sábado, 3 de junio de 2017

CASTILLO DE LA YEDRA (CAZORLA-JAEN) 6 MAY 2017

El Castillo de la Yedra está situado en la parte inferior del Cerro de Salvatierra y zona alta de la población de Cazorla. Data de la época berever, aunque fue terminado por los cristianos, después de su conquista en 1233 por Fernando III el Santo y cedido al Arzobispo de Toledo que pertenecía a la Orden de los Templarios.

Dejamos el coche en: 37° 54.437'N -3° 00.093'W.

Antes de entrar en él, queremos hacer una inspección perimetral, así que nos dirigimos a la Calle Castillo, una empinada calle que nos llevará por alguno de los lugares menos conocidos de Cazorla y con más raigambre.

Desde su parte alta ya podremos ver parte de la muralla.

Esa puerta que vemos podríamos llamarla como "Puerta Trasera". "back door" para los anglófonos y problamente sería una entrada de servicio, conocida como Puerta Sur.

Durante la subida no podemos dejar de mirar al horizonte, por esa garganta que vemos discurre el río Cerezuelo y lugar por dónde hemos realizado este sendero.

Aunque sabíamos que por ahí no podríamos acceder al castillo, no dejamos de intentarlo.

Sin lugar a dudas, por este lugar seguro no se conquistó la fortaleza, sus altos muros y abrupo del terreno no es el adecuado para un asalto.

Seguimos perimetrando, y por este solitario camino, llegaremos a la Calle de la Hoz Alta.



El camino tradicional y para los negados a andar, la entrada adecuada se realiza por la calle de la Hoz, por la que podrán llegar hasta las mismas puertas del castillo, en coche.

En sus inmediaciones encontramos una de las numerosas fuentes del lugar, llamada fuente del Coñico, aunque por motivos desconocidos aunque presumibles, se ha utilizado una de las O para enmarcar una A, lo que permite otras teorías, podría ser que se llamase del Cañico, o simplemente algún anarquista trasnochado y nostálgico aprovechó la ocasión para poner su A circulada. Lo mismo fue al revés y se llama del Cañico y el cachondo de turno le puso una O. Como no tiene importancia pues que cada uno se quede con lo que más le guste.

Que cada uno lo interprete como más le guste.

Lo que no admite confusión es la imagen superior de la fuente, en ella se representa un castillo y una imagen de La Tragantía, su leyenda la podéis leer aquí.

Conectamos con la Calle Ángel y a través de ella llegamos a un camino que nos conduce directamente a las puertas del castillo.

Esta pequeña fortaleza, concebida en origen para un uso militar es de construcción sobria y podemos distinguir cuatro zonas:
1.- La gran Torre del Homenaje con su Patio de Armas.
2.- Un recinto intermedio con estructuras de servicios, aljibe y almacén.
3.- Un recinto reducido que forma el complejo acceso a la fortaleza.
4.- La Albácara o recinto amurallado exterior.
Actualmente, en ella podemos encontrar dos espacios bien diferenciados: la sección de Historia y el Museo de Artes y Costumbres.

A la derecha vemos el acceso al Museo de Artes y Costumbres.
Está instalado en un edificio anexo a la Torre del Homenaje. Consta de tres salas: 
- La sala de entrada que exhibe tres paneles con útiles de labranza, así como dos maquetas que representan la recolección de aceituna y del cereal. Desde esta primera sala se accede al patio del castillo donde se exponen aperos y utensilios agrícolas como trillos, arados, etc...
- En la segunda sala se muestran tres maquetas de molinos de aceite de distintas épocas, restos de cerámica árabe encontrada en el castillo y una colección de cerámica popular de diversas procedencias.  
- Por último, la tercera sala ha sido adaptada para montar una típica y amplia cocina cazorleña con todo su ajuar y utensilios propios de esta estancia. Se completa con maquetas de dos cortijos, uno de campiña y otro típico de la sierra y dos paneles con una vajilla de cerámica granadina (Fajalauza).

En la Torre del Homenaje está instalada la sección de Historia, y consta de tres estancias.

En la primera se ha instalado una capilla con un Cristo románico-bizantino a tamaño natural. Le rodea una docena de pinturas anónimas del s.XVIII que representan a los apóstoles y una talla barroca del Obispo San Ambrosio.

Una especie de armario con un magnífico labrado.

La segunda sala (Sala de Armas), está decorada con panoplias en forma de escudos con diversas armas (espadas, ballestas, hachas o alfanjes).

Además, dispone de dos armaduras y arcones tallados y mobiliario del s.XVI y XVII.


La tercera sala (Sala Noble) destaca por su bóveda de crucería gótica y ventanales de arcos apuntados con parteluz. En ella se exponen tres tapices flamencos del s.XVII y cuatro bargueños del s.XVIII formando conjunto con sus mesas.
L



Desde sus ventanales podemos divisar todo el entorno.


Podéis descargaros el trac clicando en la siguiente imagen:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/castillo-de-la-yedra-cazorla-6-may-2017-30177784
 
Y esto es todo, amigos.

jueves, 1 de junio de 2017

IGLESIA DE SANTA MARÍA Y BÓVEDA SUBTERRÁNEA DEL CEREZUELO (CAZORLA-JAEN) 6 MAY 2017

La historia de la Iglesia de Santa María es tan apasionante como accidentada, es la historia de una iglesia nunca acabada. Todo comienza cuándo Francisco de los Cobos, Secretario de Estado del emperador Carlos I, consigue el nombramiento como Adelantado de Cazorla, y con él, una serie de territorios que hasta entonces habían pertenecido al Arzobispado de Toledo.

Francisco de los Cobos, entre otras cosas, era conocido por su gran gusto por el arte y su mecenazgo con pintores, escultores y arquitectos de la época. Impresionado por el arte renacentista en un viaje que hizo a Italia, convenció a un arquitecto español que allí se perfeccionaba, Pedro de Vandelvira, que se viniese a España a trabajar y es dónde nace la relación entre Cobos y Pedro Vandelvira, cuyo hijo Andrés Vandelvira y de la mano de Francisco de los Cobos, se convertiría en uno de los  máximos exponentes del arte renacentista español. Y es precisamente a Andrés de Vandelvira a quién se le atribuye el proyecto de esta iglesia.
Ambos genios (cada uno en lo suyo) coincidieron en el tiempo y esto permitió (con permiso de otros artistas) que el Renacimiento Español alcanzara una majestuosidad e importancia mundial, nunca imaginada.


La obra tuvo que ser interrumpida, ya que el Arzobispado de Toledo, empeñado en recuperar un territorio que les había pertenecido desde el siglo XIII, inició una serie de pleitos y demandas que terminaron con la devolución del territorio a la iglesia y con ello la paralización la obra. Que por otra parte, y a pesar de tratarse de una obra religiosa, no tuvo ningún interés en continuar.
Pero las desgracias no acabaron aquí. El 2 de junio de 1694, un gran aguacero de apenas una hora de duración cayó en la zona, provocando una crecida del río Cerezuelo nunca vista, con el consiguiente arrastre de piedras, troncos y otro materiales.

Una de las peculiaridades de esta iglesia y que la hacen única es que, bajo ella y canalizado discurre el rio Cerezuelo. No se sabe realmente si la construcción de la bóveda fue para permitir la construcción de la iglesia en ese espacio disponible, o si la bóveda fue construida con anterioridad y permitir que Cazorla no estuviese dividida en dos por culpa del cauce, sea como fuere y como podemos ver en la foto, la entrada de ese túnel actuó como un auténtico cuello de botella, allí se fueron amontonando todo lo que rio arrastraba hasta que la entrada se atascó, lo que provocó que la construcción actuara como una presa improvisada en la que se fue acumulando agua hasta que la pared alcanzó el punto de colapso, aquello reventó provocando importantes daños en la iglesia y lo que es peor, la riada arrasó medio pueblo.

Una inscripción en una de las paredes recuerda el suceso.

Por si no fuese poco, la puntilla la recibe durante la Guerra de Independencia, dónde fue incendiada por las tropas napoleónicas.
Pero a pesar de todas estas vicisitudes, aún se conservan una parte de la iglesia (cabecera. una de las torres, los muros perimetrales y una portada) que permite hacernos una idea de la dimensión de la obra, una obra que si se hubiese acabado, se habría convertido, sin dudas, en una de las grandes joyas del Renacimiento Español.
La bóveda está construída en toba (material orgánico fosilizado), una especie de travertino pero sin pulir.

La impresionante portada.

 Afortunadamente, también se conservan parte de los frisos y tallas originales.

Detalle de uno de los capiteles de las columnas.

También podemos ver como la sillería de sus paredes se fue adaptando a la roca de la ladera, lo que sin dudas, actuó de improvisados y robustos cimientos que daban fortaleza a la construcción.

La capilla está coronada con una bóveda baída simulando un doble círculo y cuatro ménsulas entre ellos.

En la Capilla del Cristo del Consuelo y tras la quema de los retablos por los franceses) aparecieron unos frescos del s.XVI. También podemos ver una representación del Sueño de Jacob y del Milagro del Pan y los Peces (tan deteriorada que no ha podido ser restaurada). El cuadro que da nombre a la capilla y que sobrevivió milagrosamente a la riada se conserva actualmente en la Iglesia de San Francisco.

Una elegante escalera de caracol de diseño helicoidal y 64 escalones nos permite el acceso a la azotea de la portada.

Esta foto tomada desde el acceso al Castillo de la Yedra nos permite ver la zona visitable.

Mirando hacia el sur, una vista general de la Iglesia.


Hacia el oeste, la zona alta del pueblo y parte del castillo.

Al norte tenemos la Plaza de Santa María que de forma perpendicular y por el subsuelo, es recorrida por el túnel que canaliza el río.


Y las casas de La Ladera.


Una vez vista la iglesia nos dirigimos a la entrada de la bóveda subterránea por dónde discurre el río Cerezuelo, para ello cruzamos completamente la plaza y bajamos unas escaleras y rampas que nos llevan al nivel del rio y comenzamos la visita guiada.

Más que bóveda se parece un túnel, una de esas canalizaciones antiguas de aguas residuales que hemos visto por algunas ciudades.
Se supone se construyó para permitir el allanado del terreno dónde debía construirse la iglesia, dando origen también a la plaza, aunque algunos estudios afirman que su construcción antecedió a la de la iglesia en unos cincuenta años.

Su construcción solventa el problema de incomunicación existente entre las viviendas de los dos márgenes del río Cerezuelo.

Con una longitud de 124 metros, su diseño se va adaptando a los desniveles del rio en todo el trazado bajo la plaza.

A medio recorrido y a nuestra izquierda, se abre un nuevo túnel con una especie de acequia que devuelve al río el agua utilizada en un pilar abrevadero cercano a la iglesia (no confundir con la Fuente de las Cadenas).


Esta pilar está en las cercanías de la iglesia, pero bastante oculto en un pequeño rincón dónde se ubican contenedores de basura y puede pasar desapercibido. A pesar de existir un cartelón que indica que se construyó en 1.606, algunos expertos ven en ella la mano mágica de Vandelvira, o tal vez de Alonso Barba, su discípulo aventajado.

Justo al lado de la acequia, encontramos una recreación de un ser imaginarío, mitad mujer mitad lagarto, se trata de La Tragantía, y nuestra guía nos cuenta la leyenda:

Se trata de una princesa mora encerrada por su padre el rey del Castillo. Ante el inexorable avance de las tropas cristianas, éste encerró a la princesa en una cueva cercana al Castillo de la Yedra, tapiando la entrada con la intención de rescatarla cuando las tropas cristianas se hubieran marchado, refugiándose él con su tropa en la cercana sierra que rodea al pueblo. Sin embargo, las tropas cristianas alcanzaron al rey y a su séquito, dando muerte a todos ellos y ocuparon la población de Cazorla.

La princesa aprisionada en la cavidad, ignorada por todos, según cuenta la leyenda, a causa de la oscuridad y la humedad se metamorfoseó mitad en lagarto mitad en mujer, y desde entonces permanece en la cueva de la que sólo sale las noches de San Juan, en las que se puede oír su lamento:

Yo soy la tragantía hija del rey moro,
quién me oiga cantar
no verá la luz del día
ni la noche de San Juan
.


Me encantan las leyendas populares que siempre nos trasladan al mundo mágico, me recreo pensando en ello y haciendo la foto y cuando me doy cuenta, estoy sólo, todo el grupo siguió avanzando. Me doy prisa en unirme a ellos, no vaya ser que a estas alturas, la princesa mora busque quién le haga compañía.


En el tramo anterior todo el túnel estaba recubierto de piedra tallada, aquí lo único existente es la roca viva, es el mismo tipo de piedra visto en la iglesia y que sirve de apoyo a los muros. Sin lugar a dudas, ahora estamos justo bajo ella.


Estamos cerca de la salida, a "ojo de buen cubero", diría que sobre nosotros se sitúa el altar mayor.

Una vista atrás nos permite ver la línea de unión de la roca original del cauce del río, con las de sillería que cierran la bóveda.

Como por arte de magia, aparecemos en la zona trasera de la iglesia.


Desde aquí la altura de la iglesia alcanza su máxima expresión.

Hemos salido por la calle Hoz y aunque el coche lo tenemos algo más adelante, nos dirigimos a la calle Castillo y continuamos por la calle Hoz Alta, vamos en busca del Castillo de la Yedra, pero esta visita os la contaré en otra entrada.

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/iglesia-sta-maria-y-boveda-cazorla-6-may-2017-30179236