domingo, 6 de noviembre de 2016

EL CASTAÑAR DE PUJERRA (31 OCT 2016)

El término municipal de Pujerra (Málaga) se extiende por la vertiente septentrional de Sierra Bermeja en el Alto Genal, dentro de la comarca de la Serranía de Ronda. Es un pueblo blanco que guarda en su trazado la memoria de su pasado andalusí de calles estrechas, sinuosas e irregulares. La mayoría de las viviendas son de mampostería con fachadas encaladas y tejas árabes. Al igual que los otros pueblos del Alto Genal, Pujerra vive de la castaña y es por estas fechas, otoño avanzado cuándo la comarca alcanza su máximo colorido gracias al castaño, árbol de hoja caduca que antes de perderlas adquieren unos espectaculares tonos rojos, naranjas, ocres o amarillos que nos dispensarán un paisaje sin igual.
Desgraciadamente y por culpa del buen tiempo, el día de este sendero los castaños apenas habían empezado a amarillear, luciendo un verde esplendoroso, así que para disfrutar del colorido otoñal tendremos que esperar unas semanas más.

Pueblo blanco que guarda en su trazado la memoria de su pasado andalusí de calles estrechas y sinuosas, de trazado sumamente irregular. La mayoría de las viviendas son de mampostería con fachadas encaladas y tejas árabes. - See more at: http://www.pujerra.es/es/index.html#sthash.vyasRViW.dpuf
Se extiende por la vertiente septentrional de sierra Bermeja, situado en el Alto Genal, dentro de la comarca de la Serranía de Ronda. - See more at: http://www.pujerra.es/es/index.html#sthash.vyasRViW.dpuf
Se extiende por la vertiente septentrional de sierra Bermeja, situado en el Alto Genal, dentro de la comarca de la Serranía de Ronda. - See more at: http://www.pujerra.es/es/index.html#sthash.vyasRViW.dpuf
Se extiende por la vertiente septentrional de sierra Bermeja, situado en el Alto Genal, dentro de la comarca de la Serranía de Ronda. - See more at: http://www.pujerra.es/es/index.html#sthash.vyasRViW.dpuf
Distancia: 5,9 kilómetros.
Tiempo: 3 horas 30 minutos (caminando muy despacio y con muchas paradas).
Dificultad: Fácil.
Dejamos el coche en:  36º36.726'N - 5º8.923'W.
 
El coche lo dejamos en la parte alta de Pujerra, en las cercanías del antiguo camino de Pujerra a Estepona.

Y es precisamente este camino citado el que debemos coger para iniciar el sendero. Una fuerte pendiente para abrir boca, afortunadamente el camino cementado es bastante adherente y no existen problemas de resbalones.

Rápidamente abandonaremos la carretera y giramos a la izquierda, entrando en una pista de arena. En rojo está marcado el camino de vuelta.

No hay forma de pararla, la juguetona y su extraña habilidad atrayendo gatos, al ataque.

Desde el primer momento veremos inmensos tocones de castaños, que nos hablan de cientos de años de cultivo.

El castañar de Parauta es maravilloso, pero sin dudas, éste de Pujerra juega en otra liga, realmente increible.

Algunos claros nos permiten tener "vista larga". Entre las ramas vemos el pico Cascajares con 1.446 metros de altura.

Desgraciadamente hemos llegado demasiado pronto y las hojas lucen un verde esmeralda digno de la primavera, aún así el suelo está cubierto de hojarasca seca de esta temporada. ¿Tendremos otoñada?

El 90% del recorrido lo haremos por cómodos carriles y pistas, lo que añade un plus de tranquilidad y paz al recorrido.

¿Cuántos años podrá tener este castaño?

Aunque durante el inicio del sendero hemos encontrado el camino bastante despejado, poco a poco, una alfombra de hojas secas dan un máximo colorido al camino.


Otro claro nos permite ver parte de la Sierra del  Oreganal, el pueblo de Cartajima, el cerro Melhacer (1.154 mts) y el Cancho de Almola (1.406 mts)-

Vamos ganando altura y también belleza.

Tenemos el primer contacto con el cauce del Arroyo del Puerto de la Laguna.

El colorido es espectacular. La hojarasca y los erizos cubren totalmente el suelo, afortunadamente este tramo no tiene pérdidas, no obstante, el gps es un gran aliado. Seguios dejando el cauce casi seco a nuestra derecha.

Un nuevo claro nos permite ver la inmesidad del castañar.

Después de pasar por el Puerto de la Laguna, cambiamos de rumbo y comenzamos el regreso, nuevamente iremos dejando el cauce del arroyo de la Laguna a nuestra derecha.

A pesar del día soleado, todo el suelo está húmedo lo que hace que aumente el frescor de la zona.

Es difícil resistir la tentación de coger algunas castañas, pero su recolección es el medio de vida de los alpujarreños, sólo señalar que el 70% de toda la producción española de castaña tiene su origen en Pujerra, siendo el motor económico de la comarca, por lo que yo recomendaría (como decía un viejo agricultor) que os comáis todas las que queráis "in situ", pero que no os llevéis ninguna.

Hacemos un recorrido de izquierda a derecha por lo que prácticamente todos los giros lo hacemos hacia la derecha.

Miles y miles de kilos de castañas y sus correspondientes erizos alfombran el camino.Si nos fijamos, allí al fondo en la parte más oscura se pierde el camino por lo que tendremos que subir algunos metros hasta topar con otra pista.

Es una pequeña por intensa subida que nos llevará al camino de Estepona al Puerto del Monte.

Rápidamente llegamos a la nueva pista, y giro a la derecha.

En esta parte alta, se evidencia la mayor inclemencia climática.

Y nos sorprende otro grandísimo castaño.

Bueno, la juguetona a lo suyo. A mi los gatos ni me miran, en cambio la ven a ella y saltan locos de alegría en busca de caricias. Aquí hay truco.

Finalizado el castañar, daremos un paseo por el pueblo. Desde dónde está el coche podemos ver el cerro del Romeral, los Riscos y al fondo Jarastepar.


Algo más a la derecha, Cartajima y el Cancho de Almola.

Justo al lado de dónde tenemos el coche, nos encontramos con una calle con una gran pendiente por lo que iniciaremos la visita al pueblo.

Se trata de la parte alta de la calle de la Toma.

Enlazamos con la calle Alameda y calle Nueva, vamos a ver la fuente del Hiladero.

A pesar de su remozado aspecto actual, la Fuente del Hiladero es una de las más antiguas del municipio, apareciendo mencionada en documentos del siglo XVI lo que hace pensar que ya existía en la época musulmana, habiendo formado por tanto, una parte importante en las relaciones sociales del pueblo, siendo un lugar obligado de paso que comunicaba la meseta rondeña con la costa, en ella se encontraban desde los propios vecinos, a ganaderos, comerciantes y arrieros, siendo una oportunidad única para el intercambio cultural, económico y social.(Vamos, darle al palique).




Retrocedemos y circulamos por la calle Fuentes y llegamos a la Plaza de la Iglesia, en ella se ubica la Iglesia del Espíritu Santo siendo la principal construcción del municipio de Pujerra. La edificación es fiel a la erigida en 1505 pese a tener varias restauraciones a lo largo de su historia. Cuenta con una única nave cubierta con artesonado mudéjar. Una Iglesia simple en la que contrasta una espadaña barroca en la esquina izquierda. En su interior está la imagen barroca del patrón de Pujerra, San Antonio de Padua. Una rápida entrada para dar gracias a Dios por permitirnos seguir en los caminos y alguna cosilla más, y a seguir con el paseo.
En la plaza encontramos una gran carpa, a primeros de Noviembre se celebra la fiesta de la Virgen de Fátima y la Feria de la Castaña, dónde pueden degustarse hasta cincuenta platos diferentes elaborados con dicho manjar.


Continuamos por la calle Estación en busca del Mirador de la Cruz.  En esta calle se conservan dos casas de corte dieciochesto como puede observarse en la decoración que enmarca sus puertas,



Este mirador fue construido para recordar la vieja tradición de celebrar las Cruces de Mayo, esta tradición se ha intentado recupar por parte de la Asociación de Mujeres Pujerrenas, instalándose en ella una cruz que es decorada por las mismas, a la vieja usanza.
Se continuásemos hacia abajo encontraríamos dos caminos, uno de inicio del sendero Molino Capilla y que nos llevaría hasta el río Genal, el otro es el Camino de Igualeja.



Ya en el mirador si miramos a nuestra derecha veremos la mole caliza del Cascajares y sus 1.446 metros de altura.

Mirando hacia el pueblo obtenemos esta impresionante estanpa del castañar y como se incrusta en el caserío.

Continuamos por la calle Arrieros cargada de historia. Por esta calle pasaba el antiguo camino que conducía a Estepona, y por ello, era paso obligado para todos los arrieros que se dirigían a la costa o a Ronda. Aunque me consta que mis ilustrados lectores lo saben, señalar que por arriero era toda persona que se dedicaba a transporte de mercancías ayudados la por tracción animal.

La zona más baja del núcleo urbano (sin contar con el mirador) es la Plaza de la Cultura.

Poco a poco vamos desgranando los secretos ocultos de este coqueto pueblo y sus floridas calles.


Aunque todo el pueblo es un mirador al Valle del Genal, llegamos a su segundo mirador oficial, se trata del Mirador de Almola desde dónde se tienen magníficas vistas magnificas vistas a la Dorsal, a la Sierra de Jarastepar, Sierra de Libar, Sierra del Oreganal  y se dominan las lomas cubiertas de castaños del Valle del Genal.

A poco que observemos también tendremos vistas a Algatocín, Pico del Fraile con sus 1.229 metros de altura, Benalauría, el pico Poyatos con 1.137 metros, al Peñón de Benaladid y algo más abajo, el pueblo que le da nombre.

Por la calle Jubique seguimos encontrando color, la cal en contraste del verde de las plantas y colorida floración, nos deparan un rincón maravilloso en cada esquina.





Embelesados por tanto color, llegamos sin darnos cuenta a la Plaza de la Alameda, en ella encontramos una fuente también muy antigua, aunque ha sido restaurada en los últimos años, se trata de la Fuente de San Antonio. Su hornacina interior contenía una figura del  patrón San Antonio de Padua, pintada por una vecina del municipio: Toñi Mena Fernández. Hoy día no está dicha figura y no pude encontrar a nadie que me diese razón del tema.

Justo en el centro de la plaza existe una fuente de reciente construcción.

Bueno, como punto final nos dimos un homenaje en un oculto lugar del que no quiero decir el nombre para no hacer publicidad. Totalmente recomendable, decoración rústica y acogedora. Recomiendo comer en su primera planta cerca de las ventanas. No se le puede pedir más para el broche final a este inolvidable sendero.

Un minivideo del día.

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=15386674
 
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

jueves, 3 de noviembre de 2016

EL CASTAÑAR DE PARAUTA (30 OCT 2016)

Parauta es un pueblo situado en pleno Valle del Genal, un paraje de la provincia de Málaga en la comarca de la Serranía de Ronda y cuyo término municipal se adentra en el Parque Natural Sierra de las Nieves. Este valle debe su nombre al rio Genal que a su paso entre varios montes de la Sierra del Oreganal forma una fértil garganta en la que se forman unos microclimas que lo convierten en un paraiso natural, se subdivide en el Alto y el Bajo Genal y está integrado por quince municipios. Entre un variado arbolado destacan las plantaciones de castaños, recurso natural explotado desde tiempo de los romanos, miles de hectáreas que alcanzan su mayor belleza a finales del otoño y principios del invierno y convierten el verde en toda una sinfonía de color, rojos, pardos, amarillos, un espectáculo que ningún amante de la naturaleza puede perderse.

Distancia: 9,24 kilómetros.
Tiempo: 4 horas 54 minutos.
Dificultad: Moderada-baja.
Dejamos el coche en: 36º39.368'N - 5º7.561'W.

Parauta es un pueblo blanco de calles estrechas y empedradas, que rememoran su pasado andalusí y en algunas épocas, con muchos visitantes, por lo que el coche lo dejamos en el aparcamiento existente en la entrada del pueblo, justo en el Mirador de la Era, un lugar ideal para aparcar y no te metes en la ratonera en la que puede convertirse en determinados momentos.

Desde dicho mirador ya podremos tener magníficas vistas del pueblo. En tiempos de la dominación islámica la suerte de Parauta estuvo ligada a la de Ronda, pasando a manos cristinas en 1495 con la conquista de ésta.

Tras la conquista, los moriscos siguieron viviendo con relativa tranquilidad hasta que las fuertes rebeliones moriscas de las Alpujarras y la Serranía de Ronda terminaron con la expulsión de los musulmanes en 1570, siendo repoblados algunos pueblos con cristianos. Aún así, todo el pueblo conserva la estructura andalusí de la época, calles estrechas y grandes cuestas, que adosaban las casas a las laderas del monte. Aún se conservan algunas casas antiguas pero poco a poco las nuevas construcciones, acordes a nuestros tiempos, acabarán con ese sabor antiguo de este bello rincón.
De esta época parece datar la primera fuente que nos encontramos, se trata de la Fuente Alquería. Con este nombre se designaba en Al-Andalus a las pequeñas comunidades rurales de pocas casas, conformadas por una o varias familias y que se dedicaban a la explotación agrícola de las tierras circundantes.
Nos llama la atención el bello contraste formado por el blanco de la cal con el rojo intenso otoñal de la parra virgen (Partenocisus tricuspidata) y el verde del fondo, lástima ese cartel informativo.

A través de la calle Calvario llegamos al punto dónde se separa la ruta, hasta aqui será un paso común. En negro el camino de idea y si todo va bien, en rojo el de vuelta. Entramos directamente en el conocido como Camino de Igualeja, un cartel indicador nos dice que si lo siquiésemos, llegaríamos a dicha población en una hora y media.

Nos paramos un momento en el lateral del camino, a nuestra derecha nos encontramos con la afamada Encina de Vallecillo, que con sus más de veinte metros de altura y casi tres de perímetro, se erige en protagonista del lugar y del pueblo, tanto que hasta forma parte del escudo de la ciudad. (WP ENCINA VALLECILLO1).

Aunque en el pueblo existen varios miradores que visitaremos a la vuelta, todo el camino en sí es un mirador. A nuestra derecha tenemos las primeras vistas de Cartajima escoltado por las desiguales piedras de Los Riscos y a nuestra izquierda se vislumbra el Hacho de Gaucín.

Girando la vista a la derecha nos encontramos con un gigante blanco, se trata del Cancho de Almola (1.406 mts), una mole caliza que se erige como vigía de los ancianos castañares del Valle del Genal.

Volviendo la vista a la izquierda de Cartajima, veremos otro pueblo del Alto Genal, Pujerra, cuyo castañar visitaremos mañana (D.m.) y por detrás Sierra Bermeja.

El Camino de Igualeja rápidamente nos introduce en el protagonista de la jornada, el castañar. Los dos primeros kilómetros están cementados, quitando belleza al recorrido pero ganando comodidad. El castaño (Castanea sativa) es un árbol muy corpulento, de hoja caduca y densa copa y que puede alcanzar los treinta metros de altura. Sus frutos son unas cápsulas espinosas en forma de erizos y que se abren y caen en otoño y que dará un plus de espectacularidad al camino, si lo realizamos en estas fechas, claro.

Es inevitable levantar la vista a cada momento y poder observar los inmensos castañares, desgraciadamente nos hemos anticipado en la visita y no podemos verlos ya otoñando, sin dudas volveremos para el mes que viene o finales de este, no obstante, la multitud de hojarasca seca e infinidad de erizos caidos nos dará una buena idea de como esta selva esmeralda se tiñe de rojo en pocos días.

Esta ruta circular la haremos de izquierda a derecha por lo que prácticamente todos los desvíos los haremos hacia la derecha. Este de la foto es uno de los pocos donde seguiremos hacia el frente.

Vadeamos por primera vez el Arroyo de los Granados (WP CRUCE ARROYO DE LOS GRANADOS).

Aunque la mayor parte del sendero se desarrolla por caminos y pistas, en varias ocasiones abandonaremos la pista y caminaremos por caminos de cabras que en estas fechas estarán ocultos por las hojas caídas de los árboles, el uso del gps lo recomendaré siempre. (WP PRIMERA SALIDA DE PISTA).

Es curioso comprobar como la otoñada no afecta a todas las zonas por igual, a pesar de ser espacios pequeños y colindantes, en algunos tramos apenas hay hojas tiradas, ni siquiera castañas y erizos.

Un puente de nueva construcción nos facilita el cruce de este ramal del arroyo de Los Granados, y casi seco en estos momentos. (WP PUENTE).

Las fotos no hacen honor a la grandiosidad del castañar.

Vamos andando por el conocido como Camino de Haida (según Ráster) o Halda o Jalda (según otras fuentes) en la Loma de Igualeja.

A nuestra izquierda podemos ver el bonito pueblo de Igualeja, famoso por sus embutidos.

Un nuevo giro a la derecha nos aleja en el Camino de Cartajima. (WP BIFUR2).

Nuevamente a la vista, la vertiente norte de la Sierra del Oreganal, el Cancho Almola (1.406 mts) y el cerro Melhacer (1.154 mts).

Con nuestra bajada nos introducimos en lo más umbrío del castañar.


Desde que salimos hemos ido bajando casi todo el tiempo, pero en la ribera del arroyo del Nacimiento, esto se allana. También cambia el arbolado, ahora predomina el bosque de ribera, chopos, álamos, fresnos y sauces.

Aunque no sería necesario, lo vadeamos un par de veces para ver bien el lugar.

Justo en este lugar es dónde se unen los arroyos de Los Granados y Algorma, que vierten sus aguas al Nacimiento, que a su vez es afluente del Genal.


Abundan los zumaques (Rhus coriaria), arbusto de hasta un metro de altura, empleado como planta medicinal (antidiarreico) y para curtir pieles, gracias a su riqueza en taninos, su nombre científico en latín lo indica: coriarii (curtir). En esta época, podemos observar sus típicos ramilletes de frutos marronaceos-anaranjados, y como algunas de sus hojas, comienzan a enrojecer por el efecto de la otoñada. Las flores crecen en forma de ramilletes y poseen un color amarillo verdoso y despiden un ligero olor a madreselva.

Una vez descansados al fresco del lugar, continuamos el camino, a nuestra izquierda encontramos el viejo Molino del Real, actualmente restaurado, al menos por fuera.

Esta parte del sendero está más desprovista de árboles lo que unido al fuerte sol del mediodía, hace que sudemos un poco.

Una visual a la ladera de enfrente por dónde discurre el camino ya pasado, algunos castaños empiezan a amarillear, pronto la tonalidad ocre dominará el paisaje.

Una nueva fuente a la vera del camino, sin lugar a dudas parece ser que respeta más el estado original, pero curiosamente se llama Fuente Nueva.

Estamos a la entrada del pueblo y otra fuente con aspecto tradicional nos llama la atención, se trata de la conocida como Fuentezuela. Miramos el cartel con el nombre y vemos como la tipografían como Fuente Suela, sin lugar a dudas, entre el administrativo de turno y el supervisor que no supervisó nada ni consultó con quién sabe, pues le adjudicó un supuesto nombre, que nada tiene que ver con el verdadero.

Esta fuente dispone de un mirador que nos permite una nueva visual de la Sierra del Oreganal, Los Riscos, el cerro Melhacer y al centro Jarastepar.

Abajo vemos la Fuente de Abajo, como no podía ser de otra forma.

Ya sólo nos queda dar un paseo por estas encantadoras calles.

Vemos como se mezclan diferentes tipos de construcciones, las de corte moderno y totalmente alejadas de la idiosincrasia del pueblo, otras como estas que a pesar de ser modernas intentan no desentonar y las que respetan totalmente la construcción original.

Una de las casas más tradicionales que recuerdan las construcciones típicas de las Alpujarras y eminentemente de influjo morisco.

En la calle Altillo nos encontramos con el famoso Arco del Altillo, mucho más pequeño de lo que realmente parece. Estudios que se han realizado coinciden en señalar el año 1516 como el de su construcción, formando parte del grupo denominado como "de entibado", que son casi planos y tienen como función principal el sostener dos edificios, en este caso, un horno ya sin uso y un viejo almacén. Este arco goza de un buen estado de conservación pese a su cinco siglos de vida, estando construido a base de ladrillos macizos típicos de la zona, unidos mediante argamasa elaborada base de cal y arena que se mezclaba con agua.

Aunque lo parece, las calles no estaban para nada desiertas y me costó trabajo conseguir esta toma limpia, las fotos con intrusos o coches me matan.

En uno de sus rincones encontré otra fuente en estado de abandono, pero nadie supo darme ningún dato sobre ella.

Ya en el coche no nos resistimos a dar un último vistazo a este maravilloso lugar.

Un pequeño video del lugar.

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=15364785
 
Y ya sabéis, búscanos donde haya un sendero, una montaña, un árbol, donde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos donde el buitre leonado se siente invencible o donde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.