miércoles, 5 de febrero de 2014

GARGANTA DEL ARROYO DEL PRIOR (LOS BARRIOS) - 2 FEB 2014

Sendero de dificultad media baja, dónde lo más difícil es encontrar el comienzo del mismo. Aunque no es un sendero señalizado se encuentra perfectamente marcado por hitos de piedras y numerosas marcas de pintura por lo que no debe suponer mayor dificultad salvo en épocas dónde el crecimiento de los helechos oculten en exceso las veredas. Uno de los mejores canutos que podemos recorrer. Recomendable efectuar una parada en un mirador natural con vistas a la Bahía de Algeciras así como en una cascada que presumiblemente es el nacimiento del arroyo ya que desde más arriba no existe aporte contínuo de agua. Dejamos el coche en la parte alta de la barriada de Benharás, localización 36º9.517'N y 5º31.436'W.
Distancia: 8,61 kms.
Tiempo: 6 horas 26 minutos.
Puedes descargarte nuestra ruta clicando en la siguiente imagen:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6083895

Tal vez lo más complicado de este sendero sea encontrar su comienzo aunque si seguís mis consejos no tendréis ningún problema. Llegaremos al lugar dónde dejamos el coche en la dirección que marca la flecha y aparcaremos por allí. Estamos en la parte alta del barrio de Benharás.

La entrada se hace por esta portilla que fácilmente puede pasar desapercibida.

Sin tiempo a calentar nos encontramos inmersos en un bosquete de alcornoques.

Finalizamos el bosquete y entramos en un descampado y tenemos que buscar una pista que se encuentra a pies de esa arboleda.

Desde un primer momento ya tendremos bonitas panorámicas a Los Barrios y la Bahía de Algeciras.

Esta pista es la Vereda del Mesto.

Aquí marcado el lugar de finalización del sendero, el collado de La Albarda, cuyo punto más alto se encuentra a 548 metros.

Este tramo está más adecentado, se nota que ha sido recientemente preparado. Se encuentra en dirección al peñón de Gibraltar que será visible conforme lleguemos a esa curva del fondo.

Algo más adelante llegaremos a un ¿puente? de cemento que nos permite cruzar el Arroyo del Prior, debiendo coger el sendero que se abre a la derecha justamente al cruzar el mismo.

A poco que llueva este tramo estará muy embarrado, afortunadamente conforme empecemos a subir el firme mejora.

Ya en este camino y mirando al frente nos encontraremos lo que parece una angarilla de paso pero no lo es, se trata de una alambrada colocada para evitar que nos acerquemos a un pequeño embalse, supongo que será una medida de seguridad para los niños aunque debido a la escasa profundidad y tranquilidad de las aguas no parece revestir ningún peligro.

Llegamos al punto más importante, ya que la contemplación del embalse nos puede hacer perder la indicación más importante, retomando el camino y a pocos metros tenemos un pequeño carril a la derecha, si no vamos atentos continuaremos hacia adelante y será tiempo y esfuerzo perdido. Ojo a esta piedra que señala perfectamente la dirección a tomar, está justo al comienzo de la nueva desviación.

Ahora sí, ya podemos ir algo menos pendiente de la dirección correcta, numerosos hitos de piedras y marcas con pintura roja, verde incluso amarilla nos conducirán sin error hasta la parte alta del collado de La Albarda. Este camino se complica en primaveras lluviosas ya que la inmensa cantidad de helechos que en estos momentos aún no han brotado pueden ocultar la mayoría de las marcas.

Llevamos rato escuchando el rumor del agua y a partir de aquí todo será una sinfonía de cascadas, aunque si queremos verlas bien tendremos que irnos saliendo del camino.

Una de las numerosas marcas de pintura, aunque generalmente están más cerca del suelo.

Una cascada. Las recientes lluvias han permitido que el arroyo luzca en máximo esplendor.

Más agua.







Los helechos secos del año anterior dan una tonalidad dorada al paisaje de increible belleza y de difícil descripción con palabras.

Las hiedras y zarzas trepan por los árboles en un incansable esfuerzo en busca de la luz.


Extasiados con las vistas subimos casi sin darnos cuenta. El biotopo clásico del canuto apenas deja pasar el sol.

Una tupida alfombra de hojas secas y rocas llenas de musgo nos acompañan durante todo el sendero. Disfrutemos de las imágenes.



Nos encontramos una pileta posiblemente para abrevadero del ganado  y bastante curiosa, tiene sistema de desagüe pero no de aporte de agua ¿Cómo se llena? Y peor aún, ¿Para qué quiere un desague si el terreno por su proximidad al cauce de agua está contínuamente húmedo?

Esta zona llena de helechos verdes debe ser una selva infranqueable pero ahora mismo sólo es una fiesta de color.

Los hitos de piedras son contínuos.
 
Este colorido es para disfrutarlo pausadamente.

El vallado nos indica que vamos bien, seguiremos el camino marcado hacia la derecha.

Una mirada atrás y vemos que Los Barrios ya queda lejos.

El Arroyo del Prior corta en dos la Sierra de la Palma. Sobre esas piedras peladas sobrevuelan majestuosos buitres.

Debemos vadear el arroyo al menos en cuatro ocasiones, esas piedras que afloran nos vendrán de perlas.

Y más agua.




Llegamos sin lugar a dudas al rincón más bonito de la garganta. Un salto de agua escalonado de al menos siete metros de altura. Estamos en el nacimiento del arroyo del Prior. Un ramaje revuelto nos impide una toma mejor.

Aunque es algo complicado nos abrimos paso entre zarzas y trepamos hasta justo la base de la cascada. Impresionante.

El rumor del agua desaparece, nos alejamos del cauce y nos adentramos en un bosque de pinos y el camino se hace más llano aunque alguna que otra cuesta nos harán parar a tomar aire.

Esta alambrada nos indica que ya estamos en el collado de La Albarda.

Atravesándola accedemos a una planicie desde dónde podemos disfrutar de vistas de la Sierra de la Luna, Sierra de Ojén y su valle.


Nuevamente la Bahía de Algeciras se muestra de un azul interminable.

Todo sea por una buena foto.

Después de un corto respiro emprendemos el camino de vuelta en busca de un saliente rocoso con buenas vistas dónde pretendemos efectuar el avituallamiento.

Estas rocas forman un mirador natural que no podemos perdernos, imbuidos de la paz de las alturas damos cuenta de unos buenos bocatas, empezamos a hacer balance y comentamos la gran sorpresa que nos hemos llevado con este sendero que nos era desconocido.

Una vista desde más abajo de este increible lugar.

Con la felicidad que da un estómago lleno y más descansados, volvemos a disfrutar de las imágenes que nos dejarán un recuerdo imborrable.


Y más agua.




Pido disculpas por poner tantas fotos pero el lugar lo merece. Con un último vistazo a la "Mujer Dormida" y después de haber saludado a varios cazadores que escondidos en sus aguardos esperan el paso de los zorzales nos despedimos por hoy, esperando que los inocentes pajaritos opten por otro camino.

Y ya sabéis, búscanos dónde haya un sendero, una montaña, un árbol, dónde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos dónde el buitre leonado se siente invencible o dónde la pequeña Langeii  desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

2 comentarios:

  1. Enhorabuena por vuestro blog, una fotografías bellisimas y unas explicaciones excelentes, con vuestro permiso os añado a favoritos. Saludos

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  2. Gracias Carlos, no hace falta permiso para eso, puedes añadirme dónde quieras es un placer poder contactar con gente de la cercanía. Yo también os añado. Saludos.
    PD. Enhorabuena por vuestro blog, lo he consultado en varias ocasiones y siempre me ha sido de utilidad.

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Gracias por tu visita.