nacimiento que aunque carente de dificultad no es accesible a personas con ciertos tipos de discapacidad.

Encontraremos varios puentes en nuestro camino que sortean algunos hilillos de agua, aunque como tenemos intención de hacer un circular, evitaremos aquellos que nos llevan al otro margen.

En este tramo del rio no existe término medio, o encontramos aguas cristalinas totalmente remansadas o murmulleantes saltos.



Es un recorrido que se hace un aproximadamente una hora, pero si os gusta la fotografía, tardaréis más, mucho más, en este caso es imprescindible meternos por cualquier entrada que nos acerque a la orilla, que seguro nos deparará grandes sorpresas. Para esta toma me tuve que arañar un poco con algunas obstinadas zarzas que guardaban celosamente su secreto.



Esta es la parte oculta de la gran cascada, justo al otro lado del rio tenemos una zona de descanso y el mirador oficial, pero desde este margen probablemente veréis pocas o ninguna foto, nuevamente hay que abrise paso entre la espesa vegetación, pero la imagen merece la pena.

A estas alturas de año el caudal de agua ha disminuido, aún así las vistas son maravillosas, las capas de musgo ofrecen un frescor añadido a este oscuro rincón.


Tras superar un curioso desnivel llegamos a una nueva planicie dónde las aguas discurren tranquilas, aún así unos pequeños saltos nos distraen un poco.



Por breves instantes el camino se separa de la vera del río, llegamos a una pradera desde dónde tenemos una vista privilegiada de la Muela de San Felipe, formación rocosa dónde tiene su origen el río Cuervo.

El cauce se hace más estrecho, esto nos permite un acercamiento a la otra orilla, dónde unas pasarelas y barandas ofrecen un tramo totalmente adaptado a todos los públicos, aunque nosotros pasaremos por allí al regreso. 

Estamos cerca del nacimiento pero no me resisto a mojarme un poco y poder sacar otra foto desde un ángulo poco visto.

En esa zona oscura está la cueva dónde surge el río Cuervo, el lugar está dotado de un mirador que nos permite deleitarnos con el murmullo del agua.

Durante un trecho volvemos por el camino de venida, pero cruzaremos al otro margen en la primera oportunidad.

Nuevamente vemos la segunda cascada en importancia, pero desde otra perspectiva.

Toda la bajada está habilitada por una pasarela de madera lo que nos permite llegar al mirador de la cascada estrella rápidamente.

A pesar de que la surgencia de agua es contínua durante todo el año, ya cerca del verano el volúmen de agua disminuye, pero aún así no pierde belleza por lo que nos deleitaremos tranquilamente desde todos los ángulos posibles.



Y con esta última toma damos por finalizada la ruta.

Un mini video del lugar.

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
Existen dos zonas de aparcamiento, uno cerca de los restaurantes y otro ubicado al otro lado de la carretera y más cercano al inicio oficial del sendero pero más soleado.
 
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.