martes, 22 de noviembre de 2016

CONJUNTO RUPESTRE DEL BACINETE Y LLANO DE LAS TUMBAS (LOS BARRIOS) 19 NOV 2016

Las representaciones pictóricas de este conjunto se encuadran dentro del estilo que conocemos como Arte Sureño, arte semiesquemático desarrollado en el sur de Andalucía, principalmente durante el periodo Calcolítico y Edad del Bronce, estando datadas entre el 6000 y el 3000 a.C.. Son varios abrigos los que poseen pinturas, situados en un paraje de extraordinaria belleza, dentro del Parque Natural de Los Alcornocales y se caracteriza por la cantidad de pinturas existentes, entre las que destacan los cuadrúpedos y figuras antropomorfas.
Una vez visitado el conjunto de abrigos, nos dirigiremos al conocido como Llano de las Tumbas, donde existen numerosas tumbas antropomorfas, excavadas en las afloraciones de piedra arenisca. Aunque no está muy claro su origen, una de las hipótesis con mayor fuerza lo catalogan como un lugar para la celebración de ritos, aunque la explicación más sencilla, que suele ser generalmente la verdadera (según Murphy), es que simplemente se tratara de eso, lugares de enterramiento sin más ritos que los que siempre han rodeado a la muerte.

UN PAR DE RECOMENDACIONES:
1.- El Santuario de Bacinete se encuentra en propiedad privada y aunque por la web podemos encontrar un número de teléfono para pedir permiso, dicho número no pertenece a ningún abonado por lo que si os resulta imposible contactar con el dueño, tened en cuenta que, al contrario que la inmensa mayoría de propietarios que ven con malos ojos al senderista y ponen todos los medios a su alcance para impedir el paso, este señor no tiene inconvenientes en que podamos visitarlo, habiendo facilitado todos los pasos que nos podamos encontrar para realizar este sendero, por lo que os agradecería que, si ya por principios casi todos somos más que cuidadosos con el medio ambiente, en este caso extrememos la precaución y el cuidado, y evitemos molestar a los animales sobretodo si alguien lleva perro y que cuándo salgamos de la propiedad, nadie sea capaz de decir que por allí pasó alguien, y por supuesto los restos de basura para casa.

2.- A pesar de que la administración andaluza vuelve por inercia a dar la espalda a Cádiz, al gaditano y a sus más antiguas expresiones artísticas, visitaremos un lugar de extraordinaria importancia histórica y sin apenas protección, por lo que debemos ser extremadamente cuidadosos cuándo pisemos "piedra", en los lugares más insospechados pueden existir pinturas que pasan desapercibidas al ojo "no entrenado" (como el mio, por ejemplo) y ni que decir tiene que respetemos una distancia de seguridad prudencial con las mismas en el caso de las que no están valladas.

En contra de lo que hace la mayoría, yo creo que los senderistas son gente educada y con gran curiosidad por todo lo histórico, pero en absoluto vándalos, por lo que facilito, en algunos de los casos, la ubicación de ciertos abrigos menos conocidos, más no para facilitar su llegada sino principalmente para que cuándo os acerquéis pongáis la máxima atención y cuidado en vuestros movimientos. 

El paso del tiempo es inexorable con este patrimonio, no está en nuestras manos su conservación pero sí tenemos la obligación de no acelerar a su pérdida total, que sin dudas ocurrirá, sí o sí. Algún día sólo quedarán nuestras fotos, así que obtenerlas y conservarlas como el mayor de los tesoros, porque será el único legado que podremos dejar a las generaciones venideras.

Distancia: 6,14 kilómetros.
Tiempo: 6 horas 26 minutos. De las que 4 horas 30 minutos estuvimos parados.
Dificultad: Baja.
Dejamos el coche en: 36º8.308'N - 5º42.121'W.

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=15571422

El coche lo dejamos aparcado en una explanada existente en el arcén de la carretera, dicha explanada es usada para la entrada y salidas de vehículos de un cortijo aledaño, así que procuraremos no cerrarles el paso, aparcando lo más lejos posible de la entrada al mismo.

Lo dicho en otras ocasiones, aquí hay brujería, no hemos terminado de bajarnos del coche y varios gatos, salidos de no sé dónde, se lanzan a los pies de la "encantadora de gatos", a mi me ignoran totalmente.

Junto a la cancela hay un paso articulado, parece pequeño pero se pasa perfectamente. Al frente nos encontramos con el Lajar del Pinalejo y bajo él y hasta la propia carretera, la Dehesa de la Granja.

A nuestras espaldas vemos el Cerro del Loco (en primer plano, arado). Detrás a la izquierda el Cerro del Tajo del Tirador y a la derecha el Cerro Campanario. Atrás del todo la Sierra de Montecoche, entre la sierra y estos cerros citados y fuera de imagen se encuentra el Embalse de Charco Redondo.

Caminamos por la vereda de La Granja, y a nuestro frente derecha vemos parte de Sierra Sequilla y algo de Sierra Blanquilla.

Una cancela pone fin a nuestro caminar por la Vereda de la Granja, la atravesamos y giramos a nuestra izquierda. WP CANCELA31.

A nuestro frente vemos la Sierra del Niño y unos amenzantes nubarrones sobre ella.

Prestamos atención a esa pareja de alcornoques y la piedra entre ellos, si todo va según lo previsto, es el lugar por dónde deberemos acceder a este tramo común, al regreso. Aún no lo sabemos, pero a nuestra izquierda llevaremos durante rato el Llano de las Tumbas, que también visitaremos.

El mismo lugar con más detalle.

Una vez pasado por las inmediaciones del Puerto del Bacinete y una cancela cercana, volvemos a encontrarnos con una angarilla con saltadero que invita a pasar por él, pero es más fácil y seguro cruzar a pie de suelo, por la angarilla que por supuesto, dejaremos tal nos la encontremos.
Dicho paso nos introduce directamente en el Cerro de las Cuevas. Lo primero que nos sorprende es la cantidad de alcornoques muertos, la seca está haciendo estragos en este cerro.

Aunque la subida al cerro está muy tapada por la espesa vegetación y monte bajo, no reviste mayor problema y además son pocos metros hasta la llegada a nuestro objetivo.

Como de la nada, aparecen afloraciones de roca arenisca con el clásico cuarteo de "caparazón de tortuga". Parece como una urbanización en medio del alcornocal, pero de nuestros ancestros.

Las formaciones rocosas se encuentran separadas por pasillos que le dan un plus de belleza.

La erosión por el agua y el viento, hicieron el resto. Un lugar plagado de abrigos, covachas y refugios que a nuestros antepasados debieron saberles a gloria, tanto como para elegirlo como centro neurálgico de sus ritos y probablemente, algunas cosas más.

Allí al frente nos encontramos con el conocido como "Abrigo principal", una mole de arenisca con un gran hueco y protegido por una valla. Empiezo a darme cuenta que el magnífico sol existente me hará la puñeta a la hora de hacer buenas fotos, cruzo los dedos porque se nuble, pero mi conjuro no funciona así que tendré que bregar con este hándicap. Es temprano y el sol entra parcialmente en el abrigo, esto provoca unos claroscuros que harán casi imposible tomar alguna foto decente, lo que unido a tener que sacarlas desde fuera de la valla protectora hace que desista en este momento, en espera de que el sol se posicione de forma más óptima, mientras tanto nos entretenemos un rato mirando recovecos.

Y empezamos a ver las primeras pinturas, no sin antes percatarnos de que la arenisca tiene buenas trazas de óxido de hierro que nos harán ver pinturas dónde no las hay, y es que a imaginación poca gente nos gana. Las imágenes originales están tratadas con saturaciones que permitan ver el dibujo original. Insistir en que soy profano total por lo que cualquier interpretación errónea deberá ser perdonada "ad hoc".


Figuras antropomorfas.

Esta es de la ratonera. Dos figuras antropomorfas muy esquematizadas.

El sol empieza a estar más alto así que hay que intentarlo, lo demás lo arreglará el photoshop. A mi favor, un equipo fotográfico de primera.

El recorte que he tenido que dar a las imágenes no proporciona demasiada calidad, pero es lo que hay. Aquí el grupo más conocido del abrigo principal. Además de figuras humanas pueden verse diversos animales, como cabras, mulos o ciervos. Destaca el conocido como Gigante, la figura humana central con manos sobredimensionadas.



Al menos he tenido suerte en sacar esta famosa escena de caza, dos hombres con unas supuestas armas en sus manos acosan a un animal mientras que otro grupo parece cerrarle el paso de huida.

En este recorte se aprecia claramente un ciervo, otra figura zoomorfa y figura humana.

Secuencia aleatoria de otras pinturas.



 

 Me gustó esta imagen del abrigo principal con Sierra Sequilla y la luna al fondo.

Después de dar por satisfecho nuestro interés por las pinturas, caminamos en busca de las tumbas antropomorfas del Llano de las Tumbas.

Están datadas desde la Edad de Bronce tardía (1.000 a.C.) hasta tiempos paleocristianos (700 d.C.). Las dos primeras las encontramos con orientación sur. WP TUMBAS5.

Y directamente alineadas al Peñón de Gibraltar, o lo que es lo mismo, al mar. Entre árboles podemos disfrutar de las mismas vistas de las que disfrutaron nuestros ancestros hace miles de años. Salvo por las construcciones, grúas, refinerías y esas cosas del Campo de Gibraltar "algo más modernas".

Probablemente también compartiésemos senda, una bonita cornisa nos permite ir rodeando el cerro.

Otra pareja. WP TUMBA2.

No muy lejos nos encontramos dos agrupaciones, esta vez en afloraciones bien separadas del suelo. WP GRUPO TUMBAS Y GRUPO2. Se puede observar una especie de pileta en la cabecera del primero, por cierto, también orientadas al sur.

Cerca del grupo dos, aparace una roca aparentemente trabajada, partida y con pinta de sarcófago ¿será la tapa de alguna de las tumbas en un sólo bloque? Caso de ser así, ¿dónde estarán el resto de las tapas?

 Nueva perspectiva del grupo 2, también orientadas a sur, bueno, casi.

Vamos terminando de rodear el cerro, pero las covachas siguen entreteniéndonos.

Nos llama la atención estas dos, a considerable altura, pero de pronto digo: ¡Aibá la hostia! ¡Si es una cara!

Homo sapiens bacinetecus, ¡por entonces ya no tenían pelo!. Perdón por la licencia.

Seguimos nuestra ruta y nos encontramos con esta laja, parece de poca altura, así que ¿quién se resiste a subir?

¡Vaya! Viendo dónde quedó mi compañera de caminos ya no parece tan fácil. Nueva inspección y seguimos, que a este paso no acabaremos nunca el paseo.

¡Y más oquedades!

Mi compañera, tirada en el suelo me dice: ¡Mira, parece un esqueleto! Por no hacerle el feo, me arrodillo y meto la cabeza, ¡releches! ¿Y esto?

Al no tener espacio para enfocar correctamente disparo la cámara a ojo, y aparece algo parecido a un molde sacado del esqueleto de un Cangrejo de las Molucas pero gigante, al menos metro y medio de largo.
En rojo el contorno del caparazón. En verde la cola y la mitad izquierda de las patas. En rosa los huecos de la columna vertebral y algo parecido a pequeñas vértebras. ¿Una tortuga fosilizada en dónde han desaparecido las partes óseas? Aunque lo he pintado mal, da una idea. Desde ras de suelo se percibe claramente algo parecido a una columna vertebral y espacios intercostillares.

De pronto vuelvo a la realidad, con el entusiasmo hoy estoy bebiendo poca agua, debo empezar a tener síntomas de deshidratación y no pìenso de forma clara. Fijo que es eso. Aún así, vuelvo a mirar y no sé no sé.

Bueno, a lo que vamos, por fin hemos salido del Cerro del Bacinete, nunca pensé que fuese a engancharme tanto, vamos en busca del Llano de las Tumbas y para ahorrar unos metros decido tirar campo a través siguiendo en lo posible una linea recta en dirección a un waypoint que llevo, nos encontramos con una zigzagueante subida por una herriza muy espesa, pero poco a poco vamos acercándonos al waypoint de destino.

Afortunadamente no son demasiados metros arañándonos y pronto llegamos a una zona limpia de maleza.

Y empezamos a encontrar tumbas. WP TUMBA FANGO. Tiene su historia este nombre. Poco antes hemos visto una posible tumba pero muy pequeña, marcada como WP TUMBAINFANTIL?.

Tumba 185. Algunas de ellas estaban totalmente cubiertas por la hojarasca pero la intuición femenina fue decisiva a la hora de decidir los lugares donde mandarme a limpiar. 😓

Tumba 187. La numeración corresponde al número asignado a la foto correspondiente. Para no cansar sólo pondré algunas de ellas.

Tumba 188. La disposición de las tumbas no tienen orden lógico, simplemente aprovechan la disposición de la roca.

Tumba 189.

Tumba 190.

Tumba 192.

Tumba 193.

Tumba 194.

Tumba 196. Esta tumba es totalmente representativa de la forma de elegir los lugares dónde tallarlas: afloraciones rocosas elevadas del suelo, en este llano el 90% estaban así.

Tumba 197.

 Bueno, algo diferente. WP CORRALETA11.

Una especie de receptáculo cónico inverso, no es un agujero, se aprecia perfectamente la intervención humana.

Este sol tallado era uno de los puntos que nos provocó mayor interés de encontrar.

Estudiamos el lugar en busca de algún otro símbolo o marca, pero nada. Incluso en la parte superior de la roca, relativamente plana e idónea para uso en algún ritual, no había nada visible.

Aquello es una feria de tumbas por lo que olvidé el track y nos dedicamos a buscar más tumbas de manera aleatoria y casi no se rompió la mecánica: una afloración - una tumba.

TUMBA 206.Peor acabada que las anteriores, tal vez incluso sin finalizar, habría que limpiar toda la arena que tiene dentro para saberlo.

Otra posible tumba pequeña. WP TUMBA BEBÉ 207.

TUMBA 208. Ya no fotografié ninguna más, eran demasiadas. Abandonamos el Llano de las Tumbas.

Un cortijo abandonado llama nuestra atención, vamos "pallá".

Nada de especial pero su trasera nos guarda una última sorpresa.

Una gran planicie de piedras, con grietas, más bien pasillos de hasta seis metros de profundidad. Al waypoint le he llamado "MAR DE PIEDRA" en recuerdo a una formación parecida aunque bastante más grande que estuvimos viendo en la Ciudad Encantada de Cuenca. Grandes porciones de piedra que han ido separándose unas de otras gracias a la acción erosiva del agua y como es lógico, por algún que otro hundimiento del terreno.

En la parte del cortijo, la cara superior de la roca está a nivel del suelo, en cambio al lado contrario, tienen una altura de entre cinco y doce o catorce metros, impresionante.



Me pillaron abandonando el lugar.

Desde el camino podemos apreciar la altura de la formación, la parte superior de la roca es el suelo de esa parte del terreno, por lo que al menos aparentemente, nosotros estamos sobre una dolina, una depresión rellena de materiales procedentes de la erosión.

Y acabamos como empezamos, fue acercarnos al coche y cientos de gatos (bueno, algunos menos) acudieron ronroneando en busca de caricias. Nuevamente, a mí ni me miraron.

Y ya sabéis, búscanos dónde haya un sendero, una montaña, un árbol, dónde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos dónde el buitre leonado se siente invencible o dónde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

6 comentarios:

  1. Me alegra que te guste, la verdad es que es un tema que engancha. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Enhorabuena José Luis, es verdad que engancha, un buena entrada de la que me he leído hasta las comas y puntos, nosotros tenemos previsto visitarlo dentro de poco. Saludos

    ResponderEliminar
  3. Carlos, gracias por tu visita, menos mal que aquello es pequeño y aún así se va un montón de tiempo buscando por todos los huecos, en busca de alguna pintura.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. Muchas gracias José Luis y la compaña, por vuestra aportación. Esperemos que perduren bastante en el tiempo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mauricio, gracias por tu visita, esperemos que así sea. Saludos.

      Eliminar

Gracias por tu visita.