viernes, 17 de marzo de 2017

VALDEVAQUEROS-ALGARBES-BETIJUELO-PUNTA PALOMA (TARIFA) (12 MAR 2017)

Saliendo desde el aparcamiento de la playa de Valdevaqueros (Tarifa) y rodeados de eucaliptos, lentiscos, palmitos, coscojas y un gran pinar de pinos piñoneros, este sendero recorre a través del diseminado de Betijuelo y pasando por la necrópolis de Los Algarbes, parte de la Sierra de San Bartolomé y Sierra de Betis, dónde desde su vértice geodésico tendremos las mejores panorámicas posibles en un espacio que se extiende desde el Cabo de la Plata a la Isla de Las Palomas (Tarifa), y con un poco de visibilidad, parte de la costa norteafricana. En posterior bajada y rodeados de retamas, juníperos oxycedrus o phoénicas, llegaremos hasta el espectacular cauce del Arroyo del Puerco, dónde la erosión ha tallado una profunda garganta que nos conducirá directamente a la zona costera, que ya no abandonaremos hasta llegar al punto de partida.


Tiempo: 5 horas 37 minutos.
Distancia: 11,44 kilómetros.
Dificultad: Fácil.
Dejamos el coche en: 36°04.163' N  - 5°41.457' W.

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=16814169

El coche se queda en el amplio aparcamiento de la playa de Valdevaqueros. A pesar de la temprana hora y estar en invierno había muchos coches (aunque no se vean en la foto), pero bastantes menos que cuándo terminamos el sendero. OJO que este es un lugar predilecto para la Guardia Civil que ha encontrado un filón de multas por mal estacionamiento a todos los coches que no usan los lugares adecuados, dan varias rondas al día y aunque esto es bueno para la seguridad, no lo es tanto para los que estacionan en lugares diferentes a los reglamentarios.

Esta playa pertenece al término municipal de Tarifa y discurre entre Punta Paloma y la Punta de la Peña (lugar dónde comienza la playa de Los Lances). A esta hora de la mañana luce magníficamente desierta pero pronto se llenará de bañistas y practicantes de wind y kitesurf, pero ahora disfrutamos de su extraordinario silencio, sólo alterado por el rumor de las olas. De momento nos alejamos de ella y comenzamos el camino.

Retornando por el mismo lugar de llegada nos dirigimos a la vereda que nos conduce a la Necrópolis de Los Algarbes.

A nuestra derecha nos encontramos un monolito en memoria de Lothar Bergmann, investigador y espeleólogo alemán que descubrió en la provincia de Cádiz, varias decenas de cuevas y abrigos con abundantes manifestaciones de arte rupestre que se encuadran en ese movimiento conocido como Arte Sureño. Su contínuo esfuerzo en la protección y difusión de este impresionante patrimonio gaditano lo convirtieron en todo un referente en la materia y aquí, cerca de su casa, tiene este más que merecido homenaje.

Desde un primer momento ya tendremos a la vista las Sierras de Fates y Enmedio.

Unos metros más adelante encontraremos la Necrópolis de Los Algarbes, un yacimiento de la Edad de Bronce y que como es habitual en esta triste Andalucía, cerrado y cal y canto. Nuevamente la indolencia de la administración hizo que después de un gasto de casi un millón de euros en acondicionar el yacimiento, éste permanezca inaccesible a todos los que nos gustaría visitarlo. Un patrimonio de todos, para uso y disfrute de algunos privilegiados que con permisos exclusivos sí pueden acceder a él.


El conjunto está formado por medio centenar de estructuras funerarias y cuevas artificiales, en forma de cámara circular con entradas a diversos niveles. Destaca una gran construcción megalítica con un amplio corredor tallado en la roca.


En dichos enterramientos se encontraron ajuares de gran riqueza que se corresponden con los periodos Calcólito y Bronce, estando datados hacia finales del tercer milenio a.C., siendo uno de los complejos más importantes de la provincia.

Aunque ya estamos acostumbrados a no poder visitar restos arqueológicos por estar cerrados o con horarios muy limitados, o por otros motivos más difíciles de comprender y con algo de mal sabor de boca, continuamos nuestro camino.

La necrópolis tiene otro acceso y no podemos resistir volvernos a arrimar a la valla a dar un vistazo.

Lo único que podremos ver será una placa en el suelo que reza: La necrópolis de Los Algarbes se localiza en un afloramiento de areniscas de más de diez metros de potencia y orientación este-oeste. La construcción de las estructuras funerarias se realizó mediante el ahuecado y vaciado de dicha roca.
La ubicación en ladera, visibilidad y situación junto a las vías naturales de comunicación hacen de este lugar un espacio privilegiado para su utilización religiosa y funeraria.

Esto es todo lo que podremos ver, eso sí, también podremos leer la información en inglés, así de paso, los visitantes extranjeros se enteren bien de lo que no verán. WP NECRÓPOLIS ACCESO 2.

Llegamos a un punto dónde el camino se bifurca. Aunque aún no lo sabemos, el camino de la derecha es peatonal y el de la izquierda para rutas a caballo, nosotros y nuestra rara habilidad para buscar el más difícil todavía, nos tiramos de cabeza por el de la izquierda. Da igual, ambos llegan al mismo lugar.

Aunque no igual del todo, por este camino y supongo que debido a las pisadas de los caballos nos encontraremos un firme mucho más erosionado y en este tramo totalmente cubierto de pequeñas piedras, lo que incomoda en parte nuestro andar.

Vamos rodeados de lentiscos, palmitos y acebuches y una abundante población de jaras de flor malva, se trata de Cistus albidus, populrmente conocida como jara blanca, jaguarzo blanco o estepa. Curiosos apellidos para ser la flor del color que son.

Este tramo es el peor de todo el recorrido, si antes sólo eran piedras, ahora sólo es barro, las susodichas pisadas de los caballos y algunas rodaduras de moto, tienen todo el suelo muy suelto, lo que unido a que al ser una parte en hondonada, hace se acumule el agua provocanto un auténtico barrizal. Afortunadamente sólo será algún centenar de metros. WP BARRO.


Nos acercamos a un llano y a nuestra izquierda encontramos los restos de una antigua cortijada. WP RUINAS.

Levantamos un poco la mirada y allí vemos la bella crestería de la Sierra de San Bartolomé (visitada en marzo de 2015). En esta particular afloración podemos ver la laja de piedra arenisca con color que van del blanco al gris, observándose también coloraciones ocres y amarillas, provocadas por la presencia de óxidos de hierro y líquenes.

Un cartel indicativo nos marca el camino.

Tendremos que vadear un pequeño arroyo no marcado en los planos, probablemente sea una de las correntías que alimentan el Arroyo de Gaitán incluso su propio nacimiento.


A falta de cosas más interesantes, nos vamos fijando en la vegetación y una gran mancha amarilla de delicado aroma nos llama la atención. Se trata de Genista scorpius, aulaga para los amigos, una planta de afiladas púas pero con una floración que en estas fechas están en su punto álgido. Tradicionalmente sus flores fueron utilizadas para colorear de amarillo los paños de lana, y también en medicina por sus propiedades cardiotónicas, diuréticas, vasoconstrictoras, purgantes y depurativas.

Nos encontramos un nuevo cruce de carretera asfaltada y nos introducimos de lleno en el camino que nos lleva al poblado de Betijuelo, situado en la vertiende sur de la Sierra de San Bartolomé.

A nuestra izquierda un pequeño llano repleto de unas plantas con flores blancas hace que volvamos a detenermos. Se trata de Asphodelus altus, el Gamón Blanco o Varilla de San José, planta sobradamente conocida por todos y abundamente en nuestras sierras. En la antigua Gracia, el Asfódelo (como también es conocida) se asociaba a la muerte y era frecuente en las ceremonias fúnebres. En Ubrique hay una fiesta tradicional, celebrada el 3 de mayo, en la que el tallo de los gamones se calienta y se hace estallar chocóndolos con las piedras.

Pasado un par de abrevaderos, hacemos un giro a la izquierda. Es fácilmente localizable gracias a un cartel con un 22 que nos encontraremos a nuestro frente.

A la vera del camino nos encontramos una bonita fuente de la que salen un par de mangueras, una de ellas llega hasta uno de los abrevaderos vistos anteriormente. WP FUENTE.

Abandonamos la cómoda pista y nos introducimos de lleno en un bosque de pino piñonero en clara subida.

Y obtenemos la primera gran panorámica del día, enturbiada por el fuerte sol que tenemos de cara. Desde la Punta de la Peña hacia nosotros comienza la Ensenada de Valdevaqueros. WP MIRADOR53.

Y a nuestra derecha y en primer plano la zona de escalada de la Sierra de San Bartolomé y tras ella, parte de la Sierra de Fates, si nos fijamos un poco podremos ver el Puesto de Vigilancia y la Estación Meteorológica existentes en su mayor altura.

Estamos llegando al punto más alto de la ruta y de la Sierra de Betis, el vértice geodésico se sitúa a 331 metros sobre el nivel del mar.

Mirando a poniente tendremos espectaculares vistas sobre la Ensenada de Bolonia, Punta y Faro de Camarinal y la Sierra de la Plata (visitada en enero de 2014).

Bajo esas antenas se encuentra la conocida Silla del Papa. (Imagen retrospectiva tomada desde San Bartolomé).

Y hacia el levante, las Sierras de Enmedio y Cabrito, Ensenada de Valdevaqueros, Playa de Los Lances y al fondo, Tarifa y la Isla de las Palomas.
 
Mi compañera de caminos dice que sí, que sí, vistas espectaculares, pero que desde aquí dentro está más segura. 😊

Marcado con una flecha nuestro siguiente destino, el cauce del Arroyo del Puerco.

Tras reanudar la marcha y a medida que bajamos el suelo se va haciendo más arenoso, y cambia la vegetación, ahora abundan las retamas y los juníperos en sus dos variedades más abundantes, oxycedrus y phoenicia. En una de las rocas del camino encontramos este poema de Luis Montero, y un recordatorio "Francesco Barbaro (1975-2014)". WP POEMA.

Llegamos a una angarilla que nos permite pasar al otro lado de la alambrada, pero vemos un paso más cómodo, así que por él. WP PASO6.

En esta parte dejaron de verse las jaras blancas y aparecen las negras, que curiosamente tienen la flor blanca ¡esto no hay quién lo entienda!, se trata de Cistus salviifolius, también conocido como jara negra o jaguarzo morisco.

También abunda el palmito, es biotopo es claramente marítimo.

Tras pasar otra angarilla llegamos al impresionante cauce del Arroyo del Puerco, dónde la erosión ha provocado una enorme garganta dónde los pinos parecen colgados de sus paredes.


Durante bastante rato caminaremos paralelos a la garganta, una valla supuestamente de seguridad se interpone entre el cauce y la vereda.

Llegados abajo no nos resistimos a introducirnos en el cauce y ver la garganta desde "dentro".

Ya en la parte más profunda las paredes se juntan y pierden altura. WP GARGANTA 109.

Hemos retornado al camino y nos encontramos cerca de la orilla, aquí nos sorprenden multitud de Lantanas cámara silvestres. Una planta traída a Europa con fines ornamentales y que se ha diseminado rápidamente mediante las aves y otros animales que se alimentan de sus bayas y que no pueden digerir las semillas. Ahora mismo está considerada como una planta invasora y es un auténtico problema para la silvicultura.

Es curioso ver como la misma planta tiene flores de diferentes variedades, cuándo las lantanas ornamentales que compramos en los viveros mantienen un mismo patrón floral.

El camino se allana totalmente y el calor aprieta, a lo lejos escuchamos el rumor de las olas.

Otra planta que nos llama la atención, Verbascum giganteum, es una planta bienal, sin ramas, erecta de 100 a 150 cm y con una roseta basal de hojas grandes. De un color gris verde claro, la planta entera, incluyendo el fruto, está cubierta por una capa densa de pelos estrellados, que le da un tacto muy suave. Las flores son de color amarillo, y están dispuestas en una espiga larga y densa.

Aún no ha brotado la espiga floral y ya hace honor a su nombre, es realmente grande.

Dejamos la vereda de arena y nos incorporamos a un camino vecinal que nos llevará a la carretera A-2325.

WP CRUCE CARRETERA.

Nos acercamos al acantilado siguiendo algunas de las veredas existentes pero sin bajar a la playa, preferimos seguir por la parte alta durante un rato, estamos en pleamar y en alguna de las puntas no es posible el paso sin peligro de mojarse, y aún no ha llegado el momento del baño. Al centro de la imagen el primer búnker que visitaremos.

El primer búnker que visitaremos en Punta Paloma. WP BÚNKER1.


La playa de Valdevaqueros tiene algo más de cuatro kilómetros de longitud y puede dividirse en cuatro tramos en función de sus características. El primero sería junto a la cara este de Punta Paloma, constituído por nueve calas con taludes de fuertes pendientes. Es dónde están los búnkeres.


Segundo búnker. Se trata del búnker de La Macarena. WP BÚNKER2.


Lo llamo así por tener un azulejo policromado de Nuestra Señora de la Esperanza Macarena.

Los Caños de Meca tienen fama por sus emanaciones de agua desde la roca o acantilados, pero este lugar le gana en número, serán varios rezumes los que podremos ver durante este tramo.


El día despeja un poco y podemos ver con más nitidez Tarifa, la Isla de las Palomas y el Djebel Musa, un promontorio de 839 metros, situado en el norte de Marruecos, junto a la costa del Estrecho de Gibraltar. Se considera una de las Columnas de Hércules junto con el Peñón de Gibraltar, ya en España que sería la otra.

Por la parte alta, el camino se complica así que decidimos continuar por la playa. Aunque la marea está en su momento más alto ya no tendremos problemas para continuar.

Esta última parte del primer tramo es totalmente pedregoso y nos dará paso al segundo.

Nos desviamos unos metros para darle un vistazo a la famosa fuente de La Macotilla.

Tras esa punta rocosa comienza el segundo tramo, que se sitúa frente a la duna, su orilla contiene una laja rocosa ahora cubierta por el agua que recorre toda su longitud.

El tercer tramo está frente la la vega fluvial y desembocadora del río del Valle y se extiende hasta la zona de acantilados en la Punta de la Peña que sería el cuarto y último tramo. A partir de allí comienza la Playa de Los Lances.

La desembocadura del río del Valle forma un amplio estuario que recorre toda la playa, siendo este lugar de la foto, dónde viene a morir en la mar y dónde acaba nuestra ruta, ahora toca reponer fuerzas.

Y ya sabéis, búscadnos dónde haya un sendero, una montaña, un árbol, dónde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos dónde el buitre leonado se siente invencible o dónde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscadnos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

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